El guardameta cadista Alberto Cifuentes.
El guardameta cadista Alberto Cifuentes.

Cádiz CF

Cifuentes: “El solo hecho de mirar por la ventana ya es triste”

El arquero cadista mantiene una charla virtual con aficionados en la que desvela interioridades de un vestuario muy unido

Por  20:18 h.

Este miércoles le ha tocado a Alberto Cifuentes pasar por la charla digital que el Cádiz CF suele organizar para que sus aficionados no pierden detalle del complicado y extraño día a día que llevan a cabo sus jugadores desde el confinamiento. Por eso mismo, el meta manchego comenzaba este encuentro con los aficionados agradeciendo “al club esta iniciativa porque son muchas horas al día y aquí tenemos que pasarlas”.

La primera pregunta a la que fue sometido Cifuentes fue que eligiera tres paradas de su carrera a lo que contestó de manera puntual. “Recuerdo un paradón a Pablo Sánchez en un Murcia-Recreativo. También el penalti que le paré a Samu Saez en Carranza con el Huesca tras unas manos de Aridane y la primera que siempre tendré en el recuerdo fue una a Migue García en el Sardinero con 0-0 en el minuto 17 por la importancia que tuvo y lo bonita que fue la intervención”.

No es la primera vez que Cifuentes nombra a Van der Saar como su ídolo y el portero en que siempre se ha fijado en él. Aunque “de pequeño decía cuando jugaba con los amigos que era Walter Zenga, pero muchos no os acordaréis”, dijo en alusión al mítico arquero de la selección italiana de finales de los 80 y principio de los 90.

Una de las preguntas fue acerca de si cree que se reanudará la competición, a lo que contestó que “quiero creer que sí, más que nada para que acabe esta situación cuanto antes. No hay mejor homenaje para los que lo están pasando mal y para los fallecidos que volvamos a la normalidad cuanto antes”.

Señaló a Nino, delantero del Elche, como el jugador más importante al que se ha enfrentado este año “por todo lo que significa para la Liga y porque es un goleador increíble y por la edad que tiene. También Stuani es un gran delantero que apenas sufre en defensa pero que en ataque es mortal”.

Desveló que “el que más anima el vestuario es Iván Alejo, que siempre está muy activo. Pombo también es muy divertido y en el día a día anima también bastante”.

Lleva ya para cinco años en el Cádiz CF y dice que “no se puede explicar con palabras lo que es jugar en Carranza. Ver que la gente va decidida a apoyarnos y a darnos su cariño es increíble. Solo los porteros podemos describir lo que es llegar a tu portería y desconectar para agradecer ese apoyo y escucharlo”.

Cifuentes apenas ha pasado momentos muy duros en el Cádiz CF aunque si tiene que detenerse a enumerar algunos lo tiene claro. “Realmente tuvimos momentos complicados en Segunda B, cuando echaron a Claudio fue una etapa muy difícil para todos. También las primeras jornadas de la temporada pasada en la que ganamos al Almería en la primera jornada y no ganamos más hasta la novena fue un mal momento, pero tampoco son recuerdos muy malos, tal vez complicados y más tensión de lo normal”.

Y si como local jugar en Carranza es “increíble”, también sabe como visitante lo que es sufrirlo porque “es una presión gigante porque aprieta mucho la grada. Lo sé con aquel gol de Fleurquin ante el Murcia en el descuento (en una temporada que acabaron bajando los dos equipos”. Igualmente, no miente cuando dice que como anfitrión también exige demasiado el calor de la grada. Es por eso que argumente que “intento calmar los ánimos para que la gente no se enfade” y el equipo no lo acuse.

O no lo pilló o no le hizo gracia la pregunta con sorna de un tuitero, que le cuestionó que estaría muy bien en este confinamiento porque apenas tiene que salir en clara referencia a la ojeriza que muchos aficionados le tienen debido a su forma de atacar los balones colgados al área. Su respuesta fue por otros derroteros. “Lo dirán porque salgo poco de fiesta. Me gusta una vida familiar, si van por ahí los tiros, me lo con una sonrisa…”, dijo. Pero no, los tiros no iban por ahí.

Sostiene que la plantilla actual está preparada para dar el salto a la Primera División porque ve que “hay un nivel de crecimiento importante”.

Recuerda que en su debut en Carranza, en la primera jornada de al temporada del ascenso ante el Cartagena pasó de todo. “Tuvo de todo mi debut. Un inicio espectacular en el que a los pocos segundos Güiza marcó un gol con toda la famita que tuvo su fichaje. Luego al poco nos empataron y al final acabamos creo que ganando 4-2. Tuvo todos los altibajos que puede tener un partido. Fue una montaña rusa de sensaciones que al final acabó en alegría”.

Como ya ha dicho muchas veces, Cifuentes tiene más afinidad con jugadores como Cala, José Mari, Salvi o Garrido y da sus motivos. “Yo tengo una edad y en el vestuario hay mucho joven que le gusta el ‘reggaetón’ y yo me avinagro más. Me llevo bien con todos pero mi afinidad es mayor con los de mi edad más o menos”, dice con normalidad.

Su idea una vez se retire, a lo que no le pone fecha, es ser entrenador “y por supuesto que me encantaría entrenar al Cádiz CF”.

También hubo oportunidad para que su compañero José Mari le diera ‘jarilla’ a cuenta de su saque en largo con los pies, a lo que Cifuentes no dudó en entrar al trapo. “Si tú tienes siete metros, pues yo tengo doce. Es impresionante mi saque comparado con tu tiro de fuego“, le dijo aludiendo a la caña que le dan en el vestuario al roteño con su disparo a puerta, muy tímido a juicio de sus compañeros.

Aunque en estos momentos no se piensa más que en salir de la crisis sanitaria en la que está el país, Cifuentes quiere cumplir su sueño y para eso debe seguir trabajando. “Me cuesta mucho cada día ser mejor pero claro que me veo con fuerza para jugar en Primera. Ese es el sueño que tengo y por el que voy a pelear”.

Y a vueltas con el confinamiento comenta que “lo peor que llevo es como todo el mundo. No salir a la calle para pasear o tomar algo. Aunque quizás lo peor es ver las noticias tan tristes que hay en la tele. El solo hecho de mirar por la ventana ya es triste”, dice con máxima razón.

Fue preguntado por su afición a los carnavales y se expresó con sinceridad. “Me gusta el ambiente en las calles de Cádiz, que es único e impresionante, pero no soy seguidor del Carnaval. No llevo esa vena, qué le voy a hacer. Soy de Albacete”, bromea el manchego.

Como no puede ser de otra forma, “el partido que más ilusión me ha hecho jugar con el Cádiz CF fue el de Alicante por todo lo que significó, aunque ilusión te dan todos porque siempre siento ese hormigueo”. Precisamente, ese ascenso en el Rico Pérez dio para mucho tal y como tiene grabado en la retina. Y es que en ese autobús del ascenso que recorrió la Avenida principal de Cádiz “se pierde la noción del tiempo y del espacio y de todo. Lo único que se ve es gente y solo quieres que no se acabe ese camino porque es indescriptible. Esos días fueron inolvidables para todos porque fue un camino que nunca quise acabar”.

A Cfuentes se le pidió que recordarse sus mejores partidos, algo que tiró de memoria para encuadrar algunos de este año como el de Santander, Las Palmas, Ponferrada o Vallecas, y también el de ida del ‘play off’ ante el Tenerife. “Todos esos fueron buenos y los acabé contentos, pero también son buenos los que el equipo hace un partido muy completo”, dice.

A lo largo de su trayectoria, comenta que “con el mejor jugador que he estado ha sido con Ariel ‘el Caño’ Ibagaza. También he estado con Etoo o Alber Luque”. Todos ellos en el Mallorca.

Un internauta le preguntó por quien era el más serio de l vestuario, a lo que Cifuentes no dudó en contestar de forma rotunda: “El más vinagre soy yo, aprovechando que está José Mari en esta charla con vosotros”.

Como suele decir siempre, “no sé lo que me queda para retirarme pero en todo caso hay grandes jugadores e importantes para llevar el brazalete”, dijo sobre su sucesor en la capitanía.

Por último, se siente muy orgulloso de defender la elástica amarilla porque “el Cádiz CF tiene lo que tiene la ciudad, que es la más antigua de Occidente y que está al sur del sur y que aquí todo se vive con mucha pasión. Y el club es un club grande pero muy humilde, como la ciudad. Y los dos crecen juntos”.