DE SAN BERNARDO

Guerra policial a los pandilleros: medio centenar de cámaras en Azca contra las bandas latinas

La Delegación del Gobierno autoriza la colocación de 55 objetivos en una de las zonas más victimizadas por los asesinatos y reyertas de pandilleros

MadridActualizado:

El complejo de Azca, en pleno barrio de Tetuán y distrito financiero de la capital, contará con un total de 55 cámaras de seguridad para vigilar, sobre todo, la continua presencia de miembros de bandas latinas en sus bajos, especialmente las noches de los fines de semana. La Delegación del Gobierno en Madrid, que dirige Concepción Dancausa, ha dado su autorización para la instalación del sistema, solicitado en 2014 por el Gobierno local de Ana Botella (PP) y que el actual de Manuela Carmena (Ahora Madrid) tenía paralizado. Se trata de una medida importante en el actual contexto de lucha policial contra este tipo de delincuencia, que se ha cobrado ya 11 vidas desde 2004.

La autorización ha sido ya enviada al delegado municipal de Seguridad, Javier Barbero, con fecha de ayer. Llega en el momento en que la Policía está redoblando esfuerzos en su lucha contra estos pandilleros, después del brutal crimen que se cobró la vida de un chico español de 15 años el pasado 5 de marzo y que se ha saldado con siete detenciones. La víctima era de la banda de los Trinitarios, una escisión y principal rival de los Dominican Don’t Play, a cuyas filas pertenecen los siete arrestados por la Brigada de Información de Madrid.

El 23 de septiembre de 2014, el Ayuntamiento solicitó a la Delegación del Gobierno la instalación de estas 55 cámaras en el entorno de las calles de Orense, General Perón, paseo de la Castellana y calle de Raimundo Fernández Villaverde, que conforman el perímetro de Azca. También estarán en los túneles subterráneos, donde abundan las discotecas latinas y las reyertas de pandilleros.

La demora de Carmena

El 15 de octubre siguiente, la Comisión de Garantías de la Videovigilancia de la Comunidad de Madrid dio el visto bueno al proyecto. Sin embargo, como adelantó ABC el pasado 16 de diciembre, el Área Municipal de Seguridad informaba: «Las cámaras están instaladas, pero no funcionan porque estamos pendientes de los expedientes asociados (cableados y electrónica de la red) para la verificación técnica correspondiente».

Pero lo cierto es que la promesa de Carmena había sido que iban a estar en marcha el último noviembre, y hasta el pasado 29 de febrero el Consistorio no pidió la última comprobación «in situ» del funcionamiento del sistema, cuestión fundamental para poder ponerlo a trabajar.

Los bajos de Azca, la calle de Orense y el Metro de Nuevos Ministerios son escenarios, una semana sí y otra también, de reyertas de lo más variopinto. De hecho, la instalación de la videovigilancia responde a una reclamación vecinal y de los comerciantes del barrio.

Azca ha sido el lugar donde se han cometido dos asesinatos de bandas latinas en la última década; y donde mataron por primera vez, en febrero de 2006, los Trinitarios. La víctima se llamaba Ramón Emilio L. L., tenía 25 años y era ecuatoriano. Esa fue su triste manera de hacerse conocidos en los bajos fondos de la región. La Policía también arrestó en septiembre de 2009 a varios jóvenes, entre ellos el entonces líder de los Trinitarios en Madrid, por la muerte de dos tiros de Isaac Natanael B. G., apodado «Moren Black», dominicano de 17 años. Acababa de salir de la discoteca Boite Center, donde tuvo un primer encontronazo con rivales.

El director general de la Policía Nacional, Ignacio Cosidó, dijo ayer que «estas bandas no representan en absoluto a las comunidades de sus países de origen, pues son absolutamente minoritarias y sus miembros son muy escasos». En el mismo sentido se ha manifestado la Embajada de la República Dominicana en España: «Nuestra comunidad goza de una bien ganada fama por su espíritu laborioso y comportamiento ciudadano ejemplar. Los dominicanos que participan en reyertas callejeras de bandas latinas constituyen un grupo muy reducido de antisociales».

En la actualidad, los datos oficiales hablan de que existen en Madrid entre 200 y 300 pandilleros identificados; en 2012 eran 750. En torno al 70% de las detenciones de miembros de bandas latinas y el 80% de los hechos delictivos cometidos por estas han tenido lugar en la capital de España.

«Eso no hace que sea un fenómenos exclusivo de Madrid, pero sí es un fenómeno que en Madrid es donde tiene su mayor concentración», especificó Cosidó.