Banquillo visitante del Nuevo Estadio Carlos Tartiere.
Banquillo visitante del Nuevo Estadio Carlos Tartiere.

Cádiz CF

Llega el Tartiere; ¡Ojo a los cambios!

Tanto Claudio como Cervera cavaron su propia tumba en el estadio carbayón por culpa del triple pivote

Por  19:55 h.

El Cádiz CF regresa este domingo al Carlos Tartiere, un estadio que no se le ha dado bien en las dos únicas ocasiones que lo ha pisado. Bueno, para ser exactos, se le iba dando de gran categoría en las dos pero durante el transcurso del encuentro las cosas se torcieron. Y lo más sangrante de todo es que se torcieron por culpa, en gran medida, de un cambio táctico de los responsables del equipo amarillo. La primera vez fue Claudio Barragán en aquel ‘play off’ de campeones que se fue por el sumidero. La segunda fue el año pasado, un segundo sábado de Carnaval que empezó de la mejor manera y acabó de la peor.

Sin duda, de los dos tropiezos el que más sigue doliendo fue el primero, y eso que se acabó en empate siendo el partido de ida de una eliminatoria por ascender a Segunda. Pero sí, sigue dando mucho coraje aquel ascenso frustrado ante un Oviedo que desde entonces se ha convertido en un equipo nada querido para la afición gaditana. Razones hubo por los dos bandos para que esta relación se haya convertido en un estorbo cada vez que toca verse las caras.

La derrota del año pasado dolió menos en lo moral, pero no es menos cierto que dejó en el cadismo un sabor agrio porque esos posibles puntos metían de lleno al Cádiz CF en la lucha por el ascenso directo a la vez que se dejaba muy descolgado a un rival al que se le quería dejar claro ‘se había vuelto’.

Real Oviedo 1 Cádiz CF 1; 24 de mayo de 2015

Un trivote inédito en mitad de un partido de infarto

Claudio, durante el partido de ida del 'play off' en el Tartiere.

Claudio, durante el partido de ida del ‘play off’ en el Tartiere.

Un Nuevo Carlos Tartiere a rebosar recibe a un Cádiz CF que se presenta ante una afición crecidita pero a la que irá callando paulatinamente a lo largo de unos primeros 45 minutos jugados sencillamente perfectos por parte de los de Claudio, que para la ocasión había tirado de sensatez apostando por un 4-2-3-1, con Fran Machado de enganche y Jona de de referencia. Un sistema con el que los suyos habían demostrado durante la temporada tener las cosas bastante más claras que cuando en Carranza el técnico alineaba un 4-4-2 para dar entrada a Airam en la dupla atacante.

La primera parte se desarrolla con un Cádiz CF bien plantado, ordenado y creando sus ocasiones en lo que fue todo «un repaso táctico de Claudio a Sergio Egea» según se recogieron en algunas crónicas del partido. A un minuto del descanso, Juan Villar, tras recibir de Fran Machado manda un balón a Jona para que el matador hispano-hondureño, en semifallo, ponga al Cádiz CF por delante y su afición a un palmo del cielo.

Llega la segunda parte y Claudio da un paso atrás mientras que Egea mueve fichas metiendo a Sergio García (por Font) y Cervero (por Ogmba, que no jugaría en la vuelta dejando su puesto a Generelo en lo que fue otro cambio ganador en la eliminatoria). Por parte del Cádiz CF entraron Airam (por Jona) y Nacho Navarrete (por Kike Márquez) para formar un trivote arriesgado ya que era la primera vez que Claudio lo ponía en liza. Desastre. El Oviedo encierra al Cádiz CF, Cervero empata en el 81’ y los últimos minutos, con expulsión y todo de Garrido, se convierten en un infierno para la defensa de Aulestia.

Aquellos primeros cambios de Claudio en el Tartiere fueron los primeros síntomas de que todo el resto del ‘play off’ iría mal. Nunca se entendió, tras el palo en Carranza ante el Oviedo, los bandazos que hubo ante Hércules y Bilbao Athletic cuando todo iba genial en Oviedo antes de que se dieran… los cambios.

Real Oviedo 2 Cádiz CF 1; 4 de marzo de 2017

La lesión de Salvi cegó a Cervera con Eddy Silvestre

Cervera, en el área técnica del banquillo visitante del Tartiere.

Cervera, en el área técnica del banquillo visitante del Tartiere.

Si Claudio comenzó ganando la batalla a Egea en el ‘play off’, qué decir de cómo Cervera comenzó merendándose a Fernando Hierro el año pasado. Porque el Cádiz CFde los Ortuño, Álvaro García, Salvi y compañía sorprendía al once azul y lo presionaba en su área para obligarle casi que a regalarle el balón. Ante la baja de Garrido, Cervera confiaba el doble pivote a Abdullah y José Mari para dejar el enganche a Alvarito y escorar hacia la izquierda a Jesús Imaz, con el que el utrerano se intercambiaba la posición para locura de una defensa asturiana sobrepasada. Así pasó un primer cuarto de hora donde los amarillos dominaban gracias a la intensidad en la presión y, por si fuera poco, a la velocidad por banda de sus extremos.

Así llegaba el gol de Salvi en el minuto 22. Otra vez el Cádiz CF se ponía por delante en el marcador. Todo iba de color de rosas para los amarillos hasta que pasada la media hora Salvi caía lesionado producto de un césped infame. Cervera miraba a su banquillo y elegía la peor opción posible, como poco más tarde llegó a admitir el propio entrenador. En vez de sustituir hombre por hombre y reemplazar a Salvi por Nico o Aitor para que el guion siguiera igual aunque con diferente actores, Cervera dio entrada para dibujar un triple pivote con Abdullah en la punta y José Mari con el recién entrado Eddy Silvestre en la medular. Desastre. Con este cambio, el que hasta entonces estaba siendo una amenaza continua para el Oviedo, Álvaro García, veía como se quedaba muy alejado del área y más lejos aún de Ortuño, que se desesperaba con Abdullah desde su isla.

No tardaron las cosas en cambiar en el marcador del Tartiere. El Oviedo, de buenas a primeras, se veía insuflado de oxígeno gracias a la colaboración gratuita de un Cádiz CF que se hacía el ‘harakiri’. Otra vez en el mismos escenario. Poco a poco, los asturianos aceptaron el regalo y se fueron haciendo con el control de un partido que lo tenían prácticamente perdido.

A tres minutos del descanso, el Oviedo empataba el partido tras un fallo en la marca de Sankaré y Aridane y un excelente giro de cabeza de Linares. Tras el descanso, la dinámica siguió siendo la misma. La grada espoleaba a los suyos y a los cinco minutos la remontada ya era un hecho con un nuevo balón colgado al área de Cifuentes para que Christian Fernández.

Quedaba mucho partido por delante pero el Cádiz CF parecía anestesiado. para colmo, Cervera se empeñaba en mantener el triple pivote y la aportación de Eddy era nula. Pasaban y pasaban los minutos y ni Aitor, ni Imaz ni Aketxe fueron capaces de recomponer el destrozo por el cambio realizado.