Motor - Reportajes

Cinco motivos para comprar un Porsche

Un elevado valor de reventa, sobre todo en el caso de su gama deportiva, o uno de los mejores índices de fiabilidad en el sector de la automoción se dan la mano, entre otros, con prestaciones de primera

Cinco motivos para comprar un Porsche

Cuando el bolsillo lo permite y la afición pide paso, porque a fin de cuentas se trata de una compra altamente pasional, Porsche es una de esas marcas indiscutibles en las quinielas.

En este sentido, el portal Testcoches.es ha evaluado los principales motivos que invitan a la adquisición de estos vehículos, centrándolos en 5 aspectos, probablemente los más relevantes.

1. Fiabilidad mecánica: están hechos casi a toda prueba, por mucho que la estadística demuestre que, como todo en la vida, también hay Porsche que fallan y se estropean. Pero los años han demostrado que son coches duros de verdad, capaces de hacer miles km sin pegas con el mantenimiento adecuado; por cierto, no demasiado caro. Los mayores quebraderos de cabez derivan de la serie 911/996, por rotura de motor a causa del IMS. Pero Porsche lo solucionó reforzando las unidades que rompían en garantía y modificando el diseño del propulsor. Habitualmente, índices de prestigio como el TÜV alemán o el J.D. Power sitúan estos vehículos entre sus mejores selecciones año tras año.

2. Diseño "eterno": sobre todo la gama más deportiva muestra un aspecto ajeno a modas. En particular el coupé 911 ha logrado perpetuar una de las siluetas más icónicas. Todo un reto para sus responsables a la hora de cristalizar una nueva generación para mantener el concepto y las proporciones, superando cada vez las prestaciones, aminorando consumos e impacto mediambiental, y mejorando la seguridad y la facilidad de conducción.

3. Tecnología: en esto, Porsche está siempre a la última. De hecho, entre sus principales fuentes de ingresos figura la consultoría tecnología a otras marcas. Competir en certámenes como las carreras de resistencia (ha ganado varias veces Las 24 Horas de Le Mans, la última vez este año) permite transferir a su cartera de calle tecnología punta. Sirva recordar que Porsche ya utilizaba el hoy popular turbo en su 911 de 1974.

4. Valor residual: Porsche es probablemente la marca que más lentamente se deprecia, incluso dentro de la galaxia Premium. Los citados estilo y fiabilidad tienen mucho qué ver en esto, hasta el punto de haber cosechado una ingente legión mundial de seguidores que, en su mayoría, consideran estos vehículos una buena inversión.

5. Emociones y sentimientos: por subjetivo que parezca, conducir un Porsche remueve la adrenalina y produce excitación desde el instante que se arranca y se acelera o frena. Son populares, sin duda, sobre todo los 911 y el todocamino Cayenne, pero quien más y quien menos gira la cabeza al verlos pasar por la calle, siquiera por todo lo que simbolizan.

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