Qué es la micromovilidad y cómo influye en el tráfico de las ciudades

Los principales centros urbanos están en constante crecimiento y se prevé que en 2040 el 65% de la población viva en ciudades

MADRIDActualizado:

La micromovilidad es un término que se utiliza para describir medios de transporte que sirven para recorrer distancias cortas, normalmente "el primer o el último kilómetro" de un trayecto. Según un estudio del McKinsey Center for Future Mobility, alrededor del 60% de los viajes en coche que se realizan en todo el mundo son de menos de 8 kilómetros, y en ellos se podrían aplicar soluciones de micromovilidad.

Debido a los cambios demográficos y al crecimiento de la población mundial, las ciudades evolucionan a un ritmo vertiginoso. Cada semana, se establecen en las ciudades 1,3 millones de personas. En 2030, el número de "megaciudades" (áreas urbanas con más de 10 millones de habitantes) habrá aumentado hasta 43, 12 más que hoy en día, y en 2040 se espera que el 65 % de la población viva en ciudades.

Crear soluciones de micromovilidad es mucho más que fabricar un producto. "Las ciudades quieren buscar soluciones en colaboración con las empresas. No basta con poner un montón de patinetes en la calle. Estamos haciendo un gran esfuerzo para colaborar con las administraciones locales", afirma Fabian Simmer, responsable de digitalización de SEAT.

Hoy en día vemos crecer exponencialmente ante nuestros ojos los entornos urbanos. La micromovilidad será una pieza clave para resolver los retos asociados a este cambio en al menos dos áreas: la preocupación por el medio ambiente y el ahorro de tiempo.

Pongamos un ejemplo. Carla va en coche hasta un aparcamiento situado en la entrada de la ciudad. A partir de allí, utiliza el patinete que lleva en el vehículo para desplazarse hasta su oficina. Según Simmer, "se busca ahorrar tiempo y ganar comodidad, y todo ello respetando el medio ambiente”.

Las soluciones de micromovilidad incluyen vehículos ligeros, como patinetes, bicicletas u otros medios de transporte pequeños que, por lo general, son eléctricos. "Los productos de micromovilidad son importantes para los clientes privados, pero también para los operadores de uso compartido. Para desarrollar esta generación futura de productos, tenemos en cuenta a ambas partes.Según la hora del día, los usuarios deben poder elegir diferentes medios de transporte,” indica Simmer.

Debido a la proliferación de patinetes eléctricos, la DGT va a regular su uso en las ciudades. La idea de Tráfico es que los usuarios de estos patinetes no necesiten un permiso de conducción, al ser catalogados como vehículo de movilidad personal con propulsión eléctrica, pero sí que deban someterse a controles de alcoholemia y drogas, como los conductores.

¿Por dónde deberían circular los patinetes eléctricos?

La DGT ya emitió una instrucción sobre “vehículos de movilidad personal” (VMP) en 2016 en la que destacaba que no podían ser asimilados a los peatones ni ser considerados vehículos a motor.

Partiendo de esa base, se señalaba que los VMP pueden ubicarse físicamente “en la calzada, siempre que se trate de vías expresamente autorizadas por la autoridad local”, pero dejaba en manos de los ayuntamientos autorizar su circulación por aceras, zonas peatonales, parques o habilitar carriles especiales con las prohibiciones que consideraran necesarias.

Al no ser vehículos a motor, añadía, no requieren de autorización administrativa para circular – “hasta que no se regule definitivamente, no cabe exigir al usuario la titularidad de permiso o licencia de conducción”- y tampoco un seguro obligatorio.

Madrid y Barcelona son dos de las ciudades españolas que ya han regulado su uso, mientras que en Valencia, otra de las urbes con mayior presencia de este tipo de vehículos, se ha ordenado que se retiren los patinetes aparcados en las aceras.

En Madrid la Ordenanza de movilidad en materia de vehículos de movilidad urbana permite circular por ciclocalles, calles residenciales con un límite de 20 km/h, carriles bici protegidos y pistas bici, aceras bici, y sendas bici. Se podrá aparcar en reservas bici y moto y sobre la acera en determinadas condiciones. En consecuencia, igual que sucede en Barcelona, no podrán circular de forma ordinaria por calzadas ni por aceras.

Las empresas que alquilen este tipo de vehículos tendrán que tener un seguro obligatorio, estarán sometidas a inspección municipal y, cuando no dispongan una base fija para su estacionamiento, deberán obtener una concesión administrativa.

Será obligatorio el uso de casco y la edad mínima para circular con ellos será de 15 años. Las sanciones para el incumplimiento de estas normas oscilan entre 0 y 3.000 euros.

Y en Barcelona, de acuerdo con la Ordenanza de Circulación de Peatones y Vehículos de la Ciudad Condal, pueden circular a un máximo de 10 km/h por calles con plataforma única (sin aceras levantadas), parques y carriles bici situados en la acera. En los carriles bici situados en la calzada podrán circular a un máximo de 30 km/h. En consecuencia, no podrán circular por la calzada ni la acera de forma ordinaria.

En cuanto a su estacionamiento, está prohibido aparcar en la acera cuando impida el paso de peatones, así como atarlos a árboles, bancos, semáforos, etc.

El uso del casco es obligatorio y sólo podrán circular mayores de 16 años. Las multas por incumplimiento oscilan entre 100 y 500€.