¿Recuerdas cuando los coches tenían el maletero delante?

Cincuenta años separan al Seat 850 del nuevo Ibiza

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Cincuenta años separan el SEAT 850 del nuevo Ibiza. Aunque el Seat 600 sigue siendo a día de hoy uno de los vehículos más reconocidos, tanto de la marca como en historia de la automoción en Españ, en los años sesenta el 850 llegó al mercado con la intención de «dar un paso más». Los ciudadanos de clase media notaban las consecuencias del despegue económico, y por lo tanto podían aspirar a un «plus», como el que ofrecía el entonces nuevo modelo, presentado en abril de 1966 en la Feria de Barcelona, y que un par de meses más tarde comenzaría a rodar por las carreteras españolas.

Partiendo del mismo concepto mecánico del Seat 600, el 850 mejoró notablemente su habitabilidad, prestaciones y maletero. Fue el primer utilitario de la marca que ofrecía a los potenciales clientes múltiples versiones de carrocería. Contó con variantes de dos puertas (el más popular), atractivas versiones deportivas Coupé, Sport Coupé y Spider, y también carrocerías de cuatro puertas con dos tamaños diferentes.

Han pasado cinco décadas entre el 850 y el actual Seat Ibiza, una firma que acumula ya casi 5 millones y medio de ventas tras más de 32 años ininterrumpidos en el mercado. Durante todo este tiempo los coches han evolucionado en muchos aspectos.

Uno de los más evidentes es el maletero: cuando solo cabían dos maletas pequeñas. El SEAT Ibiza tiene una capacidad de hasta 430 litros. El maletero del 850, en cambio, es de 175 litros, por lo que apenas hay espacio para dos maletas pequeñas. Además, está ubicado en la parte delantera del vehículo. Actualmente, los maleteros se sitúan en la parte trasera, lo que es mucho más adecuado «no sólo en términos de confort, también de seguridad», asegura Isidre López, responsable de la colección de Coches Históricos de SEAT.

En cuanto a la carrocería, es una característica común de los coches actuales tener una carrocería es muy resistente para proteger a los ocupantes. «Se deforma para que la energía de un impacto llegue lo menos posible al habitáculo». El espacio interior también es importante. «En el 850, desde el asiento del conductor tocas la ventanilla del copiloto con el brazo estirado». El Ibiza, en cambio, es 18 centímetros más ancho, lo que confiere mayor sensación de seguridad.

Consumo: reducido a la mitad

En el SEAT Ibiza el diseño del coche permite un menor consumo porque el vehículo ofrece una menor resistencia al aire, algo que no ocurre con el 850. La media de consumo del modelo 1.4 TDI 90 CV del Ibiza es de 3,6 litros cada 100 km. La del 850, en cambio, es el doble: 7 litros.

En cuanto al asiento, en el 850 eran «unas telas con una pequeña estructura y sin reposacabezas», casi como taburetes, que apenas alcanzaban a cubrir el 40% del cuerpo. Ahora, en cambio «son como un sofá, cubren un 80%». «Tenemos una estructura que cuida las lumbares y las cervicales», además de incorporar reposacabezas, elementos que permiten evitar latigazos cervicales en caso de impacto posterior.

Dirección asistida "por dos potentes brazos"

La direccióin asistida es uno de los grandes inventos de las últimas décadas. En el 850, la caja de dirección es mucho más lenta, es decir, hay que dar más vueltas para girar el volante, lo que obliga a hacer más fuerza, más brazos. En el SEAT Ibiza, en cambio, el volante es «muy sencillo de manejar». Y es que este coche, explica, «está pensado para hacer muy fácil la conducción».