Garrido abraza a sus compañeros tras un gol
Garrido abraza a sus compañeros tras un gol
CÁDIZ CF

Regalo a la afición

Ante el Zaragoza se pudo contemplar el partido más brillante y más completo jugado por el Cádiz CF esta temporada
Por  17:15 h.

Otra tarde desapacible en Carranza, sumida en la hostilidad de las inclemencias invernales del viento y de la lluvia, volvió a constituir el marco apropiado para una nueva victoria de los amarillos. Goleada a todo un gallito de la categoría como el Zaragoza, que supone ya el quinto partido ganado en casa en lo que va de campaña y que afianza, por tanto, el propósito inicial de hacerse fuerte e inexpugnable en feudo propio. Objetivo, con el que, de conseguirse, se poseerían ya muchas de las deseadas papeletas que certifican la permanencia.

No sólo se sumaron tres nuevos puntos, que vienen a situar al equipo en la tabla a la misma distancia del descenso que del ascenso directo, sino que se pudo contemplar el partido más brillante y más completo jugado por el Cádiz CF esta temporada. Lo que vino a significar un verdadero regalo a todos esos aficionados que, impasibles a los rigores e incomodidades de la tarde, acudieron en masa al estadio para apoyar a su equipo. Parece que Álvaro Cervera ha encontrado ya el once ideal de esta plantilla, al que ha otorgado confianza pese a la derrota en Tarragona y cuyo engranaje y puesta a punto de las piezas va mejorando a medida que avanzan las jornadas. De aquel Cádiz CF dubitativo y de pobre tono físico que transmitía angustia y debilidad en los finales de partidos, hemos pasado a un Cádiz CF poderoso y confiado en sus posibilidades que contagia optimismo a la grada.

Dentro del alto nivel ofrecido por todo el conjunto, del encuentro del pasado sábado cabría destacarse la profundidad, precisión y desborde de una banda izquierda compuesta por Brian y Álvaro, que significó una pesadilla constante para la defensa rival, la exhibición ofrecida por Ortuño de cómo anticiparse al contrario para bajar todo tipo de balones y jugarlos, la capacidad de corte de Sankaré o la facilidad y clase de Abdullah para manejar la pelota entre líneas. Sólo cabe esperar que la baja de José Mari, hombre que dotó al medio campo de cohesión y cordura, no menoscabe el conseguido armazón del conjunto.