GALICIA

Caso Quer: Una casa de Taragoña centra las sospechas de los investigadores

Se trabaja con la hipótesis de que la joven desaparecida entró en una vivienda aquella noche. Una «zona de confianza» para la persona que la acompañaba

Vídeo: La policía busca ahora a Diana Quer en Taragoña - ABC

La última señal del móvil de Diana Quer, desaparecida el pasado 22 de agosto en A Pobra do Caramiñal, apunta desde hace semanas a una zona muy concreta de la geografía gallega. Se trata de Taragoña, una núcleo rural situado a unos 20 kilómetros del pueblo donde la joven madrileña fue vista por última vez y que ahora concentra todas las miradas. Según fuentes próximas al caso confirmaron a ABC, se trabaja con la hipótesis de que Diana estuvo en una casa esa madrugada, guiada por la misma persona que la trasladó hasta allí en coche. La unidad mixta de la UCO y la Policía Judicial encargada de las pesquisas baraja la posibilidad de que pueda tratarse de una «segunda residencia» o de un domicilio poco frecuentado en el que el presunto culpable de la desaparición de la muchacha buscó una «zona de confianza».

Las batidas en los parajes cercanos al repetidor que captó el móvil de Diana al filo de las 3 de la mañana resultaron infructuosas, por lo que los efectivos consideran plausible la posibilidad de que los hechos se desencadenasen bajo techo. Eso explicaría que no hubiese testigos de lo ocurrido en Taragoña y la limpieza en cuanto a pistas o rastros. En este punto, desde la investigación consideran fundamental saber qué ocurrió en el camino desde que Diana Quer se despidió de sus amigas hasta que —tal y como su móvil apunta— se montó en un vehículo que la llevó fuera del pueblo. Se desconoce si la muchacha subió al coche de manera voluntaria o si fue forzada, pero todo hace pensar que el conductor conocía bien la zona porque se arriesgó a pilotar durante veinte kilómetros pese a los controles en carretera desplegados por las fiestas de A Pobra. Con buena parte de las pesquisas fiadas a los condicionantes tecnológicos, los agentes también creen que el móvil de Diana Quer, un Iphone 6, se apagó porque se quedó sin batería y no de manera violenta. Así se desprendería de una estimación del uso y las horas de vida del modelo que manejaba la chica.

43 días sin noticias

Tras cuarenta y tres días sin noticias de la madrileña, las fuentes consultadas por este medio niegan que se esté trabajando en un perfil concreto y que se maneje una lista de sospechosos. También se da por descartada la posibilidad de que la muchacha hubiese desaparecido por mar, dadas las condiciones de seguridad de los cuatro puertos que se cuentan en los aledaños de la zona donde se produjo el suceso y la falta de actividad aquella noche. Lo que sí parece claro es que Diana no tuvo tiempo de regresar a casa para cambiarse —tal y como se pensó en los primeros compases de la investigación— y que no tenía intención de irse. Por eso no se llevó su DNI ni tampoco dinero, y sí las llaves de la casa donde veraneaba.

Pese al hermetismo que envuelve cada paso de los agentes, se sabe que un equipo de buzos del Instituto Armado peinaron la pasada semana el fondo del puerto de la localidad en busca del teléfono de Diana o de alguna pertenencia, aunque no hallaron nada. Esta misma zona, incluido un aserradero abandonado, también fue batida hace unas semanas por efectivos especializados de los GRS y por perros de la unidad canina. Por el momento, ni el análisis de las cámaras de A Pobra ni de las situadas en las carreteras que dan acceso a Taragoña han logrado arrojar luz sobre un suceso que amenaza con dilatarse en el tiempo ante la falta de indicios claros que señalen el camino que tomó aquella madrugada la joven de Pozuelo.

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