El Cádiz CF ganó 2-0 al Girona.
El Cádiz CF ganó 2-0 al Girona.

CÁDIZ CF

Cádiz CF 2 Girona 0 (Crónica) Que pase el siguiente

Fiel a su estilo, un práctico Cádiz CF desquicia al potente equipo catalán y hace gala de su pleno de victorias para amarrar el liderato

Por  23:02 h.
Cádiz
2
Girona
0
Cifuentes; Iza, Marcos Mauro, Cala, Espino; Garrido, José Mari (Yann Bodiger, 82'); Salvi, Álex, Perea (Iván Alejo, 72'); y Nano Mesa (Caye Quintana, 46').
1-0: Alcalá, en propia meta (30'). Perea se marcha de Samu Sáiz y suelta un latigazo que toca en el central visitante Alcalá y despista a Juan Carlos. 2-0: Álex (95'). El madrileño remata a bocajarro un envío de Salvi a la contra que no fue capaz de despejar Alcalá.
Juan Carlos; Maffeo (Mojica, 69'), Alcalá, Juanpe, Aday Benítez; Álex Granell (Jonathan Soriano, 76'), Diamanka; Borja García, Samu Sáiz, Jairo (Álex Gallar, 50'); y Stuani.
Daniel Ocón Arráiz, del comité riojano, como árbitro principal del encuentro. Estuvo acompañado en la sala VAR por Óliver de la Fuente Ramos, adscrito al comité castellano-leonés. El visitante Stuani fue expulsado por doble amarilla en el 88'. Recibieron cartulina amarilla los locales Cala y José Mari.
Encuentro correspondiente a la quinta jornada del campeonato en LaLiga SmartBank. Encuentro televisado en directo a través del canal Movistar LaLiga 2.
15.535 espectadores se dieron cita en el Ramón de Carranza. Gran entrada.

Al Cádiz CF, líder por méritos propios de LaLiga SmartBank, nadie le tose. Tan desesperado acabó el Girona que nunca tuvo argumentos para derribar la fe cadista y tuvo que sucumbir ante una escuadra en la que todos muerden. Tanto muerden que van a la yugular en cada jugada. Sin lugar a dudas, fue el mejor homenaje posible a Manolo Santander.

Perea, que fue clave en el gol con algo de fortuna de Alcalá en propia meta, y Álex, en la recta final, firmaron la quinta victoria consecutivas del Cádiz CF. 2-0 y 15 puntos de 15 posibles. Enorme.

Carranza acogía su primera gran prueba de fuego de la temporada. Por una parte, el Cádiz CF, un líder con mayúsculas (con el permiso del Almería a la hora de empezar la contienda) que no había dejado escapar ningún punto en el primer mes de competición. Por otro lado, el que, al menos sobre el papel, es el mejor equipo de la categoría de plata: el Girona. Sobre el papel porque el equipo de Cervera supo llevarlo a su terreno y maniatarlo de principio a fin. Tanto que ni Stuani pudo hacer daño y se tuvo que marchar expulsado antes de tiempo. Fiel reflejo de la frustración visitante.

Fiel a sus principios, Álvaro Cervera optó por no cambiar lo que ya funcionaba. Es decir, el mismo once de Santander con una única salvedad: ‘Choco’ descansaba debido a la ‘cláusula del miedo’ y Nano Mesa, otro de los llamados a marcar diferencias arriba, estrenaba titularidad como cadista. ¿Rotaciones? Mejor que esperen. Ya habrá tiempo debió pensar el míster pese al apretado calendario que espera, con la visita a Alcorcón a la vuelta de la esquina.

Sí optó Unzué por cambiar algunas piezas. Diamanka, el debutante Samu Sáiz y el excadista Jairo entraban por Gumbau, Álex Gallar y Marc Gual en el once. Ser el equipo con mayor límite salarial no es cualquier asunto. Sin lugar a dudas, un alivio para Quique Cárcel, otro excadista que se encarga de configurar la plantilla del club de Montilivi. Y es que con Maffeo, Aday Benítez, Álex Granell (otro excadista), Borja García, Álex Gallar, Jozabed, Jonathan Soriano, Marc Gual, Stuani… Benito problema para Unzué. Por mucho que el próximo martes toque visitar Almería.

Desde el inicio se pudieron ver dos estilos sobre el césped. El práctico Cádiz CF de Cervera se hacía fuerte atrás y buscaba la velocidad por las bandas cuando era posible, con Salvi como amenaza para los catalanes. ¿Posesión? Para el Girona, pues el Cádiz CF sabía muy bien lo que quería. Y le fue bien a un equipo que se marchó con ventaja al intermedio gracias a un gol del ‘torero’ Perea. No sin una pizca de suerte. Dicho sea de paso.

El ‘artista’ de Albacete se ha empeñado en no soltar el capote y quiere aparecer en cada cartel de los festejos de la presente temporada. Y otra vez lo volvió a hacer. Esta vez a la media hora (antes le había robado la cartera Maffeo en otra oportunidad) con un latigazo con la izquierda, su pierna ‘menos buena’, tras marcharse de Samu Sáiz que acabó despistando a Juan Carlos tras tocar en Alcalá. Tal y como sucedía hace algunas semanas en Albacete, el infortunio se cebaba con el central murciano del Girona.

Fue la mejor y casi única ocasión de la primera mitad para un Cádiz CF en el que Nano Mesa trabajó mucho más que remató. Fiel descripción de un equipo áspero e incómodo para el rival. Que se lo digan a un Girona que sólo llegó al portal de Cifuentes con disparos lejanos y sin peligro de Aday Benítez, y algún forzado cabezazo de Alcalá. Stuani, el temible Stuani (venía de hacerle un ‘hat-trick’ al Rayo Vallecano en Montilivi), sí enchufó a la red la que tuvo… pero era fuera de juego. Marcos Mauro logró salir en el momento justo. Ese bendito paso al frente…

Stuani, desquiciado y expulsado

La segunda mitad empezó movida con un cambio (Caye Quintana por Nano Mesa) y una amarilla para José Mari. Por si fuera poco, un choque entre Iza y Jairo dejaba ‘KO’ al canario, que era sustituido por Álex Gallar.

Mientras, un espeso Girona era incapaz de hincar el diente al Cádiz CF. Borja García y Stuani se topaban con Cala, Iza y Marcos Mauro, un muro amarillo que era real. Tan real que desesperaba a un equipo catalán en el que Samu Sáiz no encontraba el punto de mira. Ni él ni sus compañeros en unos centros repelidos con firmeza por la zaga gaditana.

Antes de dejar su sitio a Iván Alejo en el 72′, Perea probaba fortuna a balón parado. Era el único aviso de serio peligro de un Cádiz CF concienciado en guardar una renta a la que el Girona ni se acercaba. Por eso Unzué dio entrada a Mojica y Jonathan Soriano por Maffeo y Álex Granell. Y fue con el punta sobre el terreno de juego cuando su compañero Aday Benítez tuvo de cabeza el empate. El Cádiz CF ya había dado un paso atrás obligado por el empuje visitante. Lógico. Pero también sus contras, con más espacio, eran más incisivas.

En la recta final todo fueron buenas noticias para el Cádiz CF. El guardameta Cifuentes salió rápido y veloz ante la amenaza de Stuani en el 81′. Y ni diez minutos más tarde el delantero uruguayo era expulsado. La veteranía de Cala, primero, y el ímpetu de Iza, después, dejaron los tres puntos más cerca todavía.

Con Gallar mandando a las nubes la última esperanza rojiblanca, el Cádiz CF puso el broche con su jugada perfecta. Caye Quintana recuperaba un balón en la medular y la contra, perfectamente comandada por Salvi, la culminaba Álex a bocajarro tras un despeje fallido de Alcalá. Era el minuto 95. Delirio en el Ramón de Carranza. Y ahora que pase el siguiente. El Alcorcón, el Dépor o el que sea. Hay Cádiz CF para rato. Líder.