El Girona FC es un equipo muy trabajado, con el soriano Pablo Machín al frente del banquillo
El Girona FC es un equipo muy trabajado, con el soriano Pablo Machín al frente del banquillo

CÁDIZ CF

Análisis del Girona FC: Ideas claras para un sueño de oro

Pablo Machín dirige con humildad y entusiasmo un proyecto sólido que no es de la máxima categoría por cuestiones de azar

Por  19:55 h.

Ocho años consecutivos en la categoría de plata han servido para que el Girona FC se convierta en uno de los rivales a batir. Que en tres de las últimas cuatro temporadas optara al ascenso a Primera División es un claro ejemplo del potencial adquirido por un equipo al que el azar (principalmente) privó de saborear la mayor de las glorias por primera vez en su historia.

Este fin de semana se presenta en Cádiz con Delfí Geli en la presidencia y Pablo Machín en el banquillo. Más conocido el primero en los rectángulos de juego, no es menos cierto que el entrenador soriano se ha ganado la confianza de los aficionados de Montilivi a base de trabajo, esfuerzo, equilibrio, solidaridad y un fútbol de alto quilates. Todo ello con un sistema claro y definido en el que los tres centrales son primordiales y la función de los dos carrileros es clave en defensa y ataque. Mantener el orden se antoja fundamental. La calidad fluye arriba. Y no todo es físico, la psicología también juega. Pablo Machín lo sabe.

Soriano de 41 años, Pablo Machín decidió dar el salto al Girona tras toda una vida en Los Pajaritos. Llegó sin hacer ruido después de entrenar en las categorías inferiores del Numancia, curtirse como segundo entrenador rojillo junto a Enrique Martín, Gonzalo Arconada, Sergio Kresic y Juan Carlos Unzué, y tener su oportunidad al frente del club de su ciudad (en el que no pudo triunfar como lateral derecho por una lesión de rodilla a los 23 años).

Ahora es un ídolo en Montilivi, donde cuenta con la total confianza de jugadores, directiva y afición. Con dos años más de contrato, su historia en Girona es de película. Salvó al equipo en 2014 del descenso a Segunda y las dos siguientes temporadas se quedó a un palmo de hacer historia. “Al llegar no sabían si felicitarme o darme el pésame. Al final salimos adelante”. Ahora, si logra la proeza, su estatua en el estadio rojiblanco puede ser una realidad.

La portería

Yassine Bounou ‘Bono’ es esta temporada el portero titular del Girona. Nacido en Montral (Canadá), estará ausente al ser seleccionado por Marruecos (su selección al residir desde los tres años en Casablanca). Casi 190 centímetros avalan a un guardameta que puso fin a su compromiso con el Atlético, que lo tuvo cedido en el Zaragoza. Ahora juega en el Girona tras rechazar ofertas de Reus y Rayo.

Ante la ausencia de Bono, el gaditano René se perfila como titular en Cádiz. El guardameta de El Bosque está a punto de cumplir 33 años y afronta el duelo tras una carrera deportiva marcada a base de esfuerzo desde que despuntara en Arcos y Racing Portuense. Desde entonces, Betis B, Unión Estepona, Cacereño, un breve periplo por Cartagena y Barakaldo sirvieron para que se estrenara a Segunda con el Real Jaén. Llagostera y ahora Girona completan su cartel. Un camino que ha completado con unos excelentes reflejos, una gran fortaleza mental y su aportación como excelente compañero.

Como tercer portero, suplente hoy en el Carranza, llega Gianni, que suele jugar con el Peralada, filial del Girona FC.

La defensa

Jugar con tres centrales es clave en el sistema de Pablo Machín. Es ahí donde el Girona FC está teniendo sus principales inconvenientes debido a las lesiones, aunque bien es cierto que la sangría goleadora de los primeros compases de LaLiga 123 ya ha parado.

Con el asentado Richy, Kiko Olivas (cuajó una gran temporada el curso pasado y fue decisivo en el gran papel de los rojiblancos) y el canterano Carles Mas lesionados, Machín tiene que optar por el resto de zagueros.

Y ahí aparecen la juventud de Ramalho (el joven central de Barakaldo regresa tras su última etapa en Lezama) y Pablo Marí (cedido por el Manchester City, que lo firmó tras una gran temporada en el Nástic), y la veteranía de torres como Pedro Alcalá (196 centímetros de estatura) y Juanpe (190 centímetros estatura).

Sin lugar a dudas, una zaga de altura (muchos pasan o rondan los 190 centímetros de estatura) que combina las ganas de crecer con la experiencia.

Las bandas

Los carrileros son también vitales para Pablo Machín. Si importantes son para defender, no lo son menos para atacar. Al fin y al cabo, mucha jugadas que empiezan por una banda las acaba rematando el otro carrilero del equipo.

En la derecha se hace fuerte Cifu. Veloz e incisivo, el granadino cumple su segunda etapa en el Girona FC. Dio el salto al Málaga en el mercado de invierno del pasado ejercicio, aunque no tuvo demasiadas opciones. Vuelve para dejar huella.

Por la izquierda aparecen el polivalente Aday (también puede jugar por la derecha) y Sebas Coris. Ambos se curtieron en el fútbol base catalán.

Cedido por el Deportivo llega el joven Saúl García. Amplía los recursos en la banda izquierda cuando es necesario. Fue una solución al ‘caso Álex Menéndez’, futbolista al que se le rescindió el contrato a los pocos días de su llegada debido a una grave lesión. La polémica estuvo servida en Montilivi.

El centro del campo

También necesita el próximo rival del Cádiz CF consistencia y calidad en la medular, en su sala de máquinas. Bien es cierto que el excadista Álex Granell (llegó en el mercado de invierno de la peor temporada que se recuerda en Carranza -permanencia ‘in extremis’ en Sanlúcar de Barrameda-, pero fue de lo poco que se salvó aquel año) se cae de la lista.

Sí acuden a la Tacita de Plata jugadores como Pere Pons o Eloi Amagat. Representan la idiosincrasia del club, uno desde la juventud y el otro desde la capitanía.

Más ofensivos son Portu, Rubén Alcaraz y Borja García. El primero, que se formó en la cantera del Valencia y despuntó en el Albacete (doce goles firmó en las dos últimas temporadas en Segunda), aporta desborde, movilidad, rapidez y gol. El segundo añade fortaleza física y es conocido por Quique Cárcel tras su periplo en el fútbol regional catalán (marcó dos goles en el debut en Sevilla). El tercero destacó en el Córdoba (17 goles en la temporada 2011-2012), probó fortuna en el Real Madrid Castilla y ahora quiere seguir despuntando en Girona con su buen disparo.

Junto a ellos, Cámara, un ofensivo centrocampista zurdo cedido por el Barça, con el que llegó a debutar en la Liga de Campeones. No estará en el Carranza este domingo.

La delantera

Delanteros curtidos, con gol y oficio no faltan en la entidad de Montilivi. Desde el italiano Samuele Longo (inicia su tercera etapa en España tras sus experiencias en Primera con Espanyol y Rayo Vallecano) hasta Fran Sandaza (un trotamundos que vuelve a un club en el que es un ídolo).

El lesionado Felipe Sanchón (un clásico en el Girona que ya cuenta con 34 años) y Cristian Herrera (el granacanario pide oportunidades con goles en la Copa Cataluña) completan una lista de arietes entre la que ya no está Dejan Lekic, ahora jugador del Mallorca.