Las 10 criaturas más asombrosas descubiertas en 2015

Un mono que vivió en España, un rape luminoso, el Homo naledi o una planta carnívora hallada gracias Facebook, entre las nuevas especies

MADRIDActualizado:1234567891011
  1. Las más llamativas entre 20.000 nuevas

    Una planta descubierta por Facebook que solo vive en la cumbre de una montaña, una cochinilla de la humedad que construye refugios de barro en una única cueva de Brasil o una tortuga de las Islas Galápagos, de la que apenas quedan 250 individuos, que vive en la parte occidental de la isla de Santa Cruz, son algunas de las especies Top 10 descubiertas en 2015. Como cada año, un comité internacional de investigadores liderado por el doctor Quentin D. Wheeler, del Instituto Internacional para la Exploración de Especies (IIEE), selecciona diez especies destacadas entre las cerca de 20.000 que se descubren cada año.

    Dos especies que habitaron nuestro planeta hace miles de años, como el Homo naledi en África y el mono Pliobates cataloniae, que vivió en lo que hoy es España, además de un caballito de mar, un árbol y una libélula de llamativos colores, un pez rape bioluminiscente y un escarabajo diminuto y acuático completan las especies Top 10 descubiertas durante 2015.

    Los científicos cifran en 12 millones el número de especies que quedan por descubrir, cinco veces más de las que ya se conocen. Con la elaboración de la lista Top 10 de especies se pretende concienciar a la población sobre la importancia de conservar y conocer la biodiversidad de la Tierra. “Todas son magníficas y con esta iniciativa tratamos de concienciar sobre la importancia de seguir conociendo y poder así proteger la incalculable biodiversidad que nos rodea y de la que sabemos con certeza que solo conocemos una pequeña parte”, explica Antonio G. Valdecasas, coordinador del comité de selección de la Top Ten e investigador científico del Museo Nacional de Ciencias Naturales. Y esta lista la dan a conocer cada año para celebrar el aniversario de Carlos Linneo, el 23 de mayo, el botánico sueco del siglo XVIII considerado padre de la taxonomía moderna.

  2. Un escarabajo diminuto y acuático (Phytotelmatrichis osopaddington)

    Este diminuto escarabajo de aproximadamente un milímetro vive en pequeños receptáculos de agua que se crean en las base de las bromelias. En concreto esta nueva especie se ha encontrado en plantas emparentadas con el jengibre y los plátanos en Perú. La mayoría de los escarabajos viven en el suelo del bosque donde se alimentan de materiales en descomposición y, de momento, se desconoce cómo Phytotelmatrichis osopaddington logra alimentarse en un hábitat tan ajeno a los escarabajos.

  3. Un caballito de mar color rubí (Phylloopteryx dewysea)

    Llama la atención que un caballito de mar tan llamativo que vive en aguas costeras poco profundas haya pasado desapercibido hasta ahora. Se trata un caballito de mar que no llega a los 3 cm de longitud pero es de color rojo rubí con líneas verticales rojas y marcas de luz en su hocico. Su descubrimiento en el Archipiélago Este de Middle Island (Australia) pone de manifiesto lo poco que todavía sabemos de la fauna marina.

  4. Un rape de lo más feo. (Lasiognathus dinema)

    Si esto fuera un concurso para encontrar a la especie más fea, Lasiognathus dinema tendría todas las papeletas para ganarlo. Como el resto de especies de rape tiene un órgano que proyecta por encima de la cabeza como si de una caña de pescar se tratara pero en este caso es bioluminiscente. Vive en las profundidades del océano y se cree que utiliza este órgano luminoso para atraer a sus presas. Se encontró en el norte del Golfo de México, entre 800 y 1.200 metros de profundidad.

  5. Una cochinilla única. (Iuiuniscus iuiuensis)

    Esta cochinilla anfibia ciega y despigmentada puede dar al orden de los isópodos los 15 minutos de fama que estaban esperando. La nueva especie tiene placas cónicas en la base de sus patas que le dan un aspecto espinoso y un comportamiento peculiar: Para mudar su exoesqueleto se construye refugios esféricos de barro. De momento solo se la ha encontrado en una cueva de Brasil cuyas cámaras interiores se inundan durante la época de lluvias a través de su única entrada en la parte inferior de un sumidero. Esta área de distribución tan restringida la hacen especialmente vulnerable.

  6. Una planta carnívora en Facebook. (Drosera magnifica)

    Facebook sirve para mucho más que estar en contacto con amigos y conocidos, así lo demuestra el descubrimiento de esta planta carnívora de la que se tuvo noticia gracias a las fotos publicadas en la red social. Drosera o Rocío de sol es el género más numeroso de plantas carnívoras y esta especie es la más grande descubierta en América. Aunque es muy abundante localmente, solo está presente en la cumbre de una montaña (el Pico del padre Angelo, en el estado brasileño de Minas Gerais) y ya ha sido declarada en peligro crítico de extinción. Igual que otras especies del género segrega una mucosidad espesa con aspecto de rocío que atrae a los insectos a la superficie de sus hojas que compensan la falta de minerales de los suelos en los que crece.

  7. Un Homo a caballo entre nuestros ancestros y los humanos modernos. (Homo naledi)

    El yacimiento donde se encontraron los restos fósiles de esta especie del género Homo contiene al menos 15 individuos diferentes, la mayor agrupación de restos de una sola especie de homínido descubierto en África. Además de características propias, este nuevo homínido es una mezcla de los de Australopithecus con otras especies de Homo. Tiene un cráneo y una parte superior que se parece a nuestros ancestros que vivieron hace entre dos y cuatro millones de años pero sus manos y pies se parecen a los humanos modernos. Una vez que se pueda determinar la edad exacta de los restos se conocerán más detalles de sus implicaciones para la historia de nuestro género.

  8. Un árbol con parientes a más de 3.000 kilómetros. (Sirdavidia solannona)

    Aunque sus flores se parecen a las de los tomates y patatas, pertenece a una familia diferente. Se está estudiando si las abejas provocan la dispersión de su polen por los ultrasonidos producidos por las vibraciones de sus alas. Ha sido descubierta en una de las áreas más estudiadas de Gabón y es también la única representante del género Sirdavidia y su pariente más cercano vive en Tanzania, a 3000 kilómetros, al otro lado del continente africano. El árbol, a menos de 6 metros de altura y 10 cm de diámetro, puede haberse perdido en los inventarios de árboles anteriores que a menudo se centran en los árboles de mayor diámetro.

  9. Una libélula con nombre de disco de Pink Floyd. (Umma gumma)

    Esta es solo una de las 60 especies de libélulas y caballitos del diablo descubiertos en África y descritas en una misma publicación. Y es que en 2015 se ha dado un gran paso en el conocimiento de los odonatos, uno de los órdenes de insectos más conocidos. La mayor parte de las nuevas especies son muy coloridas y tan diferentes entre sí que basta una fotografía para diferenciarlas. Este delicado caballito del diablo tiene un nombre que, combinado con el de su género, coincide con del disco Ummagumma que Pink Floyd grabó en 1969 y que en el argot de la ciudad de Cambridge, significa también hacer el amor.

  10. Una nueva tortuga en las Galápagos. (Chelonoidis donfaustoi)

    Ningún animal se asocia de forma más inmediata con la evolución de Darwin como las tortugas gigantes de las Galápagos. Esta vez han sido los análisis genéticos los que han determinado la existencia de dos especies diferentes en la isla de Santa Cruz. Lo que hasta ahora se consideraba que eran pequeñas diferencias entre las poblaciones de las tortugas orientales y occidentales de la isla han resultado ser, tras un cuidadoso estudio de los datos genéticos, dos especies distintas, con lo que Chelonoidis donfaustoi es una especie distinta y nueva para la ciencia, y tan solo cuenta con 250 individuos.

  11. Un mono que vivió en España. (Pliobates cataloniae)

    Laia era un mono hembra, de cuerpo pequeño que vivió hace 11,6 millones de años en lo que hoy es España. Vivió antes de que los linajes de los humanos y los grandes simios se distanciaran del de los gibones y, desde su localización en Cataluña, su descubrimiento plantea la posibilidad de que los primeros humanos podrían haber estado más estrechamente relacionados con los gibones que los grandes simios. Según las estimaciones pesaba entre 4 a 5 kg de peso, lo que sugiere una altura de alrededor de 45 cm.