Estilo - Gente

La novia del Príncipe Harry ya duerme en el Palacio de Kensington

Meghan Markle ha sido fotografiada esta semana de compras en un supermercado ecológico cercano a la residencia de su novio. El nieto de Isabel II se ha lamentado del «acoso» mediático que sufre la actriz

Meghan Markle
Meghan Markle - AFP
LUIS VENTOSO Corresponsal En Londres - Actualizado: Guardado en: Estilo , Gente

Esta vez parece que el Príncipe Harry, de 32 años, va muy en serio en sus decantaciones sentimentales. A comienzos de semana emitió un insólito comunicado. Reconocía su nueva relación amorosa y criticaba con dureza a los medios por inmiscuirse en la vida de quien es su novia desde agosto, la actriz estadounidense Meghan Markle, de 35 años. Según Harry, la joven es víctima «de una ola de acoso y abuso». Ahora han emergido indicios de que ella ya duerme en el Palacio de Kensington, pues han trascendido fotos del pasado miércoles que la muestran de compras en un supermercado ecológico muy cercano a la residencia de su amado.

Meghan supone toda una novedad en el patrón Windsor, por varios factores. Trabaja como actriz en el tele-culebrón judicial «Suits», donde ha protagonizado muchas escenas tórridas. Está divorciada de un productor de cine, con el que se casó en 2011 y con el que duró dos años. Es tres años mayor que el Príncipe y de ancestros afroamericanos por la parte materna. Como última curiosidad, una hermanastra un tanto indiscreta la ha puesto verde. La ha pintado como una trepa que «horrorizaría a la familia real si la conociese».

Más feliz que nunca

Pero sus allegados y la prensa rosa local concuerdan en que nunca se había visto tan feliz a Harry, quien fue un niño traumatizado por la terrible muerte de su madre y un joven conflictivo, de pinta de cerveza y porrete y dos fiestas que dieron la vuelta al mundo: en una se disfrazó de nazi y en la otra lo pillaron con una stripper en un hotel de Las Vegas.

Harry se ha ido centrando. Aunque no ha vuelto a tener un trabajo desde que dejó el Ejército en junio del año pasado, se ha convertido en el personaje más popular de la realeza británica en las encuestas, gracias a su simpatía natural y su programa de ayuda a los soldados mutilados y traumatizados en combate.

Los supermercados Whole Foods son una cadena de alimentación orgánica que nació en Texas en 1980. Resultan todo un golpe para el bolsillo, pero no cabe duda de que ofrecen la mejor comida para llevar que puede encontrarse en Londres. Allí acudió el miércoles de compras Meghan, una gran aficionada a la gastronomía. El establecimiento está en Kensington High Street, una elegante calle comercial a un paso del Palacio. En su día no era especialmente insólito ver de compras por la zona a Lady Di y también se deja ver alguna vez Catalina de Cambridge, pero siempre con escolta y un coche de seguridad cerca. Meghan paseó sola y sin parapetarse siquiera tras sus inseparables gafas de sol, lo que lleva a algunos observadores a pensar que quería marcar terreno, dejar pruebas de que ya ha puesto una pica en Flandes.

La actriz iba tocada con una visera beis de béisbol, leggins, botas de lluvia de la marca británica Wellington y un impermeable. Llevaba una bolsa del súper y otra de la onegé Whole Planet, con la leyenda «aliviando la pobreza en el mundo». Meghan es embajadora en EE. UU. de algunas asociaciones de ayuda a la infancia.

Meghan regresó a Palacio como salió, sola. Su buena orientación lleva a pensar que conocía ya el barrio de visitas anteriores. En Instagram, donde tiene un millón de seguidores -entre ellos Harry bajo seudónimo- ha subido fotos en Londres en junio, julio y agosto. También se la vio en un palco de Wimbledon y hace tres semanas, con esa afición que parece tener por los supermercados, publicó una comprando en un Sainsbury’s londinense, una cadena de gama media de propiedad catarí.

En contra de lo que se dijo hace dos semanas, Meghan todavía no había conocido a los Duques de Cambridge. Ahora se da por descontado que al menos sí ha sido presentada a Guillermo, quien estos días está en Londres, debido a los actos del Día del Recuerdo, con los que todo el país honra a los muertos de la Primera Guerra Mundial y que se rubrican con la omnipresente amapola en todas las solapas. En su incursión por Kensington High Street, la actriz también portaba la poppy roja en la pechera.

Cambio de registro

Hace dos días, los dos hijos de Lady Di ofrecieron vestidos de esmoquin una fiesta para recaudar fondos para una onegé para jóvenes sin techo, a la que acudieron la actriz Liz Hurley, el productor y guitarrista Nile Rodgers y Ellie Goulding, que es una de las rubias del currículo amatorio de Harry, que se mantenía fiel a ese patrón, hasta el giro que ha dado con Meghan.

Harry vive en el Palacio en el área conocida como Nottingham Cottage, que antaño ocuparon su hermano y su cuñada. Allí se cree que se hospeda la actriz. Este fin de semana el Príncipe podrá tener la oportunidad de presentársela a toda su familia, porque su padre Carlos, que llegó ayer con Camilla de un viaje oficial a Baréin, y la Reina acudirán a actos del Día del Recuerdo, el sábado en el Royal Albert Hall y el domingo en el centro de Londres.

Desde el 20 de noviembre al 4 de diciembre, Harry hará un viaje oficial en representación de su abuela a Barbados, que celebra los 50 años de su independencia. Allí coincidirá con Rihanna, el ídolo local, que actuará en la conmemoración. Se confía en que los intereses de Meghan no peligren…

Toda la actualidad en portada
publicidad

comentarios