Economía

Hacienda registra la discoteca Pachá y el hotel Ushuaïa de Ibiza

Esta segunda operación contra el fraude fiscal en clubes nocturnos arrancó hace unos días en locales de Murcia y afecta a decenas de sociedades

Discoteca Pachá Ibiza
Discoteca Pachá Ibiza - MIGUEL MUÑIZ

Nueva operación contra la ruta del fraude fiscal en los clubes nocturnos. Un equipo de inspectores de Hacienda y empleados de la Agencia Tributaria, asistidos por efectivos de la Policía Nacional, registran este jueves las instalaciones de la discoteca Pachá y el hotel Ushuaïa de Ibiza. Según fuentes tributarias, la intervención ha comenzado a primera hora de la mañana y en ella participan agentes de policía de Ibiza y personal de Hacienda desplazado desde Madrid.

Además de estos dos establecimientos, los funcionarios de la Agencia Tributaria están registrando las oficinas en la isla de las empresas Matutes, propietaria de Ushuaïa. Las actuaciones se prolongarán hasta esta tarde y se enmarcan en la segunda parte de la Operación Chopin, que en julio registró 87 discotecas y pubs de toda España en una macroredada que contó con más de 500 empleados de la Agencia Tributaria. En esa operación se encontraron grandes sumas de dinero en efectivo escondidas en algunos locales y sobres con dinero para pagar a los empleados. Joy Eslava (Madrid), Opium (Barcelona), Space y Privilege (Ibiza) fueron algunas de las discotecas que entonces se registraron.

Los locales que ahora son objeto de registro tienen el mismo perfil de presunto fraude fiscal que las de entonces. Ibiza no ha sido el único centro de las renovadas inspecciones del Fisco. Esta segunda operación Chopin contra el fraude en clubes nocturnos arrancó hace unos días en Murcia, donde se produjeron varios registros, y continuará las próximas semanas en otras zonas de España.

La Agencia Tributaria ha adelantado las actuaciones en Ibiza a lo que inicialmente tenía previsto, dado que este domingo acaba la temporada estival y algunos clubes cierran. Los empleados están registrando cajas fuertes y escudriñando la contabilidad de los locales para encontrar indicios de fraude fiscal.

En esta segunda operación Chopin hay decenas de sociedades investigadas. En los registros están participando inspectores de Hacienda de inspección financiera, del Servicio de Vigilancia Aduanera, de Auditoría Informática –para rastrear los discos duros y buscar programas de «contabilidad en B»– y de la brigada central de Vigilancia Aduanera, un cuerpo de élite que ya participó en los registros de julio.

Tanto Pachá como Empresas Matutes han reacc desmintiendo que cometan ninguna irregularidad. Grupo Pachá ha enviado un comunicado en el que señala que la empresa «siempre ha colaborado con las autoridades y ofrece toda la ayuda necesaria para facilitar su trabajo». «Grupo Pacha cumple con todos los requisitos legales, fiscales y tributarios en todos los mercados en los que opera», describe el texto.

Por su parte, Empresas Matutes señala en otro comunicado que ha colaborado en los registros que se han llevado a cabo en la sede central de sus oficinas y en Ushuaïa. «En Grupo Empresas Matutes cumplimos con todos nuestros deberes y con todas nuestras obligaciones fiscales y entendemos que el protocolo que se ha llevado a cabo en el marco de la investigación que atañe al sector de ocio nocturno en España, y que ha conllevado el registro de nuestras oficinas, es el habitual en un operativo de estas características», recoge el texto.

Diferencias fiscales

El cerco a los clubes nocturno no es nuevo. La Agencia Tributaria detectó hace meses un volumen de cobros con tarjeta declarados a Hacienda por parte de las sociedades ahora inspeccionadas que resultaba anormalmente alto –de hasta más del 76% en alguno de los casos–.

Esta situación alertó sobre la posible existencia de un gran círculo paralelo de efectivo fuera del control de Hacienda. Las sospechas se materializaron cuando los investigadores observaron enormes diferencias entre la actividad declarada y la que se evidenciaba al cotejar el aforo habitual de los locales, el precio de las entradas y de las consumiciones.

Entonces se descubrió que algunos locales investigados seguían una práctica muy extendida, la de la venta previa de tiquets para consumiciones que luego se eliminaba en barra. Así, el tiquet se vendía al cliente por diversos medios opacos y después no se registraba la consumición, aprovechando que en el sector del ocio los destinatarios del servicio son siempre consumidores finales.

Entonces la actuación del Fisco se desplegó en los mismos días registrando discotecas en Andalucía (10 locales), Aragón (4), Asturias (1), Baleares (4), Canarias (4), Castilla y León (3), Cataluña (16), Extremadura (2), Galicia (16), Madrid (7) y Comunidad Valenciana (20).

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