Galicia

Feijóo contrapone el modelo gallego al soberanismo catalán

El presidente de la Xunta aboga por un diálogo sin «líneas rojas» con Cataluña

El presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, durante su conferencia en Barcelona
El presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, durante su conferencia en Barcelona - EFE

Menos «líneas rojas» y más «teléfonos rojos» para propiciar el diálogo. El presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, explicitó ayer en Barcelona el talante con el que el Gobierno y el PP tratan de encarar la nueva fase de diálogo que, al menos por parte del Ejecutivo que preside Mariano Rajoy, quiere abrirse con Cataluña.

Lo hizo Feijóo en la sede del Círculo de Economía, la entidad que con más entusiasmo ha trabajado por la llamada «tercera vía», un punto de confluencia donde el presidente gallego pareció sentirse cómodo. Se trata, explicó Feijóo, de propiciar un escenario en el que «los moderados de una y otra parte dejen de ser rehenes de grupos e ideologías que necesitan el conflicto para sobrevivir».

Junto al también gallego presidente del Círculo de Economía, un Antón Costas que celebraba uno de sus últimos actos al frente de la institución, Feijoó contrapuso el modelo autonómico que representa el PP en Galicia al «conflicto permanente» del soberanismo en Cataluña. Ante un auditorio en el que estaba el presidente del PP catalán, Xavier García Albiol, el de Banco Sabadell, Josep Oliu, y el de la cadena hotelera Hotusa, Amancio López, el presidente gallego abogó por profundizar y perfeccionar el estado autonómico para hacer de las autonomías «no algo periférico sino nuclear» en España. «La asignatura pendiente no es romper el Estado o sustituirlo por modelos basados en la vaguedad, sino intentar cumplirlo en toda su extensión, mediante la reactivación de mecanismos dormidos o la creación instrumento nuevos», apuntó.

Tras reivindicar los puntos en común de un galleguismo y un catalanismo históricos que no reniegan de su españolidad, Feijóo reivindicó la «sostenibilidad política» como la mejora manera de preservar una diversidad en España que no se construye desde, recordó, desde la «agitación, el conflicto y la desmesura».

En el caso catalán, y ante el escenario que se abre, apuntó Feijóo, «la ley nunca puede ser un obstáculo para que exista empatía» y «diálogo» entre Cataluña y el resto de España, donde deben evitarse «rivalidades propias del fútbol». Al respecto, previno contra la tentación «poco saludable de hacer exorcismos al nacionalismo catalán», algo tan dañino, avisó, como hacer del trato con el partido mayoritario en España, el PP, un «tabú».

«Suspicacias y agravios»

Feijóo, en la sede de un Círculo de Economía que tiene en la reforma del sistema de financiación una de sus banderas, abogó por una urgente revisión del mismo. El presidente gallego, que admitió que «no es fácil explicar que a Cataluña no se le dé un concierto económico que sí tienen los vascos y los navarros», abogó por reformular la financiación de las CC.AA para hacerla menos opaca, lo que, opinó, evitaría las «suspicacias y los agravios» de atribuir al Estado unos problemas que en realidad se explican por una financiación no adecuada. En cualquier caso, añadió, el debate de la financiación debe desligarse del identitario y apartarlo de cualquier coyunturalismo.

En este contexto, el presidente de la Xunta puso como ejemplo para Cataluña el modelo autonómico que representa Galicia, un modelo de moderación frente al «conflicto permanente» que acompaña al soberanismo catalán.

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