Policías en la Puerta del Sol
Policías en la Puerta del Sol - EFE

Los policías claman contra Sánchez y sus socios: «Dificultarán gravemente nuestra labor»

50.000 policías ven «surrealista» la orden de Interior que rebaja la Ley de Seguridad

MadridActualizado:

«Frontal oposición» a la propuesta de reforma de la Ley de Seguridad Ciudadana que están planteando los socios de Pedro Sánchez -Podemos, PNV, ERC o Bildu- y rechazo absoluto también a la instrucción emitida por el Ministerio del Interior el 17 de octubre que ha rebajado el grado de protección de los agentes de la autoridad contra la resistencia, la desobediencia o la toma de imágenes suyas en acto de servicio. Es el mensaje que en nombre de 50.000 policías, -los que suman los sindicatos SUP, CEP, UFP y SPP-, trasladaron ayer al Congreso a través del representante del SUP y portavoz unificado, Ramón Cosío, que advirtió a los diputados del peligro de «dificultar gravemente» la labor policial y poner en riesgo a la ciudadanía si prosperan intenciones que ciertas fuerzas políticas están poniendo sobre la mesa.

Cosío habló en el marco de la Comisión parlamentaria de Interior, que desde este lunes escucha a expertos con vistas a la modificación de la Ley de Seguridad, y lo hizo en primer lugar para «tildar de surrealista» la ya mencionada orden ministerial en el punto en el que trata la toma de imágenes de agentes. En concreto, establece que para que ser fotografiado sea considerado infracción, antes el agente tiene que acreditar el «peligro explícito» que eso le supone y «pormenorizarlo» en un acta, lo que según los sindicatos, requeriría «una labor de prospectiva casi adivinatoria en plena calle» y en medio de una operación.

«Desconcierto, incredulidad»

Como indicó el portavoz, a juicio del colectivo policial todos esos «matices» constituyen un «subterfugio» que trata de «desactivar el fin último» de la ley, salvaguardar a los agentes frente a las amenazas, del mismo modo que consideran que la orden del departamento de Fernando Grande-Marlaska en sí es un atajo para «abolir por la vía de los hechos» la normativa de Seguridad Ciudadana vigente.

Pero, entrando ya en las propuestas de modificación por vía parlamentaria de esa ley, «desconcierto e incredulidad» es lo que -según palabras de Cosío- les ha causado una enmienda del PNV que plantea borrar el apartado 23 del artículo 36, o lo que es lo mismo, dejar sin sanción incluso que las imágenes de policías sean efectivamente utilizadas para «poner en peligro su seguridad personal o familiar». «La pretendida supresión incrementaría a niveles inasumibles nuestra situación de vulnerabilidad e indefensión», advirtió el portavoz, recordando hechos como los de Alsasua o que la alerta terrorista está en nivel 4 y las fuerzas de seguridad son objetivo.

Al margen, la comparecencia sirvió para expresar la censura absoluta al intento de Podemos de «destipificar» vía enmienda la resistencia a la autoridad o la de EH-Bildu que plantea prohibir que nadie pueda ser identificado o registrado a menos que exista «constancia de su participación en la comisión de un delito».

Respecto a la devolución de inmigrantes en Ceuta y Melilla, Cosío aprovechó para avisar al Congreso de que, debido a la falta de medios, en esas dos ciudades «no tenemos fronteras».