Biodiversidad

Las poblaciones de pez espada en el Mediterráneo se reducen en un 70% por la sobrepesca

La Comisión Europea pedirá hoy durante el Consejo de Ministros de Pesca un plan de recuperacion de esta especie, de la que nuestro país es el principal responsable de su captura

Juveniles de pez espada (Xiphias gladius) de pequeña talla en la subasta de la lonja del puerto de Malta.
Juveniles de pez espada (Xiphias gladius) de pequeña talla en la subasta de la lonja del puerto de Malta. - OCEANA

La dramática caída que han sufrido los stocks de pez espada en el Mediterráneo ha hecho que los científicos activen la señal de alarma. La llamada a la acción se produce tras una reunión internacional celebrada la pasada en Madrid, donde los científicos apretaron el botón de emergencia sobre la crítica situación de uno de los peces más comerciales y emblemáticos del Mediterráneo. Hoy mismo, La Comisión Europea pedirá durante el Consejo de ministros europeos de Agricultura y Pesca un plan para la recuperación de esta especie en el Mediterráneo.

Los stocks de pez espada en el Mediterráneo se han reducido en un 75%

De los 30 stocks gestionados por la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (ICCAT) –el organismo responsable de la conservación de atunes y especies afines en el Atlántico y Mediterráneo–, el pez espada del Mediterráneo es el que más ha sufrido. Según las organizaciones conservacionistas, tres décadas de sobrepesca constante, unido al desprecio mostrado hacia las recomendaciones científicas y a la falta de decisión política para supervisar adecuadamente la gestión de la pesquería han reducido en un 70% los stocks de pez espada.

Lasse Gustavsson, director ejecutivo de la organización Oceana en Europa, es tajante. «El pez espada necesita ya un plan de recuperación en el Mediterráneo. La UE pesca más del 75% de este stock y tiene la responsabilidad de asegurar su total recuperación», afirma. Para esta organización, si la UE pretende alcanzar el objetivo legal del Rendimiento Máximo Sostenible en 2020, como marca la Política Pesquera Común, debe detener toda la pesca de pez espada en el Mediterráneo o pedir a los países de ICCAT que activen un plan de recuperación inmediato.

España, a la cabeza de las capturas

Desde 1988 a 2014, las capturas de esta especie se han reducido en un 48% y dos tercios de su biomasa ha desaparecido. Y nuestro país es el que más capturas realiza. «Actualmente se captura el doble de lo que recomienda la comunidad científica y no estamos permitiendo que los ejemplares alcancen su madurez, lo que representa el 70% de las capturas», asegura WWF en su página web.

Ante este panorama, la Confederación Española de Pesca (Cepesca) propuso el pasado mes de marzo la modificación del periodo de veda establecido actualmente por ICCAT, añadiendo un mes, entre el 15 de febrero y el 31 de marzo, al periodo ya establecido de veda, que actualmente se extiende del 1 de octubre al 30 de noviembre.

La buena noticia es que la situación que atraviesa el pez espada del Mediterráneo ya la sufrió antes el atún rojo. Entre los años 1949 y 1962 se capturaron aproximadamente siete millones de atunes rojos juveniles; lo que dejó a las futuras generaciones de reproductores muy mermadas y provocó una espectacular caída de las capturas. Afortunadamente, se diseñaron y aplicaron planes de recuperación y desde entonces se han visto signos de mejora, en línea con una gestión sostenible, como marca el Objetivo 14 de Desarrollo Sostenible de la ONU: Conservar y utilizar en forma sostenible los océanos, los mares y los recursos marinos.

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