El caso de Begoña Arias desata una avalancha de apoyos

La joven gaditana, en prisión por un delito de suplantación de la personalidad y estafa de 300 euros, recibe casi 2.500 firmas en change.org

CádizActualizado:

Casi 2.500 firmas en apenas 48 horas ha conseguido la gaditana Begoña Arias Honor como muestra de apoyo ante la terrible pesadilla a la que se enfrenta en estos días. La joven de San Fernando, que se encuentra en prisión desde el pasado miércoles por un delito de suplantación de la personalidad y estafa de 300 euros, ha conseguido una avalancha de apoyos a través de las redes sociales y en la página de change.org, donde se ha puesto en marcha una campaña de ayuda.

Con estas firmas, sus familiares pretenden conseguir que la Audiencia Provincial de Cádiz separe ambas condenas y conseguir así que Begoña pueda salir de prisión lo antes posible. De momento, estas firmas han sido recibidas por Begoña en el módulo de enfermería de la cárcel de Puerto III, donde se encuentra ante su mal estado de salud. Desde que fue encarcelada, su salud mental ha empeorado de forma importante y está siendo sometida a medicación para paliar los síntomas de depresión que padece desde que supo que tendría que entrar entre rejas.

Hay que recordar que la joven fue acusada por una supuesta alta fraudulenta de una línea de móvil que llevó a cabo cuando trabajaba como dependienta para una tienda de móviles en la Avenida de Lacave en la capital gaditana. A consecuencia de aquello, que ocurrió hace más de cinco años, la isleña ha sido condenada con una sentencia en firme a dos años y diez meses de cárcel.

Los familiares han negado tal acusación y culpan al abogado de oficio que defendió a la acusada durante el juicio de haber cometido diferentes errores que han llevado a Begoña a esta situación. «Su abogado le decía a Begoña que ella no hablara, que él apuntaba lo que tuviese que apuntar, y eso es lo que hizo ella, hacerle caso a este abogado, que decidió eludir la responsabilidad civil, que le hubiera permitido saldar la deuda con una multa y ya está», agregaba hace unos días su pareja.

En estos momentos, el caso ya se encuentra en manos de un prestigioso abogado, que al encontrarse con una sentencia en firme sobre la mesa, también está trabajando por la vía judicial para que la Audiencia Provincial de Cádiz separe ambas condenas.