Galicia

Laxe se suma a los críticos y solicita que la gestora del PSdeG se retire ya

El expresidente opina que ya no hay nada que impida acelerar el relevo de Cancela

El expresidente de la Xunta González Laxe
El expresidente de la Xunta González Laxe - EFE

El expresidente de la Xunta Fernando González Laxe se incorpora al coro de voces que, como una espada de Damocles, se cierne sobre la espalda de la actual gestora que dirige el PSdeG, encabezada por Pilar Cancela y avalada por el que fue el candidato en las elecciones autonómicas, Xoaquín Fernández Leiceaga.

El socialista exige que se termine cuanto antes con la «interinidad» que rige la vida orgánica del partido con un claro llamamiento a activar la convocatoria de primarias y un congreso que elija a una nueva dirección. En resumen, que el equipo de Cancela «deje paso ya» a otros líderes del socialismo gallego. «Que se produzca (el relevo) inmediatamente, incluso a finales de este año», profundizó.

La digestión densa que el PSdeG está haciendo de los resultados del 25 de septiembre está enfrentando a la organización en dos bandos. Para Laxe no hay una colisión de principios «ideológicos», sino un debate «de procedimientos». Se refiere a la reacción en cadena que los críticos ha venido formulando contra el papel de Cancela, aprovechando los vientos que soplan desde Ferraz, tras la desactivación de Pedro Sánchez y la derrota de sus barones leales, entre ellos la propia Cancela y Leiceaga.

Desde Abel Caballero hasta Beatriz Sestayo, el grupo de referentes territoriales contrarios a la dirección actual intensifica su presión contra una gestora que hasta el momento parece no moverse. A sus ataques se ha sumado el expresidente para criticar que «alguien no tuvo altura de miras» para analizar el contexto actual en el que se encuentra el PSdeG, tercero en número de votos tras el 25-S y con el dudoso honor de haber hundido aún más su suelo electoral en Galicia.

«Una gestora es una cosa de muy a corto plazo, no se puede ser interinos toda la vida, hasta los funcionarios quieren dejar de ser interinos», ahondó. A corto plazo, los socialistas gallegos tienen una serie de retos y obstáculos que sortear. Laxe quiere que el primero de ellos, «la consolidación del grupo parlamentario», no se vea afectada por las luchas internas de poder. Cree que ya no valen las premuras de las convocatorias electorales ni el ritmo frenético de la política en España para aplazar el debate sobre el liderazgo : «No tiene nada que ver con la gestora del PSOE, los socialistas gallegos tenemos que tener auténtica autonomía para tomar nuestras propias decisiones».

El papel de Leiceaga

La otra incógnita, la de quién será la persona que deberá ponerse al frente tras la celebración de un congreso, propició una carga velada contra Leiceaga. Preguntado sobre si debe ser el profesor la persona indicada, su compañero de docencia universitaria afirmó que «siempre habrá alguien afortunadamente y siempre habrá personas con un nivel de cualificación alto». Y a continuación dejó caer que la categoría profesional «no significa que sean eficientes en el ámbito político».Sea quien sea, debe tener en cuenta que es «un esfuerzo que tiene que tener continuidad, ganas e ilusión».

Ya durante la vorágine electoral, el antiguo jefe del Ejecutivo autonómico entre los años 1987 y 1990 se dejó ver en contadas ocasiones con Leiceaga. Una de ellas se produjo en el paseo que el candidato dio con él y con Emilio Pérez Touriño por los jardines de San Domingos de Bonaval. El otro sucedió en un acto en La Coruña, donde aludió a «Xocas» como una persona «con capacidad de acuerdo». «Le toca ser presidente», insistió entonces. Ahora todo lo contrario: «Tendrá que estar pendiente de la nueva dirección», concluyó.

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