DETERIORO COGNITIVO

Las dificultades económicas provocan deterioro cognitivo en la mediana edad

Los jóvenes que se ven abocados a vivir en una situación continua de pobreza desarrollan déficits cognitivos y un envejecimiento prematuro

La capacidad económica puede repercutir sobre la capacidad cognitiva
La capacidad económica puede repercutir sobre la capacidad cognitiva - PIXABAY

Los estudios han constatado que los niños que se ven abocados a vivir en condiciones de pobreza tienen mayores déficits cognitivos –como sería, por ejemplo, una menor capacidad de concentración, de razonamiento o de memoria– que sus homónimos cuyos hogares no se ven azotados por las penurias económicas. Una asociación que, asimismo, también se ha observado en el caso de las personas mayores, cuya función cognitiva parece igualmente comprometida por el nivel de sus ingresos. Y en este contexto, ¿qué sucede con aquellas personas que, aún jóvenes, dan sus primeros pasos en el mundo laboral? Pues, básicamente, lo mismo. Y es que como muestra un estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Miami (EE.UU.), padecer dificultades económicas a largo plazo también conlleva un mayor riesgo de déficits cognitivos e, incluso, de envejecimiento prematuro en la población joven.

Como explica Adina Zeki Al Hazzouri, directora de esta investigación publicada en la revista «American Journal of Preventive Medicine», «los ingresos son dinámicos y las personas experimentan por lo general variaciones en sus niveles de ingresos, muy especialmente entre los primeros años de la etapa adulta y la mediana edad. Y en este contexto, estudiar los cambios en los niveles de ingresos y las dificultades económicas durante un amplio período de tiempo y observar cuál es su influencia sobre la salud cognitiva tiene un gran interés desde la perspectiva de la salud pública».

Poderoso caballero

Cerca de un 20% de la población estadounidense vivirá en los límites de la pobreza al menos una vez en su vida. Una situación que, según el nuevo estudio, se explica por las inequidades que, en materia económica, sufren de manera cada vez más acusada los habitantes del gigante americano. Sin embargo, ¿esta ‘pobreza’ no es un término abierto a una interpretación subjetiva? Pues no. Es un parámetro totalmente objetivo y establecido por el propio gobierno estadounidense para determinar cuáles de sus ciudadanos pueden optar a sus servicios y programas de ayuda.

Así, el objetivo de la nueva investigación fue evaluar los efectos de la pobreza continuada o ‘persistente’ y de las dificultades financieras sobre la función cognitiva en la mediana edad. Y para ello, los autores contaron con cerca de 3.400 adultos estadounidenses, tanto mujeres como varones, que contaban con edades comprendidas entre los 18 y los 30 años en el momento de su reclutamiento –en los años 1985 o 1986– en el estudio CARDIA sobre riesgo cardiovascular.

Las dificultades económicas contribuyen de forma importante al envejecimiento prematuro de las personas más desfavorecidasAdina Zeki Al Hazzouri

Los autores recopilaron datos de los ingresos económicos de los participantes en seis momentos diferentes entre los años 1985 y 2010. Y de acuerdo a estos ingresos, los dividieron en cuatro grupos: los que nunca habían sufrido pobreza; los que habían vivido en condiciones de pobreza menos de una tercera parte del período; los que habían padecido situaciones de pobreza más de un tercio del tiempo o casi siempre; y los que siempre habían vivido en situación de pobreza.

Finalmente, ya en 2010, año en el que ya habían cumplido los 50, los participantes se sometieron a distintos test para evaluar su función cognitiva. Y de acuerdo con los resultados, cuanto mayores habían sido las dificultades económicas, peor era la función cognitiva –muy especialmente la velocidad de procesamiento–. De hecho, las mayores diferencias en los resultados en los test cognitivos se observaron entre las personas que nunca habían sufrido la pobreza y las que se habían visto abocadas a vivir en una penuria sempiterna.

Contribuyente muy negativo

En definitiva, parece que la solvencia económica es un factor determinante para preservar las capacidades cognitivas en las personas de mediana edad.

Como concluye Adina Zeki Al Hazzouri, «el mantenimiento de las capacidades cognitivas en un componente clave de la salud. Nuestros resultados, alcanzados con una muestra de participantes relativamente jóvenes, identifican a las dificultades económicas como un importante contribuyente para el envejecimiento prematuro de las personas económicamente más desfavorecidas».

Toda la actualidad en portada
publicidad

comentarios