Valverde (c), ganador de la Vuelta, y Samuel Sánchez (d) lucharán por la victoria en Mendrisio. / EFE
Deportes/Mas-Deportes

Un arco iris de nueva generación

Retirado Bettini, con Freire en su penúltima temporada, los mundiales buscan nombres como los de Valverde, Cunego o Samuel Sánchez

COLPISA. LUGANO Actualizado: Guardar
Enviar noticia por correo electrónico

Son aguas de una mansedumbre que puede llegar a resultar desesperante. También de una belleza que se pierde a los lados del lago junto al que reside la selección española profesional. Todo muy bucólico, un paraje ideal para pensar, meditar, un terreno peligroso para quienes dejen divagar su mente. En Lugano, en 1996, la selección española cosechó un fracaso sonoro. Mendrisio, a diez kilómetros, va a suponer un cambio de ciclo en la lucha por el maillot arco-iris.

El tiempo no perdona a nadie. Tampoco a los grandes campeones. Retirado Paolo Bettini, con un Óscar Freire que no atraviesa sus mejores momentos, con 33 años y dos victorias esta temporada, el maillot arco-iris parece abierto a una nueva generación. De hecho, en la salida, sólo habrá tres corredores que saben cómo se gana un Campeonato del Mundo profesional.

Alessandro Ballan, Tom Boonen y Óscar Freire lo han llevado sobre sus espaldas. Toca cambio y más con el circuito preparado en Mendrisio, con esos 262,2 kilómetros de recorrido, con dos subidas que pueden sumar 50 kilómetros de ascensiones en las diecinueve vueltas que se den al trazado.

Juan Manuel Garate, el jefe de orquesta de la selección, el corredor que intentará mover la prueba desde dentro en los momentos más críticos, hablaba de los desarrollos a utilizar: «Les estoy diciendo que habrá que llevar un 52:12. No todos están convencidos de usarlo».

Se ha ganado cinco compañeros de selección para la causa, entre los que no está Samuel Sánchez, al que no le convence ese desarrollo, que por cierto es el que Paolo Bettini está tratando de que utilice Italia. Garate recuerda que «Bettini siempre se mueve con esa multiplicación y no le ha ido mal».

Estamos hablando de un Mundial con un desnivel de 4.655 metros. Los tres últimos campeonatos que se han disputado han tenido 2.796 metros de desnivel (Salzburgo), 3.651 (Sttutgart) y 3.632 (Varese). La diferencia es llamativa y la dureza que les espera a los corredores, también.

Una selección potente

Estamos ante una Lieja-Bastogne-Lieja encerrada en un circuito al que se darán diecinueve vueltas y ante un Campeonato del Mundo que puede salirse del guión habitual de un enfrentamiento España-Italia. Es cierto que Italia tiene una selección muy potente, como siempre, en la que, en ausencia de Paolo Bettini sobresale Damiano Cunego, que ya sabe lo que es ser campeón del mundo junior. Los nombres de Ballan, poseedor del maillot arco-iris, Basso, Bruseghin, Garzelli, Paolini, Pozzato, Scarponi y Visconti imponen.

Es un Mundial en el que si hay que hablar de favoritos surgen dos nombres: Alejandro Valverde y Samuel Sánchez. Con ellos estaría Cunego y a esa lista podríamos añadirle a Simon Gerrans, ganador de etapa en Giro y Vuelta esta temporada, a Robert Gesink, Philippe Gilbert, Kolobnev, Andy Schleck, Edvald Boasson Hagen, Kreuziger, Sylvain Chavanel, e incluso Fabián Cancellara.

Un Mundial no deja de ser más que una clásica, una prueba de un día disfrazada con los colores de los respectivos países que participan en la que terminan por imponerse los interese particulares de los corredores y algunos equipos. Se habla de que puede ser un Mundial abierto a las sorpresas. La verdad es que el circuito se las trae.

José Luis De Santos confía en la sinceridad de sus ciclistas. No cree que vuelva a pasar lo de los dos últimos años en los que a la selección se le fue la carrera de las manos: «Confío en que los corredores den todo por el grupo y por la selección. Hacer puestos no vale para nada. Queremos ganar. Sólo vale la victoria. También hay que jugar con factores como las caídas en un circuito en el que es complicado trabajar».

Luis Miguel Fructuoso, el fisioterapeuta de Valverde, afirma al hablar de sus piernas, que llaman la atención lo siguiente: «Recuperan con una facilidad pasmosa». De salida, Valverde va a ser el líder de la selección. Dani Moreno estará pegado a él, con Joaquín Rodríguez para la parte final.

Samuel Sánchez irá por libre y Óscar Freire deberá de esperar a ver cómo va la carrera. Cinco años sin un título mundial es mucho tiempo para él, aunque hasta que se logró el primero pasaron ¡62 años!