El Ibex 35 ha reportado al Estado 2.145 millones en dividendos desde 2011

La SEPI aglutina cuatro de las seis empresas en las que participa el sector público aunque es a través de Enaire y BFA desde donde llega el mayor capital

MADRIDActualizado:

La cara amarga de la participación del Estado en empresas del Ibex lleva estampado el logo de Bankia. España, a través del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), rescató la entidad financiera con 22.424 millones de euros en mayo de 2012. Una cifra que el Banco de España es consciente que no se va a recuperar. Sin embargo, toda moneda tiene anverso y reverso. Las acciones que mantiene estratégicamente el Estado en sociedades del selectivo español le han reportado 2.145,6 millones de euros de beneficio en dividendos desde 2011.

Aena, Bankia, Red Eléctrica, Enagás, IAG e Indra son las seis compañías del Ibex con capital público. Las dos primeras son precisamente las que mayores cifras de beneficios han reportado a las arcas públicas en dividendos, al tiempo que aumentan en cada ejercicio la retribución que otorgan por cada título.

Corría febrero de 2015 cuando el Gobierno dio el visto bueno a la opv de la gestora aeroportuaria Aena. El precio fijado fue de 58 euros por acción y el Estado logró ingresar 4.437 millones con la venta del 49% de la compañía. Hoy, la acción de la sociedad ronda ya los 170 euros sin tener un techo fijado. Los buenos resultados cosechados en el ejercicio 2017 provocaron que la junta de accionistas de la compañía aprobara aumentar el dividendo un 70% hasta los 6,5 euros/acción. Una retribución que fue abonada el pasado jueves 19 de abril de la que Enaire (de capital público) recibió 497,5 millones. Dicha retribución es casi 2,5 veces más alta que el primer pago a accionistas que realizaron en 2016 a cargo de los resultados de 2015. Así, agregando los dividendos desde que empezó a cotizar, el Estado ha recibido ya de esta empresa 997,7 millones.

Participación del FROB

En el caso de Bankia la situación es diferente. El FROB, mediante BFA, mantiene un 61,14% de la entidad financiera. Fue hace seis años cuando el Estado la nacionalizó, pero la participación pública en este banco ha ido variando a lo largo de los años: en 2014 BFA vendió un 7,5% del capital por 1.304 millones y en 2017 colocó otro 7% por 818,3 millones. A esto habría que sumar los 742 millones que ha recibido España de Bankia en dividendos, de los cuales 208 fueron abonados el viernes 20 de abril. Pese a estas cifras, el Gobierno de Mariano Rajoy arrastra todavía el lastre del rescate bancario. El plan es continuar desinvirtiendo en 2018 y 2019 paquetes de acciones más grandes que los enajenados en años anteriores, aunque el precio actual de la acción (alrededor de los 3,65 euros) no termina de convencer al Estado: el objetivo del FROB es colocar los títulos a un precio similar al del año pasado (4,06 euros), para lograr el mayor capital posible con la enajenación de estos títulos.

El presidente de la entidad, José Ignacio Goirigolzarri, señaló recientemente que la desinversión es materia del FROB, aunque es consciente de su meta: «Tienen un mantado. Tienen que optimizar el precio y lo están haciendo con un criterio profesional». Asimismo, destacó Bankia como una entidad «muy potente que puede generar mucho valor».

Entre las otras cuatro compañías del Ibex 35 en las que el Estado tiene participación, la cifra de beneficios por dividendos se reduce considerablemente precisamente por el número de acciones que mantiene en cada una de ellas, controladas todas por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI).

Red Eléctrica es la sociedad por la que la SEPI ha ingresado mayor cantidad de dinero desde 2011: 223,3 millones de euros. Esta compañía, operadora del sistema eléctrico español, ha ido aumentado su dividendo con el paso de los años, incluso a partir del split 1x4 que acometió en el mes de julio de 2016.

Menos dividendos

Enagás, sociedad de transporte de gas natural, es la siguiente por montante de beneficio. Desde 2011 le ha reportado a la SEPI, es decir, al Estado, un total de 98,1 millones de euros. Apenas un 5% de participación en esta compañía que en cuestión de siete años ya ha generado casi 100 millones de euros a las arcas públicas.

IAG se sitúa tras Enagás con un beneficio por dividendos de 73,3 millones de euros y, por último, se encuentra Indra. Esta multinacional llegó a manos públicas en 2013 después de que Bankia decidiera deshacerse de su participación en ella siguiendo las directrices de Bruselas. Así, el Estado ha ingresado por dividendos de Indra un total de 11,2 millones de euros desde su adquisición, aunque hay que tomar en cuenta que esta sociedad optó por dejar de retribuir a sus accionistas en 2014. Es ahora cuando, tal como anunciaron en su Plan Estratégico 2018-2020, se plantean retomar la política de dividendos aunque no han fijado una fecha fija en la que volver a pagar por este concepto. Será la próxima junta de accionistas la que tome una decisión al respecto.