Cifuentes, durante el partido ante el Betis B.
Cifuentes, durante el partido ante el Betis B.

Cádiz CF

Otros gestos reprobables de Cifuentes con el Cádiz CF

El meta manchego se encaró ya un con un jugador del UCAM y se mofó de la hinchada del Cartagena

Por  18:43 h.

No es la primera vez que el portero del Cádiz CF comete un acto reprobable. Ayer, en Sevilla, costó un penalti y el partido, pero ya antes le ha podido costar algún que otro disgusto, si bien, los trencillas de anteriores partidos no dieron importancia a lo que sí le dio ayer el cántabro López Toca, que señaló el punto de penalti tras mostrarle la cuarta tarjeta amarilla al meta del Cádiz CF, que se encuentra a una de la suspensión.

Alberto Cifuentes salió malhumorado de los vestuarios de la ciudad deportiva Luis del Sol tras el partido jugado en el campo principal y que el Betis B remontó al Cádiz CF. No era para menos, el Cádiz CF acababa de tirar por la borda mucha de la ilusión aglutinada tras cuatro victorias consecutivas y los tropiezos del Murcia, que podían haber dejado el liderato a solo tres puntos tras haber estado a catorce hace algunas jornadas. Estaba enfadado, pero más que con su propio equipo o con él, lo estaba, de manera asombrosa, con el árbitro. Qué cosas.

Lógicamente, de los que hablaron, empezando por su entrenador y acabando por David Sánchez, pasando por Abel, Cifuentes fue el único que no vio lo evidente. Se quejó de que el segundo gol del Betis B podía haber venido tras un fuera de juego anterior y, como no, no entendió el penalti que, según el trencilla, cometió al tratar con desconsideración a un rival una vez que se hizo dueño del balón.

Malos modos en La Vieja Condomina

Pero este lance no ha sido el único que se le recuerda a Cifuentes, si bien, sí que ha sido el más castigado. Porque además de la amarilla que vio el arquero, al Cádiz CF le costó un absurdo penalti y el posterior gol que sentenciaba el encuentro. Pero si se echa la vista atrás, de memoria, muy de memoria, aquellos que observan los partidos con atención y detenimiento en cada acción recordarán que Cifuentes se ganaría la cartulina amarilla con razón tras encararse con un rival porque sí. El partido era televisado y se jugó el 19 de diciembre en la Vieja Condomina, donde el Cádiz CF perdió 2-0. Corría el minuto 67 y el Cádiz CF buscaba el empate al ir perdiendo 1-0. En esas, el jugador del UCAM Isidro Ros se quedó completamente solo ante Cifuentes y le dio tiempo a encararlo unos metros antes de, ante la salida del meta del Cádiz CF, intentar sobrepasarlo picándole el balón como recurso y viendo como se iba ligeramente desviado. El balón se perdió por el fondo y, antes de correr a recuperarlo para ganar tiempo, a Cifuentes le dio por dirigirse al atacante murciano para afearle, de forma chulesca y fuera de todo razonamiento, la opción elegida (la vaselina) para marcarle lo que podía ser el gol de la victoria. Que tampoco es que el UCAM fuese paseándose en el marcador como para recrearse con supuestas filigranas que ‘pueden’ molestar al rival vencido. Por esta acción, Cifuentes vio su segunda amarilla de la temporada regular por, según el acta del partido, “discutir con un contrario sin llegar a insultos ni a la amenaza”.

La primera tarjeta en Liga la vio en la jornada 13 en Carranza ante la Balona en el minuto 88 y fue, esta vez sí lógica, por perder tiempo ya que el Cádiz CF ganaba 1-0 en un partido complicado. Por el mismo motivo vio su tercera amarilla en Lepe. El Cádiz CF ganaba 1-3 y en el 78′ de partido Cifuentes optó por retrasar la puesta en marcha del juego en un saque de fondo.

Lío en Cartagena

De lo que sí se libró Cifuentes fue de que el árbitro del Cartagena 0 Cádiz CF 1 no recogiera en el acta los gestos de desprecio que tuvo para un sector de la afición del cuadro departamental que, seguramente, le estuvo increpando durante todo el partido que acabó ganando el Cádiz CF con gol de Migue González en el Cartagonova. Nada más acabar el choque, Cifuentes se dio la vuelta para dirigirse al fondo y hacer un gesto de desprecio. Esto provocó que el preparador de porteros del cuadro efesé y el meta Limones se encarasen con él para que recriminarle su falta de tacto con la parroquia local.

Alberto Cifuentes es un veterano y debe estar por encima de todos estos embrollos. Seguro que su último capítulo le servirá para que no se vuelva a repetir. De momento, tiene que buscar la quinta amarilla para llegar limpio al ‘play off’. Se agradecería que fuese perdiendo tiempo.