Sociedad

Los países en desarrollo arrancan el compromiso de más dinero para adaptarse al cambio climático

Acuerdo in extremis en la Cumbre del Clima

Francois Hollande, en la Cumbre del Clima
Francois Hollande, en la Cumbre del Clima - EFE
ARACELI ACOSTA Enviada Especial A Marrakech - Actualizado: Guardado en:

Los países en desarrollo consiguieron en el final de la Cumbre de Marrakech que el Fondo de Adaptación, un instrumento del Protocolo de Kioto para financiar la adaptación a los impactos del cambio climático, perdure más allá de 2020 y pueda seguir movilizando fondos para ayudarles a enfrentarse a los efectos más adversos del calentamiento. Aunque en las promesas de financiación de más de 100.000 millones de dólares a partir de 2020 acordadas en París el año pasado también hay dinero para la adaptación, los países menos desarrollados no querían perder esta ayuda adicional, con menos burocracia que el Fondo Verde para el Clima y al que, por tanto, tienen un acceso más fácil. Las reglas de operatividad del Fondo de Adaptación a partir de 2020 deberán quedar establecidas en 2018.

Esta parece haber sido la moneda de cambio para desbloquear otro asunto de financiación que había estancado la negociación. Los países en desarrollo querían que los desarrollados se comprometieran ya a aumentar la financiación climática a partir de 2025, más con la incertidumbre que plantea la elección de Donald Trump y sus promesas de abandonar el Acuerdo de París y, por tanto, cancelar sus pagos a estos programas climáticos. Finalmente, no hay mención a esta revisión al alza.

Además, los dos textos adoptados anoche por unanimidad recogen el calendario y programa de trabajo para aplicar el Acuerdo de París y poder iniciar en 2018 el proceso de evaluación de los planes de acción presentados por los países para reducir sus gases de efecto invernadero. En esa fecha habría que ver qué funciona y qué no en los planes de los países para intentar aumentar los recortes más allá de 2020, pues con las promesas actuales la ONU avisa que la temperatura global del planeta aumentaría entre 2,9 y 3,4ºC en este siglo sobre el nivel preindustrial. Los países en desarrollo mostraron su inquietud por que no se esté haciendo lo suficiente para aumentar la ambición y cerrar esta brecha entre lo prometido y lo que es necesario para que la temperatura no aumente más de 2ºC.

Los países han dado por buena la hoja de ruta que garantiza que en 2020 estarán disponibles los 100.000 millones anuales para financiación climática, que deben servir a los países en desarrollo para financiar sus medidas de reducción de emisiones y de transformación de su economía hacia un modelo bajo en carbono y también para adaptarse a los impactos del cambio climático. Ese documento no solo prevé que esos 100.000 millones se van a alcanzar para esa fecha (actualmente ya hay comprometidos 67.000 millones), sino que pronostica que con los fondos privados y con la dinámica que ya tienen los mercados financieros esa cantidad podría duplicar las promesas actuales.

Si para algo ha servido la Cumbre del Clima es para constatar que la acción climática es imparable y quién es quién en el nuevo orden climático resultante tras las elecciones de Estados Unidos. A la espera de lo que la futura Administración Trump haga en materia de cambio climático, los países y las empresas han dejado claro que la transición hacia un modelo bajo en carbono es imparable e irreversible.

Aunque hay que resaltar que las naciones más ambiciosas estos días en Marrakech han sido las cerca de 50 que pertenecen al Grupo de Países Vulnerables, como Bangladesh, Kiribati, Maldivas o Filipinas. Para demostrar que mayor ambición no solo es necesaria -pues ellos ya están sufriendo los impactos del cambio climático- sino posible han prometido alcanzar el 100% de producción de energías renovables lo antes posible; actualizar al alza sus contribuciones a la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero antes de 2020, anticipándose a la fecha de revisión oficial (2023), y a acompañarlas de escenarios de descarbonización a 2050.

La próxima Cumbre del Clima, el año que viene, se celebrará en Bonn (Alemania), bajo la presidencia de Fiji.

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