Aitor García lo intentó en la primera parte varias veces.
Aitor García lo intentó en la primera parte varias veces.

Cádiz CF

Trofeo Carranza Cádiz CF 0 Villarreal 3: Los mayores no perdonan

Los castellonenses golean en la consolación gracias al orden y a dos fallos groseros en la defensa gaditana

Por  20:53 h.

Cuando te mides a un equipo superior, los errores cuestan el doble. Y esta tarde el Cádiz CF se permitió el lujo de equivocarse gravemente hasta en dos ocasiones. Y eso, ante un Villarreal, significa llevarse un saco. Por muy amistosa que sea la consolación. Se va el Cádiz CF goleado de su Trofeo y sin marcar a una semana del inicio liguero en Córdoba, donde ya los errores comenzarán a costar dinero y disgustos.

No se andó con reparos el Villarreal, todo un ‘Europa League’ que sin mediar palabra quiso hacerse con el balón y dominar al Cádiz CF desde los primeros minutos. Y el Cádiz CF supo aguantar ese primer arreón de campeón, que no es poco. Lo hizo además con un doble pivote que debe estar llamado a imponerse en el titular si mandasen los nombres y la fama con la que llegaron José Mari y Álex Fernández. Y avisó con sus extremos, Aitor y Salvi, dos hombres donde residen muchas de las esperanzas amarillas este año.

Había pasado el primer cuarto de hora de partido y el juego había quedado ralentizado. Ambos equipos se esforzaban en no perder las marcas y se atacaba con mucha cautela, Tanta, que las ocasiones apenas eran contabilizadas con algún lanzamiento esporádico lejano. Como con el que probó fortuna Soriano desde veinte metros con un lanzamiento franco pero ligeramente centrado y que Cifuentes se comió abriendo el debate en la portería a una semana del comienzo liguero. A los murmullos de la grada, le siguieron los aplausos en apoyo del cancerbero.

Apenas varió el decorado tras el gol castellonense. Salvo que el Cádiz CF parecía haberse estirado algo en busca del empate, lo cierto es que el Villarreal no daba la sensación de estar guardando la ropa. Pero lo cierto es que la banda izquierda de Aitor y Brian se mantenía activa. Y eso le valió al Cádiz CF para forzar un penalti por manos dentro del área después de que Brian se internase por su banda para recibir de Aitor. Desde los once metros, Barral arriesgó demasiado buscando la escuadra y el balón se estrelló cerca de ella mandando al limbo la opción del empate.

Pasada la media hora, con su ‘water time’ correspondiente, los de Cervera siguieron confiando en el gol. Una vez fue Barral el que lo intentó desde lejos con un disparo raso y flojo y otros Aitor, que sigue tan bien de forma como acabó la temporada pese al poco caso que le hizo su entrenador. El de Gibraleón tiene un bazoca en su diestra y cada vez que busca un resquicio lo intenta. Y es de agradecer porque cuando eso coge puerta el golazo está servido.

Entre tanto, a Brigadas Amarillas le dio por desaparecer de la escena, a lo que el resto del graderío reaccionó con cánticos hacia el equipo pero sin la intensidad que generan la muchachada de fondo sur. Las cosas como son.

El Cádiz CF seguía de pie y tuteaba al Villarreal pese a ir por debajo en el electrónico, pero estaba muy lejos de transmitir. Deslavazado, a veces roto, sin intensidad y a merced de su rival, lo cierto es que daba una imagen muy por debajo de lo que se le espera de un equipo aguerrido, combativo y serio. Cierto es que tampoco es plan de ponerse a morder en un amistoso de verano, pero no estaría mal que se hubiera intentado por el bien de la rutina que se acaba adquiriendo.

Pudo sentenciar hasta en dos ocasiones Bakambú, la primera en ‘offside’, pero quiso el viento que el Cádiz CF se fuese con vida a la segunda mitad.

Quedaban 45 minutos por delante y más que por no perder otra vez ante los suyos, lo que el Cádiz CF pareció percatarse es de que se podía ir a casa tras 180 minutos sin marcar en su feudo. Y por eso o por lo otro, el caso es que la presencia amarilla en campo contrario fue superior y comenzaron a relucir los José Mari, Álex, Salvi y compañía.

Las llegadas del Cádiz CF comenzaron a sucederse y Barral casi consigue estrenarse en Carranza de no ser por el rostro de Barbosa, que salió a tapar un disparo a quemarropa del isleño que acabó en saque de esquina tras el impacto con la cabeza del portero argentino.

Pero estirarse ante todo un Villarreal tiene sus aspectos negativos. Y bien que lo comprobó el Cádiz CF en cuanto perdió un balón en la medular y le llegó a Bakambú, que se presentó en el área de Cifuentes, muy tardón en su salida, para batirlo por bajo tras tocar la pelota.

Y a los dos minutos, llegó la sentencia. Villanueva, que no se le ve muy fresco con el balón en los pies, falló estrepitosamente una entrega de la que se benefició Darío para colarse en área contrari y asistir a placer a Bakambú, que solo tuvo que empujarla para terminar de dañar a un rival ya de por sí desmoralizado.

Aitor pudo hacer el del honor tras robarle la cartera a un central pero no supo definir bien ante la salida rápida de Barbosa. Como también pudo caer el cuarto para el otro submarino amarillo sino es por la intervención de Cifuentes, que repelió con éxito un disparo desde dentro del área de Fornals.

Sonó a gloria el pitido final del árbitro. El encuentro ya era otra historia y el personal se aburría de lo lindo en vista de que su equipo no iba a poder marcar en una edición de un Trofeo que ha dejado unas sensaciones agridulces. La precaución, para el inicio de la campaña liguera, está servida.

FICHA TÉCNICA

Cádiz CF: Cifuentes, Rober Correa (Carpio, 79′), Servando (Kecojevic, 62′), Mikel Villanueva, Brian Oliván, José Mari (Rubén Cruz, 85′), Álex Fernández (Garrido, 62′), Aitor García (Álvaro García, 79′), Salvi, Imaz (Abdullah, 62′) y David Barral.

Villarreal: Barbosa, Ramiro, Bonera, Víctor Ruiz, Rukavina, Fornals, Rodrigo, Leo Suárez (Trigueros, 76′), Soriano (Raba, 81′), Darío (Unal, 76′) y Bakambú (Sansone, 76′).

Goles: 0-1: Soriano (17′); 0-2: Bakambú (62′); 0-3: Bakambú (65′)

Árbitro: Francisco Javier Expósito Jaramillo. Amonestó a José Mari y Fornals.

Incidencias: Final de consolación del Trofeo Carranza celebrada en el estadio gaditano.