Eurovisión Padre Damián, el cura que puede representar a España en Eurovisión

El sacerdote granadino, también exconcursante de «La Voz», es uno de los treinta elegidos en el casting «online» abierto por TVE para participar en el festival europeo. El «cura hipster» defiende la canción «Thousand suns»

El padre Damián, durante su participación en «La Voz»
El padre Damián, durante su participación en «La Voz» - TELECINCO

Del altar de misa al escenario de Eurovisión. El padre Damián, un sacerdote granadino de 30 años, está un pasito más cerca de representar a España en el famoso festival europeo. El joven religioso ha sido elegido por TVE como uno de los 30 finalistas del «Eurocasting», el proceso abierto por la cadena para buscar nuevos talentos que puedan optar a acudir a Eurovisión. El ganador de esta selección online tendrá la oportunidad de defender su candidatura en una gala que el ente público emitirá a primeros de febrero junto a artistas profesionales. Nieto de la cantaora de flamenco Elisa «La del horno», el también conocido como «cura hispter» intentará conseguir esta plaza en la final con la canción «Thousand Suns», compuesta por Andreas Ohrn y Sebastian Thoth.

Pese a no ser un rostro familiar, el padre Damián ya tiene experiencia en el mundo de la televisión. El joven, que actualmente desarrolla su trabajo pastoral en el Santuario del Perpetuo Socorro de Madrid, se dio a conocer hace un año como concursante en el programa «La Voz» de Telecinco. Allí consiguió convencer, en el último momento, a Antonio Orozco y Malú en la audición a ciegas tras interpretar «Angels» de Robbie Williams. Su periplo por el famoso talent show terminó en la fase de asaltos contra Antonio José, posterior ganador de la edición.

Su amor por la música despertó a una temprada edad, ya que con sólo cuatro años acompañaba a su abuela por todos los escenarios de Andalucía. «La música es una vocación dentro de mi vocación, la religión», asegura el religioso. A los 18 años entró al postulantado misionero en Granada, donde permaneció dos años, realizando el bienio filosófico en la Facultad de Teología de Cartuja. El año de noviciado lo llevó a cabo en Ciorani (Italia), año tras el cual profesó sus votos temporales. También ha sido misionero en Calcuta durante un año, y finalmente en 2013 fue ordenado sacerdote en Granada.

Ya en Madrid, Damián ha compaginado su labor social con la música, continuando su formación en academias y escuelas de teatro musical. Hace tan solo unos meses publicó el primer videoclip de su banda, que versiona la canción ‘Story of my life’, de One Direction; y ahora sorprende con su intención de participar en Eurovisión. Entre sus rivales se encuentra Javián, de la primera edición de ‘Operación Triunfo’ y otros exconcursantes de «La Voz» como Brequette, Iveta Vidal, Rebeca Moss, Nieves Hidalgo, Fruela y Nicky Triphood.

«Igual que va Conchita Wurst con su perfil, ¿por qué no puede competir un sacerdote, siempre y cuando lo único que se ponga en juego sea el talento?», plantea el padre Damián en declaraciones a Europa Press, para señalar que ser elegido para representar a España demostraría que en Eurovisión tienen cabida todo tipo de perfiles. El sacerdote cree que podría ser «muy significativo, por qué no decir también chocante, divertido y profundo, que se presente un sacerdote en medio de Europa». A su juicio, puede ser «un momento bonito» porque «hay muchísima gente creyente» en este continente.

Seis monjas maltesas y el Ejército de Salvación

Varios religiosos han peleado ya en anteriores ediciones por acudir al famoso festival. En 2015, seis monjas maltesas de la Congregación de las Ursulinas se presentaron a la preselección de su país con la idea de acudir a Eurovisión. Pese a que partían con serias opciones de triunfo, finalmente no pasaron del sexto puesto en la final nacional. Dos años antes, en Alemania lo intentó un grupo musical formado por tres sacerdotes, los “Die Priester”, que interpretaron un tema inspirado en una oración de la mano de Mojca Erdmann.

Las normas de Eurovisión impiden mostrar sobre el escenario «símbolos o nombres de índole religiosa». Ya hay un antecedente: en la edición de 2013, la banda del Ejército de Salvación suizo fue elegido por su país para acudir al festival. Sin embargo, la dirección del certamen impidió a sus miembros participar con el nombre de su organización y tampoco pudieron mostrar simbología alguna durante su actuación. Finalmente, no pasaron la criba de la semifinal.

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