Ciencia

Un vistazo desde la cara oculta de la Luna

Un fantástico vídeo en time-lapse muestra con detalle cómo se ven las cosas desde el otro lado de nuestro satélite natural

abc.es - abc_ciencia - Madrid - Actualizado: Guardado en:

La cara oculta de la Luna, permanentemente de espaldas a la Tierra, ha despertado siempre la imaginación humana. Su fascinación continuó incluso después de ser vista por primera vez en un puñado de imágenes granuladas enviadas por la sonda soviética Luna 3 en octubre de 1959. Esa faz fue llamada «oscura» porque era misteriosa y no se conocía, no porque la luz del Sol no llegara hasta allí. Cincuenta años más tarde, la NASA lanzó el Orbitador de Reconocimiento Lunar (LRO) y, desde entonces, esta sonda ha devuelto cientos de terabytes de datos, permitiento a los científicos crear mapas muy detallados y precisos de ese lado que se empeña en ignorarnos.

Esos mapas han sido utilizados para crear el hermoso vídeo que se ve sobre estas líneas, realizado con la técnica time-lapse. Como puede apreciarse en las imágenes, el terreno de la cara oculta de la Luna es bastante diferente. Carece de las manchas oscuras, los mares planos de basalto, que conforman la foto del lado cercano de nuestro satélite que nos es familiar; en cambio, se amontonan los cráteres de todos los tamaños.

Un aspecto diferente

Los investigadores creen que la ausencia de mares en el otro lado se debe a una diferencia en el espesor de la corteza, consecuencia de cómo se formó nuestro satélite natural originalmente. Hace 4.500 millones de años, un objeto del tamaño de Marte, bautizado como Theia, chocó violentamente contra nuestro planeta. Capas externas de la Tierra y de ese misterioso mundo salieron disparadas hacia el espacio y con el tiempo formaron la Luna.

La Luna estaba de 10 a 20 veces más cerca de la Tierra de lo que está ahora, y rápidamente asumió una posición de acoplamiento de marea, con el tiempo de rotación de la Luna igual al período orbital alrededor de la Tierra. Probablemente desde entonces, la Luna siempre ha mostrado la misma cara. El lado lejano, lejos de la Tierra en ebullición, se enfrió lentamente, mientras que el que miraba hacia nuestro planeta se mantuvo fundido, creando una diferencia de temperatura entre las dos mitades. Por eso tienen ese aspecto tan diferente. Pero lo mejor es ver el vídeo para echar un vistazo a cómo se ven las cosas desde ese otro lado.

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