Álvaro Cervera, durante el partido del Cádiz CF ante el Numancia.
Álvaro Cervera, durante el partido del Cádiz CF ante el Numancia.

Cádiz CF

Tranquilidad y mesura, el mensaje que intenta transmitir Cervera

"Los entornos llevan su dinámica y ya está, pero nosotros desde dentro tenemos que tener otra perspectiva", explica el técnico

Por  13:32 h.

Queda mucho, un mundo todavía por jugar con nueve partidos por delante y 27 puntos en los que puede pasar de todo. Álvaro Cervera intenta transmitir ese mensaje fuera del vestuario aunque él sabe que es complicado porque como reconoce “a los entornos ni se les tranquiliza ni se calienta, los entornos son como son y no puedes ir contra ellos”.

“Parece que la sensación en los últimos partidos es que somos un desastre”, afirma Cervera intentando destacar que el equipo ha conseguido la permanencia con antelación, lo cual no deja de tener mérito, y que aún queda guerra por delante. “Me da la sensación que de aquí al final es la cabeza lo que hay que tener despejada para poder trabajar bien. Nos está costando ahora, nos estamos atascando, también el resto aprieta y esa es la realidad”.

Volviendo a los entornos, el entrenador sabe que éstos son como los molinos de Don Quijote, difícilmente superables, y que al final todo va en función de los resultados. El caso es que el Cádiz CF lleva tres jornadas sin ganar y la sensación para algunos es que se puede caer de la fase de ascenso, aunque todavía quede mucha tela que cortar y el Cádiz CF haya dado muestras de sobra de que sabe recuperarse de malas rachas. “Los entornos llevan su dinámica y ya está, pero nosotros dese dentro tenemos que tener otra perspectiva. A estas alturas de Liga, las cosas de la cabeza ya no entran, pero tenemos que trabajar para seguir adelante”.

Cervera desvela qué ve en las caras y ojos de sus jugadores. Un vestuario que “entrena muy bien, a veces más alocados que antes”. El técnico explica que a los jugadores “no les ha gustado los últimos resultados, más el resultado que el juego. He escuchado a algunos decir que la primera parte del otro día fue muy buena, que hacemos cosas bien y otras nos cuesta más. Yo pienso lo mismo que ellos pero yo, como entrenador, debo pensar en lo mío y en lo de fuera. Hay que pensar también en los contrarios que nos están apretando mucho”.