PRUEBA ABC

SsangYong XLV: el tamaño y el precio importan

El monovolumen de la marca coreana ofrece gran habitabilidad con acabados muy correctos, desde 18.900 euros

MADRIDActualizado:

Viajar o realizar desplazamientos urbanos en familia requieren de vehículos con características muy concretas. Habitabildiad, modularidad, espacio, potencia suficiente y no renunciar a cierta calidad en oos acabados son algunas de ellas. Por norma general esto representa tener que desembolsar una importante suma. Pero SsagYong, que ya en anteriores ocasiones (como por ejemplo con su enorme Rodius) ya ha ofrecido en el mercado español vehículos de gran capacidad, pretende convencer a este público familiar potencial con un producto muy digno, tanto por el resultado final como por lo aquilatado de sus precios.

Estamos hablando del XLV, o lo que es lo mismo, la versión familiar o monovolumen del también novedoso Tivoli. Ya el modelo pequeño destaca por su gran capacidad interior, tanto para pasajeros como para ocupantes, como pudimos comprobar durante la presentación del modelo y la prueba del vehículo. Pero nada comparable con lo que nos encontramos en el XLV.

Para darnos cuenta de lo que estamos hablando, en un vehículo de 4,40 metros de largo nos encontramos con 720 litros de espacio de carga. El XLV puede presumir de un maletero líder en su categoría, ya que con los asientos abatidos podemos llegar a los 1.440 litros. Además, los asientos de la segunda fila pueden abatirse 60:40 o, incluso, en su totalidad, aumentando considerablemente su flexibilidad y la capacidad de transporte.

La sección de carga cuenta con ganchos para sujetar la compra, red para el equipaje, toma de corriente de 12V e, incluso, una amplia zona de almacenamiento oculta bajo el suelo del maletero.

A la consola central, con tamaño suficiente para dar cabida a una «tablet», le acompañan gran cantidad de compartimentos distribuidos por toda la cabina, para almacenar incluso botellas de agua de 1.5l.

En su interior, nos encontramos un diseño que, innegablemente, recuerda a sus hermanos. Se nota que es un SsangYong. Pero los materiales aparentan buena calidad, y durante nuestra prueba no nos hemos encontrado ningún elemento mal ajustado.

De serie, toda la gama incluye dirección asistida Flex Steer con 3 niveles de dureza, ordenador con indicador de ángulo de giro de las ruedas (para facilitar maniobras), volante multifunción con base achatada y empuñadura regruesada, o control de crucero.

DE forma opcional podemos tener un sistema multimedia con pantalla táctil a color de 8 pulgadas y conexión USB, HDMI y Bluetooth , navegador con cartografía europea y climatizador bizona con función de memoria ((de serie desde la versión Premium).

En cuanto a la mecánica, nos encontramos con dos motorizaciones. Un gasolina 1.6 de 128 CV, con un consumo homologado de 6,8 l/100 km. Y quizás el más interesante, y a priori el que se va a llevar el grueso de las ventas: un diésel D16T de 115 CV. Este modelo, con cambio automático firmado por Aisin, es que tuvimos ocasión de probar. Una mecánica que se muestra más que suficiente para un uso normal, teniendo en cuenta que dado el carácter familiar del vehículo en ningún momento le vamos a pedir unas prestaciones deportivas. Aún así, es capaz de llegar a los 177 km/h.

Y para los posibles compradores que valoran la economía de uso, con el citado cambio automático el consumo oficial medio es de tan solo 5,9 l/100 km (en nuestra prueba, combinando ciudad, carretera y autopista, logramos un consumo medio de 6,2 l/100km).

A diferencia del resto de los modelos que actualmente comercializa SsangYong en españa, el XLV no está disponible con tracción total. Pero a cambio, su altura libre al suelo es de 167 milímetros, lo que permite circular por carreteras no safaltadas con cierta tranquilidad.

En cuanto al precio, otra de sus virtudes, la gama diésel arranca en unos 22.000 euros, aunque acogiéndose a diversas promociones, esta cifra puede descender hasta los 20.000 euros. El equipado «a tope» lo podemos conseguir entre 24 y 26.000 euros.

Un valor añadido. El SsangYong XLV dispone de una garantía de 5 años ó 100.000 km.