Hoy Extremadura

«Bebí, cogí el coche y acabé con una vida»

Samuel pasó de estudiar Derecho a estar en la cárcel por matar a un hombre cuando conducía bebido; cuatro víctimas de siniestros también comparten su experiencia en el diario HOY

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Con 23 años Samuel comenzaba un nuevo curso en Derecho. «Tenía la vida de cara», explica a Hoy. Después de ir a clase, jugó un rato al fútbol con unos amigos. Se celebraban las novatadas en la universidad, así que se quedaron a tomar unas cervezas. Luego se animaron y comenzaron con las copas. Estuvieron toda la noche de fiesta.

«En un principio me iba a quedar a dormir en casa de un amigo, pero no salió y después de estar toda la noche bebiendo, en algún momento decidí que me iba a casa y cogí el coche». En este punto de su relato, Samuel se para, respira hondo y comienza a hablar en tercera persona. «No se muy bien qué es lo que pasó, pero acabé en sentido contrario. Y un niñato que estaba toda la noche bebiendo, que se iba a su casa, acabó con la vida de una persona que iba tranquilamente a trabajar. No, no tiene mucho sentido», dice. Y comienza a llorar.

«Yo me desperté en el hospital. No sabía qué es lo que había pasado. Me dicen que soy el responsable de la muerte de una persona», relata. No lo aceptó. «En ese momento no soy capaz de asumir lo que está pasando».

Durante dos meses apenas salió de casa. Recibía tratamiento psicológico y su terapeuta le animó a tratar de rehacer su vida. Decidió volver a clase. Durante dos días acudió a la universidad, pero el tercero ingresó en prisión.

«Fui a una vista, me dijeron que se decretaba la prisión provisional. En ese momento se derrumba todo aún más. Yo aún no era consciente de lo que había pasado. Dejé a mis padres llorando en el juzgado. No sabía que me hacían responsable de una muerte porque no entendía que de verdad yo era responsable de una muerte. No supe asumirlo».

«Cuando entré en prisión estuve completamente hecho polvo. No era capaz de comprender qué hacía yo allí. En un lugar que yo había visitado como alumno de Derecho Penitenciario. Jamás pensé que podría acabar allí. Era imposible asumir todo aquello. No sabía qué hacer, no sabía cómo actuar».

Estuvo ocho meses en prisión preventiva. Desde entonces han pasado cuatro años y continúa a la espera de juicio. Cree que se celebrará en 2019. Se enfrenta a una condena de cuatro años por homicidio imprudente.

A la pregunta de qué pena cree que sería justa para él, se derrumba de nuevo. «Me lo pregunto prácticamente cada día ¿Qué es lo que sería justo? No lo sé. No lo sé. No sabría definir qué es lo que es la justicia. Siempre lo intento pensar ¿Qué es lo justo que me debería pasar ahora? He acabado con la vida de una persona».

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