Víctor Espárrago pudo haber dejado de entrenar al Cádiz CF de caer en aquella tercera jornada en Almería.
Víctor Espárrago pudo haber dejado de entrenar al Cádiz CF de caer en aquella tercera jornada en Almería.

Cádiz CF

El último gran Cádiz CF resucitó en Almería

La Liga del último ascenso a Primera no empezó bien hasta que se pisó el Juegos Mediterráneos

Por  19:23 h.

El Estadio Juegos Mediterráneos ya vio a un Cádiz CF herido resucitar en su verde. Allí, los hombres de un muy discutido y debatido –por la edad de su regreso a los banquillos– Víctor Espárrago enfrentaron sus dudas y sus miedos ante una UD Almería que podía haberse convertido en el verdugo de un entrenador que, gracias a una reacción ‘in extremis’ del Cádiz CF ante el conjunto almeriense, acabó llevando al cadismo al olimpo de los dioses por última vez en la extensa vida de un club entonces camino de su centenario.

Sí. Aquella tarde del 11 de septiembre de 2004 pudo haber muerto el inicio del once de Chapín que consiguió traer a Cádiz de Jerez todo un ascenso a la máxima categoría. Porque aquella temporada que culminó con el campeonato de Segunda División comenzó muy torcida. Tan torcida que incluso a la tercera jornada de Liga ya había un sustituto elegido para el técnico charrúa, que desconocía que mientras él dirigía a los suyos desde el banquillo visitante del estadio almeriense, arriba, en el palco, observaba el encuentro Mané, aquel mítico entrenador bigotudo con el que ya Antonio Muñoz tenía negociada su llegada en el caso de que el once amarillo volviese a caer en una tercera jornada de Liga en la que un gol de Oli dio un volantazo a la situación.

Y todo pasó en Almería. Lo cierto es que aquel Cádiz CF de Espárrago, que había tomado el relevo de Jose González, auténtico creador de aquel equipo que ascendió en Las Palmas a Segunda dos años antes, comenzó muy mal aquella temporada 2004/05. Tan mal que incluso mucha afición compartía la hipotética decisión del entonces presidente del Cádiz CF Antonio Muño Vera de prescindir del veterano entrenador de 60 años en el caso de que se diera una derrota en Almería, la tercera consecutiva tras debutar en la Liga perdiendo 2-1 en Ipurúa con un gol en los minutos finales de Nenad Mirosavjevic y encahar una derrota en casa (0-2) ante un Lleida que bailó a un equipo pitado por su afición en segunda jornada de Liga.

Y aunque pueda parecer asombroso aquella impaciencia, lo cierto es que las dos primeras jornadas fueron calamitosas desde el punto de vista técnico y táctico. Y claro, todas las miradas se centraban en el banquillo, donde se sentaba un Espárrago que durante el verano le había ganado la batalla mediática y popular al entonces incipiente Quique Sánchez Flores.

Las alineaciones de las dos primeras jornadas, así como los cambios realizados durante los dos primeros partidos, unidas a sendas derrotas, hicieron mucho daño en la débil imagen de un señor mayor recuperado para los banquillos por Antonio Muñoz. Así las cosas, y con un clima muy caliente después de dos años de buen fútbol y con las ideas muy claras bajo la batuta de Jose González, el entorno del club forzó algo la situación para que el presidente cordobés tuviese ya atado a Mané en el caso de caer derrotado en el Juegos Mediterráneos.

Pero las cosas cambiaron en Almería. Y de qué forma. Espárrago revolucionó su once y lo puso a jugar bajo el eterno 4-2-3-1 con Manolo Pérez de mediapunta (Pavoni comenzó lesionado aquel curso) y Oli en la punta del ataque con Sesma y Navarrete en las bandas. Fleurquin y Suárez actuaban en el doble pivote de un equipo basado en la contundencia defensiva de los De Quintana, Abraham Paz, Raúl López y Varela. Y sí, volvía Armando bajo palos tras comenzar las dos primeras jornadas Raúl Navas al ser el último portero en el que Jose depositó su confianza en la anterior campaña. Bastó un gol de Oli en el 17’ de partido para que el Cádiz CF sumase sus tres primeros puntos de los 76 con los que se acabó una exitosa campaña.

Mucho ha llovido desde aquella gloriosa campaña. Fernando Castro Santos era el entrenador de aquel pujante Almería y el Cádiz CF también afrontaba su segunda temporada en Segunda tras venir de un desierto en Segunda B. Aunque la situación no es del todo igual, sí que el Cádiz CF encara este domingo otro encuentro clave al estar inmerso en una crisis de resultados que, si bien aún mantienen a Cervera con crédito, podría irse agotándose en el caso de seguir cediendo más puntos. Es hora de reaccionar  como se reaccionó en el mismo sitio hace ya unos añitos.