Vídeo: Pedro Sánchez durante el acto de campaña hoy en Lérida. Foto: Miquel Iceta y Pedro Sánchez ayer en Mataró - EFE / Vídeo: ATLAS

Sánchez e Iceta se ofrecen para acoger al catalanismo «huérfano»

Los socialistas explotan el imaginario de ser los únicos que pueden gobernan tanto en Moncloa como en el Palau de la Generalitat

Tarragona/MataróActualizado:

El PSC ofreció ayer a la sociedad catalana el tándem que forman Pedro Sánchez y Miquel Iceta como la mejor solución para alcanzar la «reconciliación» entre catalanes y también entre Cataluña y España. El secretario general del PSOE entraba ayer en campaña de las catalanas con actos en Tarragona y Mataró (hoy lo hará en Lérida) y se visibilizó la sintonía política que ha alcanzado con Iceta, que se ha convertido en su mejor interlocutor y aliado dentro de la familia socialista.

La campaña del PSC está teniendo un marcado carácter presidencialista y centrado en la figura de Iceta. Es su figura la que se destaca en campaña y no tanto las siglas del partido, en la ambición por sumar apoyos más allá de los espacios tradicionales del socialismo. La presencia del PSOE está siendo de acompañamiento.

Pero ayer, tanto Iceta como Sánchez presentaron sus objetivos de promover un «cambio de rumbo» tanto en el Palau de la Generalitat y La Moncloa, como elementos complementarios. Sánchez defendió su propuesta de la reforma de la Constitución, en este caso centrándolo en asuntos de regeneración, e Iceta recogió el guante entusiasta: «Quiero que 2018 sea recordado como el año de la reforma de la Constitución. Que tiene 40 años la niña a ver si nos dura 40 más».

«Una España diferente»

Sánchez resumió la propuesta de los socialistas como «una Cataluña mejor en una España diferente» y la confrontó con el planteamiento que atribuyó al PP y Ciudadanos «que quieren una Cataluña asfixiada en una España uniformada» y al del independentismo que persigue «una Cataluña excluyente en una España rota».

Iceta resaltó su hoja de ruta para Cataluña reivindicando el carácter «transversal y catalanista» de su candidatura: « Esto del proceso ha dejado a mucha gente huérfana. Y hemos querido hacer una gran casa de acogida para muchos, porque lo primero es recuperar la estabilidad, el camino de progreso, la política más noble y que pretende acuerdos».

Además de la reforma constitucional, Sánchez habló de un nuevo Pacto de Toledo que garantice el poder adquisitivo de las pensiones, de reconstruir el «pacto entre generaciones» y de una ley de igualdad salarial entre hombres y mujeres que anunció que presentará a partir de febrero en el Congreso. Iceta relacionó de manera clara el encaje de Cataluña al cambio político en Madrid: «Has dibujado una España que emociona, en la que queremos estar y ayudar a construirla. Eres la esperanza de que es posible, merece la pena y nos tienes a todos a tu lado». Y aprovechó para atacar en una misma afirmación al PP y a Podemos: «No hubiéramos llegado hasta el borde del precipicio si hubieras sido elegido presidente del Gobierno. Y no puedo dejar de recordar: si no eres presidente, es porque Podemos no quiso».

Los socialistas creen que, al contrario que PP y Ciudadanos, ellos sí pueden ofrecer una propuesta que gobierne tanto en La Moncloa como en la Generalitat y ayer explotaron al máximo ese imaginario.

En esta campaña se suceden las apelaciones al «voto útil» y Sánchez reclamó esa condición para el PSC pidiendo el voto «a todos aquellos que quieran superar la dinámica de bloques». Dirigiéndose especialmente a los indecisos y a los que todavía están cerca de Catalunya en Comù: « No se puede quedar en casa ningún socialista el próximo 21 de diciembre. La única papeleta que puede articular la unidad entre los catalanes es la de Miquel Iceta. Si vosotros no vais, ellos continuarán con su deriva secesionista».