Es noticia:

Así explota Sálvame la tragedia de Gabriel al mezclarla con el culebrón más frívolo

La audiencia se ha lanzado al cuello de Sálvame por rentabilizar el asesinato del niño almeriense hablando en un mismo programa del caso y el morbo de noticias de prensa rosa

Lapiedra y Hernández en Sálvame
Actualizado
Enviar noticia por correo electrónico

El mediático caso de la desaparición y asesinato del pequeño Gabriel Cruz ha disparado las audiencias de las cadenas de televisión, que han rentabilizado el suceso cambiando la estructura de su programación para darle más protagonismo al caso del niño almeriense. Espacios como Sálvame, «El programa de Ana Rosa» o «Espejo Público» han ampliado el despliegue de cobertura del suceso, pero también cadenas como La Sexta han aprovechado la ocasión con especiales como «Expediente Marlasca».

Este despliegue en la cobertura, lejos de ser aplaudido por la dedicación y la variedad de contenidos, ha levantado ampollas entre los telespectadores, que no han dudado en criticar el morbo y oportunismo de programas como Sálvame.

Y es que ha sido el de Sálvame el caso más flagrante para la audiencia, que no entiende cómo un programa del corazón puede frivolizar con una tragedia semejante a la del caso Gabriel, improvisando tertulias entre colaboradores de la prensa rosa y expertos y evidenciando su poca soltura en temáticas tan delicadas.

Después de dedicar las cuatro horas diarias del lunes y martes al caso Gabriel Cruz, Sálvame intentó recuperar ayer la normalidad, pero terminó provocando un aluvión de críticas todavía mayor que los días previos.

Y es que no ha gustado nada entre el público que Sálvame decidiese mezclar contenidos serios como el asesinato de Gabriel con la última novedad en la vida de María Lapiedra y su culebrón con Gustavo González. «Me voy a ir a la zona de la barra, que me están esperando los colaboradores habituales del programa. Llevamos desde el viernes con un asunto pendiente», anunciaba Carlota Corredera para cambiar de tercio. No sin antes seguir alimentando el morbo con vídeos de la madre de la asesina confesa Ana Julia Quezada.

Después de caldear el ambiente durante una semana con pildorillas sobre su vida privada, lo que en Sálvame se conoce como «bombas», ayer el colaborador del programa habló sobre los comentarios que su pareja había vertido sobre él. Lapiedra no dudó en contarle en pausas publicitarias a Kiko Hernández que le gustaría poner celoso a su novio durante su paso por Supervivientes. Gustavo, visiblemente enfadado, le reprendió ayer por ello, asegurando que Lapiedra siempre rentabiliza sus problemas en la televisión.