Sociedad

La enfermera ingresada por fiebre hemorrágica Crimea-Congo recibe el alta

La paciente no precisa realizar un seguimiento especial y puede llevar a cabo una vida normal

Andrés Herranz, alcalde de San Juan del Molinillo, localidad natal del hombre de 62 años que falleció en Madrid el pasado 25 de agosto como consecuencia del virus de fiebre hemorrágica Crimea-Congo, que pudo coger por la picadura de una garrapata
Andrés Herranz, alcalde de San Juan del Molinillo, localidad natal del hombre de 62 años que falleció en Madrid el pasado 25 de agosto como consecuencia del virus de fiebre hemorrágica Crimea-Congo, que pudo coger por la picadura de una garrapata - EFE
JOSEFINA G. STEGMANN Madrid - Actualizado: Guardado en:

La enfermera ingresada por fiebre hemorrágica de Crimea-Congorecibió ayer el alta médica tras 21 días en el Hospital Carlos III de Madrid.

La sanitaria fue trasladada el pasado 31 de agosto a la Unidad de Aislamiento de Alto Nivel, la misma donde estuvieron alojados los misioneros españoles con ébola y la auxiliar de Enfermería, Teresa Romero. En este caso, aunque tratándose de una enfermedad menos letal, también se produjo un contagio. El primer caso confirmado en nuestro país (y en toda Europa Occidental) de Crimea Congo fue el de un varón de 62 años que fue picado por una garrapata (el vector del virus) tras dar un paseo por el campo en Ávila.

El paciente no recibió en primera instancia el diagnóstico de fiebre hemorrágica, entró en fallo hepático y falleció el pasado 25 de agosto. La sanitaria, trabaja en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Infanta Leonor y fue quien le prestó los primeros cuidados al paciente cuando fue ingresado. Ella recibió desde el primer momento el tratamiento para esta enfermedad (en este caso un antiviral), sufrió de una inflamación hepática y tuvo problemas en el riñón pero con el paso de los días consiguió salir adelante. Tras dos pruebas negativas para comprobar la presencia del virus en sangre y otra para verificar que tampoco estaba en otros fluidos, se la sacó de la zona de aislamiento el pasado lunes y ayer recibió el alta médica. «Es el día más feliz de mi vida», señaló Jesús Sánchez Martos, consejero de Sanidad al confirmar la noticia.

Menos riesgo en invierno

Como medida de prevención, se controló a un total de 282 personas que habían estado en contacto con los enfermos por si presentaban algún síntoma (cuando la enfermedad puede contagiarse). Solo hubo tres casos en investigación dos técnicos de laboratorio y otra mujer que paseaba por el campo con su marido) pero todos dieron negativo. Ahora, se vigilará durante 15 días al personal sanitario que trató a la enfermera durante su ingreso en la Unidad de Aislamiento. «Transcurrido este plazo, el brote se dará por terminado, aunque como tenemos estas garraptas y algunas están infectadas, podría aparecer algún caso pese a que en invierno es más difícil», señaló Ángel Gil, portavoz del comité de expertos para abordar la enfermedad

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