Concentración este viernes en Alcañiz
Concentración este viernes en Alcañiz - FABIÁN SIMÓN

La capilla ardiente de los agentes asesinados se instala en Alcañiz, donde estaban destinados

El Ministerio del Interior les ha condecorado a título póstumo. La ciudad les recuerda con vivas a la Guardia Civil

Alcañiz (Teruel)Actualizado:

El Ayuntamiento de Alcañiz acogerá la capilla ardiente de los dos guardias civiles que fueron asesinados este jueves en una granja situada entre las localidades turolenses de Albalate del Arzobispo y Andorra. Los dos agentes fueron asesinados junto al ganadero José Luis Iranzo, cuando participaban en el dispositivo de búsqueda del fugitivo que acabó con su vida y que horas después fue arrestado. El detenido por este triple crimen es un exmilitar serbio buscado en Italia por la comisión de tres homicidios en aquel país, Norbert Feher.

La capilla ardiente se instala en Alcañiz porque esta es la localidad en cuyo acuartelamiento estaban destinados los dos agentes asesinados. Uno de ellos era de Calanda (Teruel) y el otro agente era de Cádiz. Ambos formaban parte de los equipos Roca de la Benemérita, especializados en la lucha contra la delincuencia en el medio rural.

Compañeros del destacamento de la Guardia Civil de Alcañiz se sumaron este mediodía a la concentración de repulsa por el triple crimen, un minuto de silencio que se guardó a las puertas del acuartelamiento, que está situado junto al Hospital de esta localidad turolense. Cientos de personas se unieron a esta concentración de homenaje a las víctimas del triple asesinato, un minuto de silencio que acabó con aplausos y vivas a la Guardia Civil.

Hasta Alcañiz se ha desplazado también el ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, acompañado por el director general de la Guardia Civil, José Manuel Holgado, que rendirán homenaje a los fallecidos e impondrán las condecoraciones que, a título póstumo, se les han concedido a los agentes asesinados. A ambos se les ha otorgado la Cruz al Mérito de la Guardia Civil con distintivo rojo.

Estos dos miembros de los equipos Roca participaban en el despliegue de rastreo y vigilancia puesto en marcha el 5 de diciembre en los alrededores de Albalate del Arzobispo, después de que dos vecinos de la localidad resultaran gravemente heridos tras ser tiroteados cuando intentaban entrar en su masía.

Finalmente, el presunto autor de aquel tiroteo fue localizado en la granja de José Luis Iranzo. Sin embargo, cuando éste acudió acompañado de los agentes, el asesino estaba preparado para no darles opción alguna de defensa, los mató a tiros y salió huyendo con el vehículo del ganadero. Acabó arrestado a unos 80 kilómetros de allí, en un paraje situado entre las localidades turolenses de Cantavieja y Mirambel.