Carles Campuzano, portvoz del PDeCAT
Carles Campuzano, portvoz del PDeCAT - EFE

El PDeCAT da marcha atrás en su intento de que se facilite la reestructuración de los partidos con deudas

La comisión para la auditoría de la calidad democrática, la lucha contra la corrupción y las reformas institucionales y legales del Congreso ha aprobado esta tarde un informe de recomendaciones sobre la finaancición de los partidos y su orgnización

MadridActualizado:

La comisión para la auditoría de la calidad democrática, la lucha contra la corrupción y las reformas institucionales y legales del Congreso ha aprobado esta tarde un informe de recomendaciones pactado la pasada semana por PSOE, Unidos Podemos y Ciudadanos al margen del resto de grupos. Una vez aprobado será elevado al pleno para su aprobación. Aunque su desarrollo acaba ahí y no es vinculante, el acuerdo de los tres partidos hace factible que las propuestas legislativas ulteriores puedan ser aprobadas.

El informe recoge 75 puntos en el que el más polémico fue la recomendación de que las primarias fuesen obligatorias para todos los partidos y que se habilitase algún mecanismo para que se sufragasen con dinero público. Aunque la propuesta también aborda cómo la regulación del crowdfunding, la reducción de los gastos del mailing en las campañas electorales y la reforma del Tribunal de Cuentas para aumentar su capacidad de control e investigación sobre las cuentas de los partidos y también poder imponer medidas coercitivas y sanciones.

En la sesión de hoy, los grupos han presentado sus enmiendas a ese informe. Y una de las más controvertidas la ha registrado el PDeCat. La formación independentista ha registrado doce enmiendas, aunque manifiesta «su conformidad con la mayor parte de la subcomisión». Entre ellas, los herederos de Convergencia i Uniò, iban a plantear que en la reforma de la financiación de los partidos políticos se «debe contemplar un plan extraordinario de medidas administrativas y financieras de apoyo a la reestructuración financiera de los partidos políticos, destinados a facilitar el ajuste estructural y presupuestarios de aquellos partidos que se encuentren en una situación de desequilibrio financiero, a causa de una significativa reducción de sus ingresos».

Esta situación se ajusta como anillo al dedo a la situación de la formación catalana, que ha visto reducidos notablemente sus ingresos respecto a los que recibía CiU por la caída en sus resultados electorales. Convergencia está en proceso de venta de sus sedes. El antiguo partido sigue existiendo y tiene personalidad jurídica propia, pero el vínculo con el PDeCat es incuestionable, hasta el punto de que ocuparon la misma sede que hasta entonces ocupaba Convergencia.

Finalemente los independentistas han retirado esta enmienda en cuanto se les ha empezado a preguntar si iban presentar efectivamente esa enmiend. Fuentes de la formación han plntedo que se trataba de un «fallo», y que la enmienda «se habí colado» y que procedía de una antigua propuesta de CiU.

En otra de las enmiendas, relativas a los gastos del mailing en las campañas electorales, y que se subvencionan con fondos públicos, la formación independentista plantea que «deberían estudiarse mecanismos de compensación por los retrasos en la entrega de las subvenciones públicas correspondientes por parte de las Administraciones, considerando los mismos como gasto electoral».