detendio en septiembre

Polanski cambia la prisión por un centro de internamiento durante unas horas

El cineasta será trasladado mañana a su domicilio donde se han instalado grandes medidas de seguridad y será controlado electrónicamente

GINEBRA Actualizado: Guardar
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El realizador franco-polaco Roman Polanski ha abandonado la prisión de Winthertur donde estaba encarcelado desde hace dos meses y se encuentra en un centro de detención no identificado, según informa el portavoz del Ministerio de Justicia suizo, Folco Galli. Las mismas fuentes han asegurado que el traslado se debe a cuestiones de seguridad y confirman que Polanski será transferido mañana viernes a su casa en la localidad de Gstaad.

Galli ha explicado que el Ministerio quiere que la llegada a la exclusiva localidad alpina de Gstaad se haga lo más tranquilamente posible, a pesar del revuelo mediático que su presencia está causando.

El realizador, de 76 años, ha pasado los últimos días en prisión en espera de reunir la fianza de 4,5 millones de francos (3 millones de euros) ordenada por el Tribunal Penal Federal suizo, y mientras se ultimaban los preparativos para las medidas cautelares también establecidas con el fin de evitar su posible fuga de Suiza.

Estará vigilado electrónicamente

Hace una semana, la Justicia suiza dio su luz verde para la libertad bajo fianza de Polanski, que además estará vigilado electrónicamente, tanto con un sistema de seguridad en su chalet como mediante una pulsera electrónica que se le colocará en el tobillo. En su propiedad de Gstaad deberá permanecer hasta que se aclare si es o no extraditado a Estados Unidos, de donde huyó en 1978 tras declararse culpable de mantener relaciones sexuales con una menor y no asistir al juicio.

En el chalet de Polanski hace días que comenzaron los preparativos para acogerle y empleados de una empresa de seguridad colocaron un sistema de vigilancia electrónico alrededor de esa propiedad para garantizar así el respeto de la detención domiciliaria. El sistema que permitirá vigilar al cineasta está compuesto por cámaras, puertas blindadas y alarmas ubicadas dentro y alrededor de la residencia.

Polanski no podrá abandonar su propiedad, pero podrá recibir allí todas las visitas que quiera y hospedarlas si lo desea. Asimismo, podrá hacer llamadas telefónicas sin limitación alguna y mantener correspondencia electrónica, según ha confirmado la Oficina Federal de Justicia de Suiza.