Garrido es uno de los fijos en el centro del campo del Cádiz CF.
Garrido es uno de los fijos en el centro del campo del Cádiz CF.

CÁDIZ CF

Cádiz CF-Betis B: El liderato pasa por el colista

El Cádiz CF, que quiere cerrar la primera crisis con dos triunfos seguidos en Carranza, dormirá primero si vence a un débil Betis B, último en la clasificación

Por  8:00 h.
Cádiz CF
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Real Betis Balompié B
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Cádiz CF: Cifuentes, Mantecón, Aridane, Josete, Andrés Sánchez, Abel, Garrido, Álvaro, Fran Machado, Kike o Salvi y Güiza.
Real Betis B: Pedro, Rafa Navarro, Nacho, José Carlos o Júnior, Luis Madrigal, De la Hoz, Rayco, Fran Díaz, Toni Segura, Abeledo y Juanma.
Árbitro: Cadenas de Llano andaluz).
Estadio y hora: Ramón de Carranza. 18 horas.

En la singladura del Cádiz CF cada temporada se afrontan mil y una adversidades. No se recuerda desde el año de Gracia un viaje sin tempestades, tormentas antes de llegar a puerto que incluso han terminado en naufragios. La tripulación de Claudio Barragán afrontaba en las últimas semanas los rigores de un fuerte temporal que aún deja resaca en la madera de ese vestuario.

El Murcia golpeaba el casco del navío amarillo y el capitán perdía el control, con la zozobra de la noche del Laredo, la irregular marcha en Melilla y el estropicio frente al San Roque. Las inclemencias del Grupo IV han mermado la confianza de la flota. Y en fútbol solo la devuelven los resultados.

Los puntos suturan las heridas y resultan capaces de levantar a un herido de muerte. Por desgracia para el espectador, por encima del juego, del espectáculo. Así que ponían a Linares, apretándose los machos, para birlar un botín preciadísimo y dar un golpe de timón. Conseguido lo más difícil, poner el viento a favor.

Ahora, toca enderezar la nave y el Cádiz CF anda en disposición de ello. Las dos siguientes aventuras son en el templo de Carranza, inexpugnable hasta los últimos vendavales. Y, con el respeto oportuno, la brújula señalando claramente el camino hacia el liderato.

Dos oportunidades para el Cádiz CF

Dos duelos consecutivos en casa. Ante el colista y frente a la Balona, también en posiciones de descenso. El primero en aparecer por el tapete verde de la plaza Madrid es el farolillo rojo.

Un Betis B en las manos del linense Juan Merino, que se ha hundido antes de empezar. Los filiales son imprevisibles pero el cuadro verdiblanco está siendo demasiado regular en su peregrinar de este curso. Ocho derrotas en once partidos, solo cinco puntos en su haber, 21 goles encajados y con la moral por los suelos. Una desgracia que se preveía en verano, precisamente por la mala previsión, y que solo puede corregirse con un milagro o un golpe de mano en invierno.

Los hispalenses sufren la peliaguda baja del central Pozo por sanción, uno de los indiscutibles, y los ex del Gerena intentan mantener a flote este nuevo proyecto.

Pero la pelota está en el tejado del Cádiz CF. Claudio desea encontrarse con la mejor versión de su escuadra, la que se lucía ante Algeciras y Villanovense y se ha diluido cuando ha subido el nivel de los contrarios.

Y para recuperar la mejor versión tiene que poner a los mejores. Al menos, a los mejores en este momento y según su opinión. No contempla apenas variaciones con respecto al once que se fajó en Linarejos.

Con Cifuentes en el arco, la línea defensa mantendrá a Mantecón, Josete y Aridane y es probable, y deseable, el regreso de Andrés o la vuelta de Tomás tras el descanso. Sorprendería Pavez de nuevo.

En el mediocampo sus mejores hombres son Abel y Garrido, y de su mejoría depende que empiece a carburar el conjunto gaditano. Porque sus problemas en la circulación permiten la presión airosa de los adversarios a la última línea. El sevillano va adaptándose, a ritmo muy lento, y el vasco ha de agarrar cuanto antes el nivel del pasado curso.

Alternativa en ataque

En ataque es donde Claudio dispone de más alternativas. Güiza, Machado y Álvaro parecen intocables y la última plaza se la disputan el correoso Salvi y el denostado Kike Márquez, ex del cuadro bético.

El vagar del Cádiz CF por la Segunda B ha convertido en un clásico este encuentro con el filial y no el primer equipo. Estos partidos son similares y, salvo la excepción del Betis de Oli, más competitivo, se espera a un rival bisoño, con jugadores de mucha calidad pero excesivas lagunas provocadas por su juventud y su falta de formación.

La experiencia ha de ser un grado para un Cádiz CF muy superior en todas las facetas. Los nervios se antojan como el peor enemigo de los amarillos, que tendrán incluir algo de juego a sus últimas victorias a domicilio. En sus manos está superar la tormenta con el asalto al liderato. Esta noche deben dormir líderes. Para empezar a ver Murcia por el retrovisor.