Que la ITV no te amargue las vacaciones

La DGT controlará en una campaña especial el estado de los vehículos y si han pasado la inspección obligatoria

MADRIDActualizado:

La Dirección General de Tráfico ha puesto en marcha mañana este lunes una campaña especial para revisar de manera intensiva el estado general de los vehículos que circulan por las carreteras españolas y si tienen vigente la Inspección Técnica de Vehículos (ITV).

En toda España, más de un millón de coches circula con graves defectos en los neumáticos y uno de cada cinco no pasa la Inspección Técnica de Vehículos (ITV). Son datos que ha constatado la Dirección General de Tráfico (DGT), que ha comenzado una campaña especial para supervisar el estado de los vehículos.

Los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, que serán quienes llevarán a cabo la campaña pùesta en marcha este lunes por la DGT, y que durará hasta el domingo, día 23, prestarán especial atención a "todos los elementos de seguridad del vehículo" tales como el estado de los neumáticos y de las luces, de los elementos de señalización y de la ITV.

Además de los evidentes riesgos en materia de seguridad, circular sin la ITV o con ella caducada puede suponer una multa de 200 euros. Además, en caso de que nos paren nos retirarán además el permiso de circulación y nos darán un volante para desplazarnos hasta una estación de ITV en los siguientes 10 días. También entraña esta sanción económica ir con ITV desfavorable por defectos graves que deban arreglarse obligatoriamente.

La multa subirá hasta 500 euros por circular con inspección negativa, al incumplir las condiciones técnicas que garantizan la seguridad vial. Es decir, por ir con defectos muy graves detectados que impedirían abandonar la estación de ITV circulando por medios propios. Como en la ITV negativa, habría que reparar lo diagnosticado y volver a la misma estación en dos meses para verificar el arreglo.

Otra de las consecuencias es que la Jefatura Provincial de Tráfico avisara al propietario de que si no acredita la pertinente corrección de fallos, o no ha vuelto a pasar la ITV en plazo reglamentario, tramitará la baja del vehículo.

En caso de accidente, la aseguradora puede negarse a pagar los daños propios si no hemos pasado la ITV. Sí lo hará con los que provoquemos a terceros, pero si demuestra que el accidente se pudo evitar superando la ITV reclamará todos los gastos al titular, el tomador del seguro y el conductor.

Aunque no se use, cualquier automóvil ha de pasar la ITV mientras no haya sido dado de baja. Si por ejemplo está metido en garaje y no puede moverse por sus medios, habrá que contratar una grúa para llevarlo a la correspondiente estación.

Según datos oficiales, en 2016 la antigüedad media de los vehículos en los que viajaban las víctimas mortales de accidentes en carretera fue de 12 años en turismo, 9 años en motocicleta y de 13 años en el caso de camiones de hasta 3.500 kilogramos.

Lo que pone de relieve que, en comparación con los turismos de hasta cuatro años, el riesgo de fallecimiento es 1,6 veces superior en aquellos de 10 a 14 años y 2,2 veces superior en los de 15 a 19 años.

En relación con los neumáticos, la DGT calcula que más de un millón de vehículos circulan con defectos graves en las ruedas, principalmente por llevar una profundidad del dibujo por debajo del mínimo legal de 1,6 milímetros.

Respecto al alumbrado y señalización, recomiendan prestar especial atención a la utilización, mantenimiento y regulación de los faros, para conseguir, por un lado, disponer de luz suficiente y, por otro, no deslumbrar a quien circula por las mismas vías públicas.

Para prevenir su desgaste, desde Tráfico recuerdan que las lámparas van reduciendo su intensidad con el uso, por lo que deben cambiarse cada 40.000 kilómetros o cada dos años, siempre de dos en dos, para que su uso sea simétrico. Del mismo modo que resulta fundamental mantener los faros y pilotos limpios.

También se prestará especial atención a la legibilidad de las placas de matrícula, que no deben presentar obstáculos que dificulten su lectura e identificación.

Así como a los parabrisas, que no deben presentar daño alguno, ya que son pieza fundamental en la resistencia estructural del vehículo, en la eficacia del airbag y en la de ser soporte de cámaras y sensores de dispositivos que ayuda a la conducción.