Reportaje

Aquellos maravillosos baches gaditanos según Molina Font

Por Carmen Ibáñez Quignon,

Imposible reproducir todos los nombres que Julio Molina Font dio el martes en el tertulia del Ateneo sobre su último libro ‘Baches, bares y ultramarinos. Crónica guía del buen morapio y condumio en el Cádiz de ayer’. Una cita con los recuerdos de muchos gaditanos ideada por la coordinadora de las tertulias gastronómicas del Ateneo de Cádiz, María Luisa Ucero, que quiso con el autor, también coordinador de las tertulias marítimas de la institución, para realizar un repaso por la historia de Cádiz a través de bares, ultramarinos y tabernas desde los años 50 a los 70. Una cita destinada a rememorar unas costumbres que se alejan de lo que hoy conocemos como tapear.

Molina utilizó su libro como hilo conductor. Una obra presentada en octubre de 2016, editada por la editorial El Boletín, que pretendía contar con una obra recopilatoria de los bares y las tabernas de Cádiz como ya se hiciera de las de El Puerto, Jerez y San Fernando. Un total de 390 páginas, que según el propio Julio Molina, son un homenaje a los chicucos, y ultramarinos que ocupaban las esquinas del centro de la ciudad, trabajaban sin descanso y fueron tan importantes en la vida diaria de los gaditanos. Para representar ese homenaje, el escritor se convirtió en uno de esos almaceneros vistiendo una bata y colocándose el típico lápiz sobre la oreja durante la tertulia.

BACHES, BARES Y ULTRAMARINOS: Crónica-guía del buen morapio y condumio en el Cádiz de ayer.
Los detalles curiosos de la época se sucedieron a través de las imágenes que se incluyen en ‘Baches, bares y ultramarinos’, que son fruto de la investigación documental y de las fuentes orales que ha consultado Molina. La historia del vino y, en concreto, de la manzanilla son la razón de ser de las tascas gaditanas, punto de reunión de trabajadores, amigos, y centro de tertulias. Se recordaron medidas casi desaparecidas como la media limeta o la caña de manzanilla, un pequeño vaso largo que ya no se fabrican, y un sin fin de referencias de baches, ventas, ultramarinos y sus propietarios. También imágenes en blanco y negro de detrás del mostrador, donde las caras eran reconocidas por los asistentes, con nombre y apellido, algunos por ser personajes famosos de la vida gaditana, del flamenco o incluso del toreo. Anécdotas y tapas, muchas menos que las que vemos hoy y sencillas, como papas aliñás o menudo, muchas de ellas preparadas por madres o abuelas.

Restaurantes míticos como La Privadilla, fundada en 1712, refugio de artistas; La Cueva del Pájaro Azul y sus bandoleros en calle San Juan; las ventas de extramuros, que son las ventas de carretera de entonces, como La Victoria, La Primera de Cádiz, Venta Vistahermosa o El Chato. Los baches como La Carbonera, Nicanor, La Providencia, y los almacenes El Cañón, La Pasiega, El Caminito o Ultramarinos Barreda. Negocios hoy desaparecidos, aunque algunos conservan el nombre o parte de su estructura. Pero en el paseo de Molina por el Cádiz del siglo XX no podía faltar el último bastión vivo de aquella manera de beber y vivir: la taberna la Manzanilla, una antigua carbonería que según muchos, era el lugar donde mejor se conservaba el vino gracias al carbón, y que hoy sigue sirviendo sus vinos en la calle Feduchy a gaditanos y visitantes.

La tertulia fue una pequeña muestra de lo que ‘Baches, bares y ultramarinos. Crónica guía del buen morapio y condumio en el Cádiz de ayer’, contiene. Julio Molina se ha convertido en un cronista de la vida gaditana como ya demostrara con ‘La Historia pequeña de Cádiz’, o más recientemente con ‘Crónica negra en el Cádiz de la posguerra’. Pero en esta ocasión Molina se aproxima  al devenir social de la ciudad con un pretexto que aún hoy está vigente: el vino y los bares y su gente.

Nueva edición del libro de pescados y mariscos gaditanos

El día 10 de febrero se presentará la tercera edición del libro ‘Pescados y mariscos gaditanos’, escrito por los gastrónomos miembros del Grupo Gastronómico GaditanoCarlos Spínola y Manolo Fernández Trujillo. El libro salió a la venta por primera vez en 2000 a modo de catálogo de las distintas especies que se encuentran en la provincia de Cádiz. La nueva edición revisada y con recetas, se presentará en la librería Las Libreras a las 19:00 horas con la presencia de los autores.