Madrid

El comercio, contra el cierre «improvisado» de Gran Vía en Navidad

Recuerdan que el precedente del Día sin Coches fue «el mayor desastre del mundo»

La Gran Vía, iluminada con las luces de Navidad - EFE

«La primera noticia que hemos tenido es por la prensa; nadie nos ha contado nada». Así de estupefactos se sentían desde la Asociación de Comerciantes de Gran Vía ante el anuncio municipal de cortar al tráfico la Gran Vía y otras calles céntricas de la ciudad durante las navidades, en fechas discontinuas. Se preguntan «cómo se va a preparar, qué estudios técnicos han hecho» o si todo quedará en «una de las ideas del día de la alcaldesa Manuela Carmena».

El presidente de la asociación, Florencio Delgado, recuerda aún el precedente más próximo, el cierre de esta misma vía el pasado mes de septiembre, durante el Día sin Coches. «Fue el mayor desastre del mundo, y hubo riesgo de accidentes graves, porque la gente iba por el medio de la calzada y no se daba cuenta de que venían autobuses, coches y taxis».

Los comerciantes de la zona son los primeros en saber que en navidades, el centro de Madrid se colapsa «en determinados días», porque «los aparcamientos se llenan, y las colas de vehículos para entrar atascan las calles». Pero ¿solucionará esa situación el cierre al tráfico privado de arterias tan vitales como la Gran Vía, por la que pasan cada día 50.000 coches hasta 185 autobuses en hora punta?

Sin pruebas previas

El representante de los comerciantes de la zona lo tiene dudas: «Es una incógnita saber qué pasará porque no se ha hecho ninguna prueba». Reconoce que es una iniciativa que «si se hace con sensatez y estudiándolo a fondo, a lo mejor funcionaba». Pero ellos no han sido informados, como tampoco lo ha sido el Consorcio Regional de Transportes, encargado de reforzar las líneas de Metro en la zona.

Les preocupa qué ocurrirá ahora que más peatones circulan por las aceras y además os «manteros» también aumentan

Otro asunto que preocupa a Delgado es qué ocurrirá en las aceras, en una época en que los peatones superan el millón de personas, cuando «se amplía cada vez más la estructura de los vendedores ilegales», los manteros.

El plan de reducir el tráfico en la Gran Vía, recuerda, ya se intentó en tiempos del alcalde Ruiz-Gallardón. Entonces, tras numerosas reuniones y estudios, y planear la construcción de aparcamientos disuasorios que no se han realizado, «los técnicos aconsejaron desistir del plan». «Las casas no se pueden empezar por el tejado», recuerda Delgado a los responsables municipales ante un plan que ve «cogido con alfileres».

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