Dani Güiza celebra el primer gol del Cádiz CF ante el Real Jaén
Dani Güiza celebra el primer gol del Cádiz CF ante el Real Jaén

CÁDIZ CF

Cádiz CF-Real Jaén (2-0): Feliz Cádiz nuevo

Partido completo de un equipo amarillo que se crece ante un clima adverso y supera con contumacia al Jaén con goles de Güiza y Álvaro

Por  18:50 h.
Cádiz CF
2
Real Jaén CF
0
Cádiz CF: Cifuentes, Juanjo, Aridane, Servando, Andrés, Mantecón, Abel, Hugo (Fran Machado, 32'), Lolo Plá, Kike Márquez (Alberto Quintana, 75') y Güiza (Álvaro, 66').
Real Jaén: Felipe Ramos, Luis Pérez, Mario, Paco Aguzo, Nando, Quesada, Pablo Ortiz (Cala, 38'), Álex, Sergio Molina (Fran No, 56'), Santi Villa (Nuno Silva, 73') y Hugo Díaz.
Goles: 1-0: Güiza, (55'); 2-0: Álvaro (88').
Árbitro: Artacho Cobo (andaluz). Amarilla para Paco Aguzo, Mario, Mantecón, Servando, Lolo Plá, Aridane
Incidencias: Ramón de Carranza. Unos 9.000 espectadores.

Año nuevo, Cádiz CF nuevo. Qué bien han sentado las uvas en Carranza. Un cambio de cara maravilloso, la manera idónea de iniciar una nueva etapa que supone una remontada y culmina con el ascenso. A ver. ‘Piano, piano si arriva lontano’, y así lo certificaba un Cádiz CF de menos a más que maduraba el encuentro en la primera mitad y atizaba al Jaén en la segunda.

Probablemente, el partido más completo del conjunto amarillo en la temporada. Justo al final de la primera vuelta, y especialmente por la fortaleza de un rival que en el estadio amarillo se empequeñecía. Los pupilos de Claudio efectuaban un ejercicio de madurez al sobreponerse al ambiente enrarecido, incómodo enemigo, para voltear energías y sensaciones y apabullar a una escuadra inferior durante la mayor parte del enfrentamiento.

Güiza desmontaba la tela de araña tejida por Felipe en el arco blanquillo y el renacido Álvaro regresaba tras su lesión con otro golito que ponía el lazo a un regalo de Reyes por adelantado. Pero todas las fechas son especiales y el Cádiz CF deberá seguir cumpliendo con presentes cada fin de semana para reconquistar a su hinchada. Examen superado. Con la Copa como fiesta para disfrutar antes de otra lucha liguera. Con otra actitud, con una sonrisa.

El Cádiz CF regresaba a Carranza en el recién estrenado 2016, con la firme esperanza de que con pasar la página del calendario sería suficiente. Pero no ha de cambiar el año sino el propio Cádiz CF, hasta ahora lejos de aquella escuadra que ansían ver sus incondicionales.

Sorprendía el míster, pues a la alineación lógica le sumaba Hugo, con quien mantiene esa especial relación de amor-odio (campo-grada) que impide conocer con certeza el grado de confianza. Arconada, en cambio, ya ha forjado un grupo con escasas variaciones, y se palpaba nada más entrar en contacto con la bola. En los primeros diez minutos, los visitantes se sentían comodísimos en casa ajena, merodeando por los dominios de Cifuentes y apretando el nudo de la garganta de los de Claudio Barragán. Sus aproximaciones no encontraban portería para fortuna de una hinchada que ya empezaba a mostrar síntomas de desesperación.

No obstante, quizás sea un nuevo propósito de enmienda, los futbolistas con más galones asentaban al conjunto gaditano inyectándole tranquilidad desde la medular. Mantecón y Abel se apropiaban de la bola y ordenaban el panorama. La afición, parte pues el fondo sur animaba de forma incombustible, seguía nerviosa pero al menos al equipo le llegaba la calma.

Y con ella buenos minutos de este Cádiz CF, demasiado horizontal aunque acertado en el cambio de ritmo para penetrar en la ordenada defensa blanquilla. Güiza no atinaba en un gran pase al hueco de Abel, y Kike estrellaba su disparo en un zaguero.

Con la dificultad propia de un choque de ‘play off’, el Cádiz CF dominaba a su adversario. Hugo hasta se jugaba y ‘perdía’ el tobillo tras una entrada fortísima de Aguzo, que veía una amarilla anaranjada, al igual que su pareja de baile Mario por un duro ‘tackle’ a Aridane.

La batalla se embravecía, y el Cádiz CF, con los problemas propios del curso pero con mejor actitud, merecía dar el primer golpe efectivo. Dos cabezazos, uno de Güiza y el otro de Machado (sustituto del lesionado Hugo), lamían la madera y permitían respirar a los de Arconada.

Kike enseñaba al filo del descanso que el Jaén también posee un excelente arquero bajo su portería. Felipe Ramos rechazaba un disparo seco y duro del sanluqueño pegado al palo. Y la primera parte terminaba con un paradón de Cifuentes a la volea de Hugo Díaz.

Tensión, emoción y hasta buen fútbol. Primera parte que enganchaba, que se hacía corta después de los bodrios sufridos en este mismo escenario. Y habría más, y mucho mejor.

Frenético arrancaba el Cádiz CF en la segunda mitad. Güiza erraba incomprensiblemente un mano a mano tras excelente servicio de Lolo Plá. Machado tampoco conectaba un pase raso del extremeño y Abel hacía volar a Felipe. El Carranza, al fin, trocaba los pitos por aplausos. Enfurecía y el equipo se venía arriba.

Una asistencia la convertía Güiza en el mejor pase con un control de fábula y un obus desde la frontal del área con el que fusilaba a Felipe. Llegaba el gol. Tenía que llegar, era cuestión de tiempo. El tanto rescataba al ‘arquero’ jerezano, que rozaba el segundo pero el meta se volvía a lucir, al igual que en otro disparo de Abel.

El Cádiz CF no cerraba el marcador así que tocaba sufrir. Claudio retiraba a Güiza, despedido entre aplausos, y recuperaba a Alvarito después de un mes lesionado. Los amarillos mantenían el tipo. Aguantaban los tímidos ataques del Real Jaén y asustaban con contragolpes no finiquitados.

Quintana reemplazaba a Kike y el cuadro gaditano, en lugar de dar el paso atrás, se echaba hacia adelante presionando la salida de balón. Quería completar un gran partido, desde el minuto diez hasta el final. No se notaban los excesos de estos días festivos, las vacaciones no pasan factura física y limpiaban la mente de los cadistas.

Y conseguía su propósito. Un grandísimo centro de Juanjo, que empieza a ser el que todos esperan, lo acomodaba álvaro con la testa lejos del alcance del pulpo jienense. Con ese tanto se desbordaba la alegría. Este 2016 está lleno de incógnitas. El Cádiz CF tendrá que despejarlas todas.