Álex Fernández, ejercitándose en El Rosal (Foto: Cádiz CF).
Álex Fernández, ejercitándose en El Rosal (Foto: Cádiz CF).

Cádiz CF

Álex Fernández: “No soy un ’10’ en nada pero se me dan bien todas las facetas”

El jugador madrileño del Cádiz CF elogia la figura de Cervera, del que dice que tiene un método "campeón"

Por  18:09 h.

“Feliz y contento”, así se encuentra el hombre de moda del Cádiz CF, Álex Fernández que este viernes ha estado en las tertulias que Radio Cádiz celebra en El Faro. “Están saliendo las cosas bien y con ganas de seguir creciendo”, manifestó un jugador salido de la cantera del Real Madrid.

Quienes conocen a Álex, dicen de él que se encuentra encantado de vivir y trabajar en Cádiz. No lo niega. “El Cádiz CF me atraía muchísimo  de siempre. Además, yo ya tenía relación con Cádiz porque la mujer de mi hermano (el madridista Nacho) es de El Puerto. Me había enfrentado a él y sabía lo que era. Aquí me acerqué a Segunda con el ascenso (con el Real Madrid Castilla de los inmortales) y descendí con el Elche. Algo me decía que tenía que jugar aquí”.

Desde su entrada en el once, el Cádiz CF va en franca mejoría. Ahora se encuentra en puestos de ‘play off’, pero eso no quita que el discurso de la permanencia siga vigente porque “hay que ser responsables y seguir pensando en los 50 puntos. En cuanto cerremos la permanencia lucharemos por mayores objetivos”, indica el de Alcalá de Henares.

El madrileño forma parte de la guardia pretoriana de Cervera, y más allá de este u otro cualquier jugador, sabe muy bien quien es el responsable de este cambio a positivo. Antes de engarzar cinco partidos sin perder, cuatro de ellos acabados en victoria, el Cádiz CF había sumado solo cuatro puntos de 21 posibles. El mediocentro desconoce dónde está la clave pero tiene claro que “el genio es el míster, que es el que ve las cosas antes de que los demás”.

Álex dice que “podría haber sido otro compañero” el que estuviese jugando por él, pero lo que tiene claro que “ahora mismo no hay porqué tocar las cosas”. Como integrante de la guardia pretoriana de Cervera, Álex cree que su entrenador es “cercano con sus jugadores; si tú das el máximo, él va a estar contigo a muerte”.

Puede que sobre él recaiga más presión al entenderse que por formarse en La Fábrica debe ser un jugador de toque y calidad, en detrimento de la garra, algo que él desmiente. “Siempre intento dar el cien por cien de lo que tengo. Los entrenadores que he tenido saben que soy un mediocentro muy trabajador, de ida y vuelta. Se equivoca el que piense que soy un jugador de toque únicamente. Si he llegado a la elite es porque no soy un diez en nada pero se me dan bien en todas las facetas”.

Su trayectoria ha tenido altibajos

A sus 25 años tiene una carrera muy dilatada. Cualquiera que ‘bichee’ sus etapas podría pensar que ha dado muchos bandazos antes de recalar en el Cádiz CF. El propio Álex resume su vida futbolística. “A veces no acompaña la suerte, pero por lo que sea. no me quejo de mi carrera, donde me han respetado las lesiones. Las expectativas, quizás, eran mas altas y yo era consciente de ello”, comenta un jugador que debutó en el Real Madrid con 17 años. Ha pasado mucho tiempo de aquello y se muestra optimista con su futuro porque “ahora parece que otra vuelvo a estar en mi mejor momento y me alegro que sea en el Cádiz CF”.

Su salida del Castilla no fue la más deseada. “Desde que salí del Castilla lo tuve claro. Puede que fuese un error por ambas partes el no seguir en el Castilla, pero nos calentamos y salimos de esa manera”, recuerda de no llegar a un acuerdo de renovación con el club de su vida.

“Salí del Madrid para firmar por el Espanyol. El primer año estuve bien con Javier Aguirre, con quien jugué 25 partidos y metí la cabeza en la elite. Ya en el segundo año pegué ese bajón al no entenderme con Sergio, que apenas contaba conmigo”, recuerda de su paso por el club perico, que lo cedió al año siguiente.

“Me voy a Croacia (al HNK Rijeka) es lo que sigo diciendo que fue una decisión correcta porque yo lo que quería era jugar y lo hice en club que juega muy bien al fútbol y que tiene con buenas instalaciones. Ahora está jugando la Europa League, de hecho. Después me voy a Inglaterra para jugar con el Reading en la ‘Championship’. Aquí tuve la mala suerte que justo en el momento en el que estaba jugando el club destituye al entrenador y llegaba otro que no contaba con los cedidos. Allí sí pasé cinco meses muy malos”

 Fue al verano siguiente cuando se desvincula del Espanyol y ficha por el Elche, “un gran club que lo tenía todo para volver a España. Tenemos la mala suerte de descender tras diez partidos horribles”.

Al bajar con el Elche, Álex queda libre y decide firmar por el Cádiz CF a lo largo de un verano que tuvo una oferta del fútbol italiano. “Valoramos todas las opciones. Mi primera opción era el Cádiz CF, que contactó con mi agente al comienzo de verano. Tenía claro que si me quedaba en Segunda era en el Cádiz CF. Le pedimos a Juan Carlos (Cordero) tiempo para valorar la situación y tiramos por quedarnos en España y en el Cádiz CF”.

Desde que marcó al Betis en Copa, Álex se ha hecho con un puesto en un once donde se vendía muy caro un sitio. Para el jugador madrileño, “la palabra clave ha sido la adaptación. Con 25 años he dado muchas vueltas y sabes que o te adaptas rápido o estás muerto. Juan Carlos Cordero me lo dijo claro. Me dijo que ‘aquí venía a un equipo donde no se tienen que dar diez toques al balón para llegar al campo contrario, que venía a un equipo que es todo lo contrario a lo que soy jugando, pero el entrenador te quiere’. Quería venir a un equipo campeón y no quería perderme este proyecto”.

Aparentemente, Álex juega de enganche, pero no miente a nadie cuando afirma que “lo de mediapunta es engañoso y el míster lo sabe. Me da total libertad en ataque y en defensa muero con cualquier compañero”.

Aunque no ha formado parte del once hasta una vez avanzada la Liga, el ex del Elche asegura que en ningún momento lo ha pasado mal o se ha arrepentido de venir al Cádiz CF al ver que no entraba en las alineaciones. Entre otras cosas porque “el ambiente es inmejorable en el vestuario. Evidentemente el que no juega esta peor, pero independientemente de eso somos una piña y el míster es el jefe. Eso se ve en las fotos que nos hacemos después de los partidos con la gente que no juega que baja al vestuario antes de poder irse a su casa”. Y es que Álex “sabia que no iba a llegar y a jugar desde el inicio porque el míster tiene una idea muy clara y tiene un bloque muy sólido. Garri y José Mari sabía que jugaban en el doble pivote y que Raffi (Abdullah) era muy querido por el club. Sabía que estaba complicado entrar en el once pero en Copa lo hice bien y el míster me ha dado confianza. En ningún momento lo pasé mal, por supuesto que quería jugar, pero no estaba nervioso”, asevera.

Es curioso que los dos goles que ha marcado con el Cádiz CF la suerte haya sido protagonista. El pasado domingo su disparo toca en un defensa y en el gol copero ante el Betis, según confesó, le dio en la mano que tenía pegada al cuerpo para batir al meta del Betis. Por cierto, a Álex le encantaría jugar contra el Betis y cree que cuenta con opciones debido al descanso que podrán tener Garrrido o José Mari y a la falta de ritmo de Abdullah.

A Álex le queda un año y medio de contrato con el Cádiz CF, club con el que estaría encantado de prolongar su contrato y con el que tiene el sueño de ascender a Primera. El medioncentro piensa que el equipo está en un momento dulce. “Hemos cogido un estado de forma en el que mezclamos muy bien defensa y ataque. Para que nos regateen, el rival tiene que irse dos veces del mismo jugador y ahora sabemos llevar el tiempo de los partidos”, dice desde la experiencia. Tiene claro que “la idea del míster para Segunda es perfecta. Sabes que si defiendes bien, vas a estar arriba”.

De hecho, durante los ocho partidos en los que el Cádiz CF se quedó sin ganar, Álex asegura que “en ningún momento” vio grietas en el vestuario ni en la forma de pensar porque “la base de trabajo es la que quiere el míster y es la correcta para llegar a los objetivos que queremos”.

Entre sus futbolistas preferidos, Álex se queda con Fernando Redondo, Gerard o Modric. Entre Pina y Vizcaíno no se moja porque “en lo personal tengo buena relación con los dos. Prefiero centrarme en jugar y en ayudar a mis compañeros. Es un problema en el que no nos metemos y nos aislamos porque solo nos puede hacer daño”.