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Santiago Jordi presenta sus nuevos vinos de la tierra de Cádiz

Por Gurmé Cádiz,

Santiago Jordi ha presentado sus nuevos vinos embotellados, de distintas zonas geográficas, en los que destacan los de Cádiz, los primeros con los que se lanzó al mercado en 2011. Lo hacía desde el Pago de Montealegre Alto, en la Finca Los Pinos, cuya riqueza reside en su subsuelo, con un 23 por ciento de albariza y caliza activa.
Entre los presentados, destaca el Petit Verdot 2016 100%, del cual se elaboran apenas 1.200 botellas y donde Santiago Jordi siempre reivindica la capacidad de adaptación agronómica y versatilidad enológica que ofrece esta variedad tipificando una personalidad propia y distinguida en un clima tan extremo como el nuestro por las altas temperaturas que se dan en la maduración.

Santiago Jordi, con las botellas de sus vinos.

Este año, como novedad en sus embotellados, saca también al mercado Tintilla 2017, el cual siendo de la misma finca mencionada anteriormente, es un 100% de tintilla de Rota con una producción menor a 800 botellas. La adaptación en el tiempo de esta variedad en el viñedo gaditano hace de él un vino muy singular con unas connotaciones muy características de una variedad que, tal como él indica, “se comporta de una forma muy camaleónica según el suelo sobre el que se cultive pudiendo llevarte a la confusión incluso de estar catando alguna otra variedad en una cata a ciegas”.
También presenta la nueva añada de su conocido Margarito & Amapolo 2016, elaborado de la misma finca, mediante un coupage al 50% de las citadas variedades. Indudablemente con el vino que se dio a conocer y que sigue siendo su buque insignia en sus vinos de la Tierra de Cádiz, alcanzando una producción de 4.500 botellas.
Para finalizar saca al mercado igualmente la nueva añada de Caracepa, recordando que es un coupage con mayor porcentaje de Syrah acompañada de Petit Verdot y Tintilla de Rota. Todas estas variedades provienen de un viñedo que lleva personalmente en el corazón de la Sierra de la Cádiz, situado en Prado del Rey, donde a una altura de 550 metros, la Syrah se expresa en años frescos tal como las grandes Syrah del Ródano, siendo éste el argumento por el que el elaborador tuvo claro que era la zona indicada para este tipo de vino.