Crisis del socialismo español

Los críticos del PSdeG preparan el asalto a la dirección del partido

Distintos dirigentes provinciales mantienen un contacto permanente con la federación de Andalucía

Pilar Cancela ofrece su apoyo incondicional a Pedro Sánchez e intenta normalizar el conflicto

Pilar Cancela, presidenta de la gestora del PSdeG
Pilar Cancela, presidenta de la gestora del PSdeG - EFE

La federación gallega del PSOE se ha convertido en precursora de la grave crisis interna de los socialistas a nivel nacional. Solo la presencia de Pedro Sánchez durante la campaña gallega templó un conflicto que se agravó desde la celebración de las primarias. La derrota contundente de Leiceaga en los comicios puso fin a la contención de los dirigentes de Orense, Pontevedra y La Coruña y, al día siguiente, tanto el acalde de Vigo, Abel Caballero, como la orensana, María Quintas, exigieron explicaciones. Ayer mismo trascendía un encuentro entre algunos de los disidentes más reconocidos. Sin embargo, diversos asistentes a la reunión aseguraron a ABC que «no se trata de ningún contacto secreto y es uno más de los muchos que venimos celebrando a lo largo del verano». Estas mismas fuentes aseguraron que «hemos trabajado desde el principio para dotar al PSdeG de una dirección política fuerte, con un proyecto inclusivo, y en esa misma línea vamos a trabajar».

El proceso paralelo que vive el PSdeG mantiene vasos comunicantes con lo ocurrido en Ferraz. La gestora se apoya incondicionalmente en el secretario general, Pedro Sánchez, y el líder federal devuelve el favor ejecutando las maniobras planificadas desde O Pino. De hecho, la presidenta Pilar Cancela multiplicó sus apariciones para respaldar a Sánchez. Ayer mismo la gestora emitió un comunicado a través del que muestra su «lealtad al secretario general del PSOE, legitimado por el voto directo de la militancia». En él, recuerdan que es fundamental «el respeto a las normas del partido» y se muestran favorables a la convocatoria de primarias y un posterior congreso de carácter extraordinario.

No obstante, la delegación gallega en el Comité Federal es más amplia y plural. Al margen de las posiciones conocidas de cada uno sobre la continuidad de Sánchez, los gallegos tienen un plan específico para Galicia y reprochan al secretario general que haya actuado como una correa de trasmisión de la gestora sin haber escuchado a «la mitad del partido». Dirigentes de Vigo y Orense no se olvidan de que fue Madrid quien autorizó las purgas de listas para las autonómicas. Tampoco el alcalde de Vigo pasa por alto «los distintos desplantes» de su jefe.

El conflicto también se proyectó durante la campaña electoral gallega. Los críticos recibían a Sánchez con frialdad. Lejos quedan las afirmaciones de la presidente de la Diputación de Pontevedra, Carmela Silva, durante las pasadas generales: ¡Pedro, cuándo llegas tú sale el sol! En las autonómicas todo fue distinto. Según pudo saber ABC, el alcalde de Vigo mantuvo un contacto telefónico permanente con la presidenta de Andalucía, Susana Díaz, mientras que otros dirigentes hacían lo propio con el secretario de Organización de Andalucía, Juan Cornejo, quien no dejó de «animarlos a seguir».

Desde el resto de federaciones españolas «son perfectamente conscientes de la limpieza en la listas, los vetos al secretario provincial de Orense en los mítines y la falta de respeto a los militantes de la provincias», certificaron fuentes del PSdeG.

Congreso gallego

En todo caso, las declaraciones públicas de notables del partido se suceden desde el estallido de la crisis de Ferraz. Los dirigentes gallegos saben que la salida de Sánchez es la oportunidad para convocar un congreso gallego y «volver a contar con dirigentes en la federación». En declaraciones a ABC, distintas voces del partido afirmaron que «lo urgente es reconstruir el PSdeG después de la salida de Gómez Besteiro, la imposición de una gestora que no representa a nadie y de un resultado catastrófico en las autonómicas». Carmen Gallego, exconselleira de Pesca con el bipartito, aseguró a este periódico que «el objetivo es derrotar al PPdeG, diferenciarse de las mareas y ampliar la base social de los socialistas».

Y en medio de este conflicto pulula el candidato Leiceaga. No hizo declaraciones públicas durante la campaña sobre los procesos orgánicos y continúa en silencio. Mientras tanto, la dirección gestora tiene toda la intención de resistir y en eso se afana.

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