El e-Niro eléctrico, con 455 km de autonomía, cierra la versátil gama del crossover coreano

Llegará en mayo a los concesionarios españoles, con 136cv o 204CV

Niza (Francia)Actualizado:

El Niro ya es eléctrico. El e-Niro, equipado con una batería de 64 o 39,2 kWh, y un motor de eléctrico de 136 o 204CV de potencia, llegará a los concesionarios españoles en mayo. Se unirá a las opciones híbridas e híbridas enchufables ya existentes, convirtiendo al crossover coreano en uno de los modelos más versátiles actualmente a la venta.

En ambas configuraciones la batería será de polímero de iones de litio, y permite una autonomía de 455 kilómetros en ciclo urbano en el caso de la más capaz, o de 289 kilómetros. Además, enchufado a un cargador rápido de 100 kW, sólo requiere 42 minutos para que la batería del e-Niro pase del 20% al 80% de carga.

«Kia da un paso más trayendo a Europa este modelo», aseguró Emilio Herrera, COO de Kia Europa, durante su presentación. La marca ha apostado precisamente por su electrificación debido al éxito de los SUV en el continente -suponen el 43% de las ventas- pero también para tratar de demostrar que los coches eléctricos también pueden ser amplios, confortables y divertidos de conducir, según detallaron desde Kia.

A diferencia de los vehículos de combustión, en entornos urbanos o en zonas de pendientes y curvas, donde se puede maximizar el aprovechamiento de la energía cinética, la más capaz puede llegar a permitir recorrer hasta 615 kilómetros con una sola carga. Precisamente es en este entorno, en los alrededores de Niza (Francia) donde hemos podido tomar contacto con el modelo, comprobando que una conducción suave permite alargar sensiblemente la autonomía. Más aún si se recurre al modo Eco+, que prolonga su duración a costa de limitar la velocidad máxima a 90 kilómetros por hora y vetar el uso de la climatización.

Este modo se acompaña por otro Sport o Deportivo, además del Normal y el Eco. En todos ellos se puede configurar la retención del sistema de recuperación de energética, algo que se efectúa mediante dos levas ubicadas en el volante. Estas levas permiten elegir entre cinco niveles, incluyendo uno en el que su efecto está desactivado y otro que prácticamente evita tocar el freno para decelerar.

En función del nivel seleccionado, disminuye la distancia recorrida al levantar el pedal del acelerador y también se reduce el impacto sobre la autonomía de la conducción, siendo además las opciones con alta retención especialmente agradables en entornos urbanos y de mucha curva, puesto que evitan abusar del freno. Asimismo, existe un modo automático de regeneración, con el que el vehículo puede ajustar el nivel de energía cinética recuperada por sí mismo. Para ello tiene en cuenta las condiciones de circulación, captadas mediante las cámaras del sistema de Control de Crucero Inteligente SCC y también mediante los datos de navegación, que permiten anticipar si, por ejemplo, vamos a subir una pendiente o vamos a descenderla.

En el apartado de la climatización, uno de los aspectos que más impacta sobre la batería de los automóviles eléctricos, Kia permite incorporar como opción una bomba de calor (compresor, evaporador y condensador) que aprovecha la energía térmica de los sistemas eléctricos para ayudar a calentar el habitáculo.

En marcha, el e-Niro impresiona por su aceleración, inherente a los motores eléctricos, que ofrecen su par máximo desde el primer momento de pisar el acelerador. La cifra que mejor lo demuestra es su aceleración: puede alcanzar los 0 a 100 en tan solo 7,8 segundos (versión de 204CV). Un trámite que se demora hasta 11,5 segundos para la versión híbrida de gasolina con 141CV. También por el silencio total en el habitáculo. No solo porque el motor eléctrico no genere ruido, sino porque Kia ha mejorado la insonorización del e-Niro, hasta reducir en un decibelio lo percibido por los pasajeros.

En marcha, la conducción puede ser idéntica a la de un modelo de combustión, aunque el e-Niro invita a un cambio de paradigma. En lugar de buscar el máximo rendimiento del motor, algo innecesario debido a que estos motores carecen de curva de par -y por tanto ofrecen todo su rendimiento desde el primer momento, no a un determinado número de revoluciones- supone un reto ameno el tratar de maximizar la duración de la batería. A ello contribuyen tanto las «levas» o palancas de retención del volante como los indicadores del cuadro de mandos, que permiten mostrar la autonomía y los kilómetros ahorrados con una marcha eficiente. Sí es cierto que, al menos en un primer contacto, cuesta ligeramente acostumbrarse al mayor empuje del motor, con lo que conviene jugar con estas «levas».

Estéticamente, el haber decidido dotar a un modelo existente de versión eléctrica garantiza una línea continuista, lejos de rasgos particulares de otros vehículos nacidos exclusivamente eléctricos. El e-Niro, no obstante, se diferencia claramente de las versiones con motor de combustión gracias a cambios evidentes, como la parrilla sin salidas de aire -tras ella se esconde la toma de recarga-, las molduras de los faros antiniebla y las tomas aerodinámicas de las ruedas delanteras. También gracias a unas llantas específicas de 17 pulgadas, que contribuyen a lograr un coeficiente aerodinámico de 0,29, frente al 0,30 de las versiones híbrida e híbrida enchufable. En la zaga, los cambios son menos evidentes, aunque pasan por una doble tira azul en los extremos del guardabarros y la ausencia de tubos de escape.

En el interior, aunque también existen detalles estéticos propios, incluyendo los mencionados toques en azul que según Kia le otorgan una sensación más ECO, la principal diferencia perceptible es la ausencia de una palanca de transmisión. Ésta, de tipo shift-by-wire, se maneja mediante un conmutador circular situado en una sorprendente consola central sobreelevada sobre el árbol central, a medio camino entre el árbol elevado de su «primo», el Kona eléctrico, y las opciones más tradicionales. En el salpicadero destaca la pantalla de infoentretenimiento, de 7 u 8 pulgadas, que también permite acceder a un navegador alimentado por TomTom que muestra, entre otra información, los puntos de recarga más próximos. Opcionalmente está también disponible un sistema de sonido JBL.

Respecto al espacio interior, este es idéntico al del Niro híbrido o híbrido enchufable. La principal diferencia, del lado del modelo eléctrico, es su mayor capacidad del maletero, que crece 50 litros, hasta los 451.