Aketxe y Álvaro celebran el gol del primero
Aketxe y Álvaro celebran el gol del primero
Cádiz CF

La pizarra del Getafe 3-2 Cádiz CF

Los cambios y los debutantes dieron nuevos bríos a un Cádiz al que le faltó contundencia y control en la recta final
Por  14:35 h.

Los nuevos dan brío a un Cádiz endeble atrás

En un partido marcado por los desaciertos arbitrales, el Cádiz CF mejoró respecto a otros encuentros en cuanto al juego se refiere. Mejoró en ello pero falló en lo primordial, el resultado, cosa que estaba solventando en las últimas semanas.

Cervera repitió un once que no se descompuso a pesar de la lesión de José Mari y en el que los cambios con las entradas en el campo de los debutantes Aketxe e Imaz mejoraron las prestaciones del equipo cadista.

Con todo, los amarillos pecaron de regularidad durante el encuentro, combinando buenos momentos con otros no tan buenos. Con todo, los tres goles del Getafe son casi perdonables teniendo en cuenta que el primero es un inoportuno resbalón de Sankaré, el segundo un golazo de Buendía, y el tercero un penalti en el que el jugador local hace más por tirarse que otra cosa.

Teniendo en cuenta ello, los goles son evitables. Más fortaleza atrás y no conceder una llegada al área en el descuento con una salida de Cifuentes, son razones de sobra para impedir los errores arbitrales.

1. Cervera repitió once

Aunque el técnico anunció en la previa que pensaba hacer algún cambio para darle más rapidez al equipo, al final nada de nada. El técnico apostó por los mismos once jugadores que ganaron siete días antes al Mirandés en Carranza. Un esqueleto armado en el que falta una pieza clave; Garrido. El trabajo del vasco se echa en falta en un centro del campo que no cuenta aún en su mejor momento con José Mari. Se nota que al roteño le falta.

El Cádiz comenzó bien el partido llevando la iniciativa y acosando al rival. Todo cambió con el fallo de Sankaré y el gol de Jorge Molina, un tanto para nivelar las fuerzas durante el partido.

2. Eddy y los nuevos dan un impulso

Nada más comenzar la segunda mitad Cervera tuvo que dar entrada a Eddy Silvestre en detrimento de un José Mari que no pudo continuar en el campo. Y las cosas como son, el equipo mejoró. Sin hacer un gran partido, Silvestre tuvo buenos minutos supliendo al jugador roteño que hasta entonces tampoco estaba ofreciendo sus mejores sensaciones en el campo.

Tras Eddy, el técnico seguía moviendo el banquillo con Aketxe y Jesús Imaz. El primero marcando un golazo prácticamente a los dos minutos de entrar en el campo y el segundo gozando de una ocasión clara para marcar.

3. Sin contundencia y control; adiós

Los cambios hicieron más vertical si cabe a un Cádiz que sufrió mucho sin la pelota y en labores defensivas en los últimos minutos. Todo ello propició la jugada del penalti tras un saque de banda amarillo en el centro del campo: inadmisible. Y por más que el árbitro pica en el ‘piscinazo’ del futbolista del Getafe, todo lo que acontece antes de la jugada es perfectamente evitable.

Con el punto en la mano y tras empatar dos veces, la premisa era clara: amarrar el empate. Sin balón y con mucha endeblez atrás es prácticamente imposible conseguirlo.