El «hijab running» de Decathlon
El «hijab running» de Decathlon - DECATHLON

La presión social obliga a Decathlon a abandonar su proyecto de venta de velo islámico «deportivo»

El primer distribuidor mundial de ropa y artículos de deporte había decidido vender un velo islámico para musulmanas que hacen deporte y son corredoras aficionadas, pero ha abandonado el proyecto

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El primer distribuidor mundial de ropa y artículos de deporte, Decathlonm había decidido introducir y vender en sus 1.500 tiendas y almacenes, en 50 países de cinco continentes, un velo islámico para musulmanas que hacen deporte y son corredoras aficionadas.

La presión social más rápida y enérgica ha obligado al grupo francés a «dar marcha atrás». Se trata de una novedad llamativa. Decathlon ha decidido abandonar el proyecto, antes que afrontar las críticas muy vivas de una opinión pública hostil a la venta de velos islámicos en una cadena mundial de ropa y artículos de deporte.

La cadena había proyectado poner a la venta un velo islámico «deportivo», presentado de este modo: «Hijab de running». Sin embargo, a las pocas horas de hacerse pública la noticia, Agnès Buzyn, ministra de Sanidad (próxima a Emmanuel Macron), la comentó en estos términos: «Se trata de una decisión que no puedo compartir. En tanto que mujer, lo vivo como una agresión. Toda decisión que alimenta la diferenciación cultural, social o religiosa me molesta. Hubiese preferido que una empresa francesa no promueva el velo islámico».

Valérie Rey-Robert escribe desde una óptica feminista: «Estos comerciantes no parecen distinguir entre un pañuelo llevado con gracia en París, y un pañuelo impuesto por los islamistas en Teherán». Lydia Guirous añade desde una óptica conservadora: «Decathlon se ha sometido al dictado del islamismo, que solo tolera a las mujeres con la cabeza cubierta con un hijab, sometidas a los hombres, para «respetar su arcaísmo religioso».

A través de las redes sociales, el tono verbal creció de manera vertignosa, para denunciar el comportamiento «mercantilista» de Decathlon, un grupo instalado en el norte de Francia, con mucha población «multicultural».

Las musulmanas piadosas utilizan seis tipos de «velos»: burka, niqab, chador, al-amira, hiyab y shayla. Burka y niqab suelen ser utilizados por musulmanas en la frontera del integrismo religioso más radical. Chador y al-amira son utilizados por musulmanas de piedad tradicionalista. Hiyab y shayla son los velos islámicos más utilizados en Francia, por musulmanas de piedad firme.

En Francia no existen estadísticas religiosas. Pero suele admitirse que 5 o 6 millones de franceses practican en distinta medida la religión musulmana en un número creciente de mezquitas y lugares de culto. Ese es el mercado al que se dirige Décathlon.

La fallida iniciativa de Décathlon se inscriben en el marco de un crecimiento significativo de las ofertas comerciales destinadas a la clientela musulmana, local e internacional.

En los Campos Elíseos de París ya existen varias perfumerías y tiendas de lencería de lujo, destinadas a una clientela musulmana adinerada. Las carnicerías halal han proliferado desde hace años en toda Francia y, en particular, en París. El término halal «hace referencia al conjunto de prácticas permitidas por la teología islámica… el término suele ser asociado a los alimentos aceptables según la sharia, o ley islámica».