Entrevista

Emilio Herrera (Kia): «Los SUV y los objetivos de emisiones obligan a vender coches eléctricos»

El responsable de Operaciones de la marca en Europa pide a los Gobiernos implicación para que despeguen los vehículos electrificados, y resalta el papel de empresas y administraciones públicas en su impulso

ParísActualizado:

Desde abril, el español Emilio Herrera es el Director de Operaciones de Kia en Europa. Antes de dar el salto a nivel comunitario, fue un pilar fundamental para dejar al fabricante coreano en el ranking de las más vendidas, con 57.000 unidades y una penetración del mercado del 4,9% en 2017. Este año la marca ha profundizado su apuesta eléctrica y ha puesto en marcha en Madrid su nuevo servicio de coche compartido Wible, que espera exportar a otras ciudades españolas y europeas.

-En el Salón de París ha debutado la versión eléctrica del Niro, el e-Niro, con hasta 485 kilómetros de autonomía. ¿Qué hace falta para que este tipo de vehículos despegue y qué papel jugarán en el futuro los vehículos electrificados?

-Van a tener un papel muy importante, precisamente porque ahora mismo hay dos tendencias en el mercado que dificultan el objetivo de emisiones de 95 gramos de CO2 por kilómetro en 2020. Una es la bajada de la cuota del diésel, y la otra es el aumento de ventas de los vehículos SUV. Estas dos tendencias obligan a tener coches electrificados. En Kia tenemos la suerte de tener una gama muy amplia. Hace poco hemos presentado la tecnología mild-hybrid en el Sportage. Además, toda la gama Ceed va a llevar tecnología mild-hybrid, tanto en las versiones de gasolina como en las diésel. Eso nos va a ayudar mucho. Los híbridos enchufables y los eléctricos, entre ellos el e-Niro, ya con una autonomía de 485 kilómetros, puede significar despegar con esta tecnología. Pero el futuro no se va a basar solo en coche eléctrico: diferentes motorizaciones van a coexistir.

Lo que hace falta es, para mí, una cosa muy clara: las medidas que va a tomar la administración pública. Si el Gobierno ofrece unas ayudas como el PIVE, continuadas en el tiempo y suficientemente importantes, eso va a determinar el comportamiento del consumidor a la hora de comprarse un vehículo. Lo hemos visto en países como Noruega o Países Bajos, donde esas medidas han hecho que la cuota de eléctricos sea muy importante. En Noruega la cuota de los eléctricos ronda el 36%. En Italia un 0,2%. Ahí se ve la importancia de estas medidas.

Luego hay dos tipos de clientes que van a optar por el coche eléctrico aunque no haya ayudas del Gobierno. Unas son las grandes corporaciones y las empresas que buscan una imagen más ecológica. Tenemos ahora ya empresas de todos los sectores que piden coches electrificados o eléctricos. Estas son empresas que en el pasado ni siquiera nos habían considerado, porque tenían en su «lista de la compra» solo a determinadas marcas.

Y luego están las administraciones públicas. En España hemos vendido eléctricos a Policía, empresas públicas de suministros… Si un Ayuntamiento prohíbe los coches que contaminan, en su flota todos los coches deben ser ecológicos, por coherencia.

-¿Hay preocupación porque la caída en ventas de los vehículos diésel esté siendo más rápida de lo previsto?

-A nosotros nos preocupa menos que a otras marcas, que estaban focalizadas casi en el 100% en ventas de diésel. Nosotros no dependemos tanto, nuestra gama de motorizaciones es muy amplia. A principios del año que viene vamos a tener dos coches 100% eléctricos con una autonomía muy similar a la del e-Niro, de 485 kilómetros, y vamos a ser una de las pocas marcas con una oferta tan amplia. Lo único que nos complica es la llegada de los nuevos límites en 2020. Si a eso le sumamos la llegada del WLTP, que sube los límites medidos de CO2, la única manera es vender no solo más eléctricos, sino más coches electrificados.

- ¿El impacto del WLTP ha sido más fuerte en España debido a declaraciones políticas?

El impacto ha sido similar en toda Europa, sobre todo en los países donde los impuestos están ligados a las emisiones de CO2. Pero ha sido algo generalizado en Europa. Lo que ha pasado es que ha habido una anticipación de las ventas, y se han hecho operaciones en verano que corresponderían a septiembre, octubre, noviembre. Son clientes que iban a comprarse igualmente un coche y han anticipado la venta, Yo no soy partidario de anticipar las ventas, porque es algo que descompensa el mercado.

- ¿Serán más caros los coches en el futuro debido a unas normativas cada vez más restrictivas?

Nosotros no somos partidarios de que los precios aumenten. Una marca como Kia, que es generalista, busca vender a un público muy amplio.

- Pero si se obliga a incluir más tecnología…

Cuanto más vehículos vendamos, más vamos a ir reduciendo los costes, y el objetivo es que no aumenten los costes. Pero es verdad que en Europa las normativas son muy exigentes. Sobre todo, lo que más encarece un vehículo son los niveles de imposición de cada país.

- ¿Qué expectativas hay para el nuevo e-Niro?

Es difícil de estimar porque las ventas no son equivalentes en todos los mercados. Los cuatro países más importantes son Noruega, Países Bajos, Francia y Suecia. Son fundamentales, y supondrán una parte muy importante de las ventas. En los demás países estamos todavía en una fase muy embrionaria. Dependerá de lo que decidan los gobiernos, en función de si optan por ayudar o no a los eléctricos. Básicamente, con el Niro y con el Soul eléctrico que vamos a lanzar en Las Vegas esperamos estar en torno a las 20.000 unidades el año que viene. Pero hay una diferencia abismal entre los distintos países europeos. En algunos, sobre todo de Europa del Este, aún ni se ha empezado a hablar de coche eléctrico.

- ¿El gas se plantea como una alternativa?

No hemos optado por el gas salvo en Italia, donde tenemos GLP porque es un mercado donde tiene mucha importancia. Nosotros no necesitamos recurrir al gas, porque tenemos una gama muy amplia de modelos electrificados. Cuando tienes un mild hybrid o un híbrido enchufable no te planteas el gas como alternativa.

- Desde mitad de año opera en Madrid el servicio de car-sharing de Kia, Wible. ¿Cómo está siendo su acogida? ¿Supondrá un punto de partida para el desarrollo y comercialización de nuevos servicios ligados no a la tenencia del automóvil sino a su disfrute?

La experiencia con Wible está siendo muy buena. Ahora tenemos que consolidar el negocio, que fue lanzado en junio. Nosotros lo tenemos claro: es un concepto que vamos a desarrollar en otras ciudades españolas y europeas. Hay dos motivos por los que este servicio es interesante. Primero, porque permite llegar a clientes que de otra manera no conocerían un Kia. El poder de sorprender, que es nuestro lema, se hace real cuando un cliente se sienta al volante de un Niro. Es similar a lo que nos ha pasado con el Stinger. La gente se pregunta ¿pero esto es un Kia? Nosotros provocamos esa reacción porque aún somos una marca joven en Europa, sólo llevamos 25 años. Pero hay otra razón fundamental: en 2020 habrá que vender un número muy importante de coches eléctricos. Cualquier eléctrico que se pueda vender nos ayudará a cumplir con esa normativa. Podemos vender miles de coches eléctricos que nos permitirán cumplir con los niveles de CO2 y vender también coches de combustión tradicional.

Respecto a la idea de que el consumidor no va a comprar coche… es una idea que no me termino de creer. Creo que van a coexistir distintas modalidades. Quizá el coche compartido sea una solución en un momento de tu vida, y en otro no tenga sentido. Lo que sí veremos son servicios de suscripción, que con una mensualidad se pueden tener diversos modelos de la marca. No eres el propietario, pero tienes una suscripción que te da derecho a diferentes coches. Pero es algo complejo de gestionar.