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Trump recurre al pasado sexual de Bill Clinton para tratar de recuperar terreno

Airea una entrevista a la supuesta víctima de un abuso del expresidente y marido de la candidata demócrata

El artista de Sri Lanka Upali Dias posa con dos bustos de los candidatos americanos de su autoría
El artista de Sri Lanka Upali Dias posa con dos bustos de los candidatos americanos de su autoría - AFP
M. ERICE San Luis, Misuri - Actualizado: Guardado en: Actualidad

Si la mejor defensa es un buen ataque, Donald Trump intentó defenderse este domingo con lo que mejor que tenía a mano. Aunque la credibilidad del contenido exhibido es más cuestionable que el del vídeo que ha reventado su campaña. Una entrevista a Juanita Broaddrick, supuesta víctima de un abuso sexual del expresidente Bill Clinton a finales de los 70, horas antes del debate de de esta noche (madrugada de España), sirvió al candidato republicano de leña para intentar avivar y extender el fuego.

Que la difusión tuviera lugar en el diario digital Breitbart, que dirige un exasesor de Trump, ya restaba fuerza a la pieza periodística. A ello hay que añadir que desde el punto de vista legal, nunca hubo caso para los tribunales que tuvieron que tramitar la original denuncia de Broaddrick, además de posteriores contradicciones de la afectada que echaron por tierra sus demandas. Nada que ver en realidad con los conocidos y difundidos líos de faldas por los que se caracterizó el marido de la actual candidata republicana, que el magnate pensaba no airear, hasta que apareció el vídeo que le acusa.

El recurso de Trump a las declaraciones de la supuesta víctima de Clinton, que reforzó en su cuenta de Twitter con críticas propias, responde a la estrategia del ventilador iniciada el sábado, cuando llamó al expresidente «abusador», durante el videocomunicado para salir al paso del escándalo que le persigue.

La candidata presidencial demócrata, Hillary Clinton, y el republicano Donald Trump afrontan en unas horas su segundo debate previo a las elecciones de noviembre, en el que se esforzarán por conquistar a los votantes indecisos para ampliar el pequeño margen que les divide en las encuestas.

En un momento especialmente tenso por la revelación del vídeo de 2005 en el que Trump hacía comentarios denigrantes sobre las mujeres, los dos candidatos presidenciales debatirán por penúltima vez a las 20:00 hora local (1:00 GMT del lunes) en la Universidad de Washington, en San Luis (Misuri).

El debate durará 90 minutos, sin interrupciones publicitarias, y todas las preguntas provendrán bien de votantes indecisos de la zona metropolitana de San Luis que han sido seleccionados por la consultora Gallup, o bien de usuarios de distintas redes sociales.

Según el diario The Washington Post, Clinton tiene planeado hablar hacia el comienzo del debate sobre los comentarios de Trump sobre las mujeres en el vídeo filtrado este viernes y su relación con la capacidad del magnate para ser presidente.

Los moderadores del debate, los periodistas Anderson Cooper y Martha Raddatz, se han encargado de seleccionar las preguntas de las redes sociales y de los votantes indecisos que asistirán al debate.

Un estadio de baloncesto del campus universitario se ha reconvertido en escenario para el debate, en el que Clinton y Trump se sentarán en dos sillas, sin podios, y estarán rodeados de unos 40 votantes indecisos, con alrededor de mil asistentes más contemplándolos desde las gradas.

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