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Alba Carrillo y Feliciano López se ven las caras en los juzgados

Desde que la modelo ha cambiado de abogada, su estrategia ha cambiado de manera radical

Vídeo: Alba rota, tras ver a Feliciano en los juzgados - Europa Press
BEATRIZ CORTÁZAR Madrid - Actualizado: Guardado en: Estilo , Gente

Un cambio radical de estrategia es el que ha efectuado la nueva letrada de Alba Carrillo, Teresa Bueyes, que es quien se encarga ahora de su divorcio con Feliciano López. Luchadora y mediática, Bueyes va a por todas y de ahí que ya ha comunicado su intención de anular la firma de separación de bienes del matrimonio o, en su defecto, intentarlo con la cláusula firmada ante notario según la cual Alba asumía que ya se había liquidado los gananciales de los siete meses previos a esa separación en un documento que rubricó ante el notario y su marido Feliciano, así como el resto de acompañantes.

En esa cláusula que hoy quieren tumbar alegando que no sabía lo que significaba y que Alba estaba en un estado depresivo en tratamiento, se puntualiza que no hay gananciales y por lo tanto nada que liquidar. Es más, según la parte cercana a López hasta el notario recalcó esa cláusula y felicitó a Alba por su actitud. Nada que ver con lo que va a alegar Bueyes quien este jueves acompañará a Alba hasta el juzgado de Villalba en una vista que había señalada para la formación del inventario de los gananciales por la demanda que puso su abogada anterior y donde quieren que se añadan más bienes. La intención de Bueyes es luchar por conseguir que su clienta obtenga la mitad de lo que el tenista recaudó al menos en esos siete meses no solamente como resultado de su carrera deportiva sino también en los réditos de las inversiones que tiene a su nombre o con su familia.

Vamos, que según cálculos muy redondeados se estaría hablando de cerca de 1.700.000 euros euros (sin descontar los impuestos) y por tanto al menos de un millón para Alba que nada tiene que ver con los 120.000 que pedía su anterior letrada. Cuando Feliciano se ha enterado de las nuevas pretensiones de la que será su exmujer no sólo ha alucinado sino que no entiende cómo puede pretender que se anule una firma ante notario que hizo de forma libre y voluntaria y que pudo supervisar su letrada. Según ha explicado en su entorno cuando hablaron de casarse los dos acordaron que sería en régimen de separación de bienes pero dado que López se encuentra todo el día compitiendo por el mundo se les echó la fecha encima y lo dejó para después de la boda. Sin duda una forma errónea de actuar que hoy puede lamentar si la abogada de su futura ex consigue convencer al juez de que Alba no sabía lo que hacía. De entrada, este jueves volverán a encontrarse y tal vez sea el principio de una historia que no se descarta acabe con un acuerdo para evitar más líos.

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